Mis 10 noticias científicas de la semana (16-22)

1. Homosexuales por genética

La homosexualidad, al menos en hombres, tendría mucho de genética. Eso reveló un estudio publicado en Psychological Medicine, que confirmó que una sección del cromosoma X es crucial en determinar las preferencias sexuales de los hombres. La investigación se hizo con 400 parejas gays y confirma lo que se había sugerido hace 20 años, cuando entonces solo se trabajó con 38 parejas. Se trataría de la región Xq28. Los investigadores encabezados por Michael Bailey trabajan en un estudio más amplio, con más de 1.000 homosexuales, para tratar de encontrar genes específicos. El hallazgo tiene implicaciones amplias sobre la homosexualidad masculina.

2. Ratones somos

Un extenso estudio del Consorcio Encode publicado en Nature comparó los genomas de los ratones y los humanos, encontrando que en general los sistemas usados para controlar la actividad de los genes tienen muchas similitudes y han sido conservados o continuados a través de la evolución. Ratones y humanos comparten cerca del 70% de las mismas secuencias de genes codificadoras de proteínas, un 1,5% de sus genomas. También se encontraron diferencias notorias. Los ratones han servido como modelos para estudiar distintas enfermedades de los humanos.

3. Bésame, bacteria

Un beso. Un beso contagioso. Un estudio publicado por científicos de la Universidad de Amsterdam reveló que en un beso apasionado de unos 10 segundos pueden transmitirse unas 80 millones de bacterias, que por lo general no causan problemas. Las personas que se besan unas 9 veces al día tienen bacterias similares, en especial las de la lengua. En la boca habitan unos 700 tipos de bacterias. Además se encontró que los hombres tienden a besar mucho más que las mujeres.

4. Una red universal

Investigadores europeos encontraron que la rotación de los ejes de agujeros negros supermasivos en una muestra de cuásares (galaxias con agujeros negros supermasivos activos en sus centros) son paralelos entre sí a distancias de miles de millones de años. Una especie de red cósmica. El estudio fue publicado en Astronomy & Astrophysics. Esa alineación se da incluso en los cuásares separados por miles de millones de años. Una verdadera telaraña universal. Un modelo de evolución del universo.

5. Expulsado de su casa

Es un agujero negro a 90 millones de años luz parece haber sido desplazado del centro de su galaxia, del cual se encuentra a 2.600 años luz, revelaron astrónomos en Monthly Notices of the Astronomical Royal Society. Esa es la explicación más plausible, aunque también podría tratarse del remanente de una gran estrella en explosión de supernova. El objeto, llamado SDSS 1133 se encuentra en la galaxia enana Markarian 177 hacia la constelación de la Osa Mayor. De tratarse del agujero, la explicación para su actual residencia sería la fusión de dos galaxias.

6. Corran que hay derrumbe

Un deslizamiento de tierra de 88 kilómetros que cubrió un área de 2.000 kilómetros cuadrados fue encontrado al suroeste de Utah por investigadores de Kent State University en Estados Unidos. Por fortuna, ocurrió hace 21 millones de años. Sería el mayor deslizamiento conocido, mayor que el de la montaña Heart que ocurrió hace unos 50 millones de años. El hallazgo fue publicado en Geology

7. A soportar más rayos

El Sol tiene una incidencia directa sobre las tormentas eléctricas en la Tierra reveló un estudio publicado en Environmental Research letters. Al moverse su campo magnético mueve el terrestre y las partículas que entran así más fácil llegan a las nubes incidiendo en la formación de rayos. Los rayos cósmicos son canalizados a distintas regiones del planeta incidiendo en las tormentas. El estudio confirma un estudio publicado en mayo pasado.

8. Proteínas en acción

Un nuevo mapa humano del ‘interactoma’, publicado en Cell, presenta 14.000 interacciones entre proteínas. El esfuerzo de 9 años rastreó sistemáticamente cerca de 13.000 proteínas humanas y podría ayudar a entender mejor procesos que derivan en cáncer y otras enfermedades. La meta, dijo uno de los investigadores, es entregar información sobre cada una de las enfermedades crónicas.

9. Nadie sabe para quién trabaja

Un medicamento muy usado en todo el mundo para tratar la diabetes tipo 2 y enfermedades metabólicas, la metformina, sería útil para mejorar la respuesta inmunitaria contra uno de los males que ha vuelto a pasearse por el planeta: la tuberculosis. Esa medicina inhibe el crecimiento de M. tuberculosis e incluso en pacientes con diabetes y tuberculosis, reduce la severidad de la infección. El estudio fue publicado en Science Translational Medicine.

10. Nacidos por gravedad

Tras la explosión del Big Bang aparecieron las partículas de Higgs y en esa aceleración, sugieren los modelos, el universo naciente debió colapsar. No sucedió. ¿Por qué? Un nuevo estudio en Physical Review Letters sugiere cómo la curvatura del espacio-tiempo, de hecho la gravedad, entregó la estabilidad necesaria para que eso no sucediera y pudiera sobrevivir a la expansión, gracias a la cual estamos acá.

80 millones de bacterias se traspasan en un beso (bésame microbio)

El microbioma del beso. O, más claro, la increíble cantidad de bacterias que se transmiten en un beso. Sí: hasta 80 millones en un beso apasionado de 10 segundos.

Eso revela un estudio de los Países Bajos, que encontró además que las parejas que se besan al menos 9 veces al día tienen comunidades microbianas similares en sus bocas.

Pero que el pánico no acabe los besos: solo una pequeña fracción de aquella cantidad coloniza el cuerpo humano, según Remco Kort, coautor del estudio, profesor de la Universidad de Amsterdam.

Uno posee más de 100 billones de microorganismos en el cuerpo, el microbioma , una colección que ayuda a digerir la comida, prevenir enfermedades, sintetizar nutrientes y esa comunidad es moldeada por la genética, la dieta y la edad. Ah, claro, y en los besos también se puede modificar según el estudio aparecido en Microbiome.

El estudio se realizó con 21 parejas, incluidas dos de homosexuales. No solo se conocieron sus costumbres referentes al beso y a besarse, sino que se tomaron muestras de sus bocas.

Se encontraron unos 700 tipos de bacterias en la boca. Aquellos que se besan con frecuencia tienen una microbiota oral similar. La de la lengua era más parecida que la de la saliva.

“La lengua es donde la bacteria halla un nicho y coloniza por largos periodos de tiempo”, dijo Kort. En contraste, la saliva es un ambiente dinámico. En ella vemos el efecto directo del beso, pero desaparece con el tiempo”.

Sobre sus efectos en la salud hay poco o ningún estudio.

Se encontró además que el 74% de los hombres besa con más frecuencia que sus parejas mujeres. En total, los hombres reportaron unos 10 besos al día, por solo 5 de las mujeres.

Los resultados se usarán en el besómetro (kiss-o-meter), una exhibición interactiva en Micropia, el primer museo de microbios en Amsterdam. Las parejas se podrán besar en el museo y un sensor leerá el tipo de beso y el número de bacteria probablemente transmitido entre las dos personas.