¿Por qué no cumple el primer año?

De las noticias que despiertan curiosidad figura la muerte súbita de los bebés, un tema sobre el que mucho se ha investigado, hablado y especulado. Que la posición en que duerme, que esto o aquello…
Ahora, un estudio financiado por los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos reporta que los cerebros de los niños que fallecen súbitamente producen bajos niveles de serotonina, un químico cerebral que transporta mensajes entre las células y desempeña un rol vital en la regulación de la respiración, la tasa de latidos y el sueño.
La muerte súbita es la muerte de un bebé antes de su primer cumpleaños que no puede ser explicada con una autopsia detallada, la investigación de la escena y las circunstancias del fallecimiento ni la revisión de la historia médica de su familia.
Los investigadores creen que esa anormalidad en la serotonina puede reducir la capacidad del bebé de responder a los retos de la respiración, tales como unos bajos niveles de oxígeno o altos niveles de dióxido de carbono (CO2). Esos niveles altos pueden derivarse de volver a respirar el CO2 exhalado que se acumula en las ropas de cama mientras duerme boca abajo.
Los hallazgos aparecieron en la edición del 3 de febrero en The Journal of the American Medical Association.

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