Sál.. tese la sal

Sal: no sea tan salado, como la mujer de Lot. En la edición de febrero de American Journal of Clinical Nutrition, un estudio de Kacie Dickinson, de Flinders University en el sur de Australia, muestra que reducir el consumo de ese producto ofrece efectos cardio protectores más allá de la reducción de la presión sanguínea.
La reducción del sodio es benéfica para quienes tienen una presión sanguínea normal y para quienes presentan sobrepeso u obesidad, y los beneficios se sienten a las pocas semanas.