Ser muy religioso encogería el cerebro

La religión encoge el cerebro al final de la vida, de acuerdo con un interesante y revelador estudio de Amy Owen y colegas presentado en el journal abierto Plos One.

Con imágenes de resonancia de 268 adultos mayores de 58, determinaron una atrofia en el hipocampo en personas muy religiosas involucradas en prácticas espirituales y miembros de grupos religiosos.

Esa atrofia se observó también en protestantes practicantes, católicos y aquellos sin filiación religiosa en comparación con protestantes no practicantes.

Los hallazgos, según los científicos, no se pueden explicar por situaciones médicas como depresión, demencia o Alzheimer.

Esto sugiere que esa atrofia puede deberse a cierta clase de factores religiosos y a un estrés acumulado asociado con pertenecer a una minoría religiosa.

Aunque la religiosidad ha sido ligada en diversos estudios a una salud mental positiva, pertenecer a una minoría religiosa pueden experimentar también cierto estrés, como han sugerido otros estudios.

El hipocampo cumple varias funciones importantes, incluyendo el aprendizaje espacial, contextual y episódico, así como la memoria. Puede también influir en la generación de la atención y la emoción a través de conexiones con la amígdala.

El estudio es el primero, dijeron los autores, en examinar la correlación religión-espiritualidad y la estructura neuroanatómica.

Las gaseosas harían envejecer

Así lo sugiere un estudio presentado en el Faseb Journal.
El alto contenido de fósforo en las bebidas saborizadas o gaseosas, como también en las comidas procesadas podría agregar un ¡pop! extra a lo que se tenía por sentado: investigadores encontraron que puede incrementar la prevalencia y severidad de complicaciones relacionadas con la edad, como enfermedad crónica del riñón y la calcificación cardiovascular. También puede inducir atrofia severa de la piel y los músculos.
“Los humanos necesitan una dieta sana y mantener el balance de fosfato en la dieta puede ser importante para una vida y una longevidad sanas”, dijo M. Shawkat Razzaque, de Harvard School of Dental Medicine. “Evite la toxicidad del fosfato y disfrute una vida sana”.
“Las gaseosas son el vehículo de entrega de cafeína que eligen millones de personas en todo el mundo, pero viene con el fósforo como pasajero”, expresó Gerald Weissmann, editor de Faseb. “Esta investigación sugiere que nuestro balance de fósforo influye en el proceso de envejecimiento”.
En el estudio con ratones se determinaron efectos tóxicos de los fosfatos, pudiendo ser igual en otros mamíferos, incluidos los humanos.