Cometa se acerca pero no hará daño

Un nuevo cometa venido de los confines del Sistema Solar se aproxima a la Tierra y al Sol: el denominado Elenin, sobre el cual se comienza a especular sobre un posible acercamiento a nuestro planeta.

El cometa se puede observar con binoculares o un pequeño telescopio por occidente, visto desde nuestra latitud.

El 16 de octubre estará en su mayor proximidad a la Tierra, pero no lo hará a menos de 35 millones de kilómetros o sea casi un cuarto de la distancia Tierra-Sol.

Detectado en diciembre de 2010 por el ruso Leonid Elenin cuando se encontraba a 647 millones de kilómetros de distancia, se acerca hacia la Tierra durante su perihelio o punto máximo de acercamiento al Sol.

Don Yeomans, de la Nasa, aclaró versiones que circulan en internet sobre los posibles efectos del Elenin para la Tierra, negando cualquier posibilidad.

“No se encontrará ningún cuerpo en su camino ni nos influenciará de ninguna forma”, dijo.

Las versiones sugieren además que bloqueará la luz del Sol durante tres días, lo que también es falso. No pasará por delante del Sol (visto desde nuestra perspectiva). Tampoco podría bloquear la luz solar: el ancho del cometa es de 2 a 3 kilómetros, mientras que el de nuestra estrella es de 1.392.100 kilómetros, explicó el astrobiólogo David Morrison.

En la forma como se ha comportado el cometa hasta ahora no es seguro que pueda verse a simple vista, dijeron los astrónomos. Pero en estos casos no es fácil predecir el comportamiento.

En el sitio web del experto Seiichi Yoshida se indica que podría alcanzar magnitud 6 entre septiembre y octubre, lo que permitiría una mejor observación.

Hoy se puede ver con binoculares, esperándose que cuando se acerque al menos se pueda seguir de la misma manera durante octubre.

El cometa se encuentra hacia la constelación Virgo.

Días propicios para ver Saturno en todo su esplendor

Justo el domingo, la Tierra pasará entre el Sol y Saturno, situación que se conoce como oposición. Es el momento ideal, dado que es el punto de máxima cercanía anual a nosotros, para mirar el planeta de los anillos. Con un pequeño telescopio o unos buenos binoculares, se ven muy bien.

La Tierra da una vuelta al sol cada año, Saturno lo hace cada 30 años, pero cada temporada, la Tierra interfiere entre los dos astros. Abril y mayo, de acuerdo con EarthSky, serán los meses ideales para ver el planeta, pues aunque estemos en invierno, ha habido noches despejadas.

Saturno aparece por el este al anochecer, totalmente opuesto a donde se esconde el Sol. El 3 de abril se encontrará a 1.289 millones de kilómetros de la Tierra.

En mayo y junio el planeta estará arriba por el oriente cuando se oculte el Sol. Cada vez será menos brillante, pero de todas maneras será un objeto muy luminoso en la noche.

Pero aproveche abril, que además trae la Semana Santa, días de descanso para muchas personas.

Aunque el planeta estará en el cielo la mayor parte del año, hacia septiembre-octubre desaparecerá por el oeste tras la puesta de nuestra estrella. Así en octubre-noviembre, estará por oriente pero… justo antes de amanecer.

La próxima oposición anual será en 2012, el 15 de abril.

Júpiter en su punto más cercano a la Tierra

Si el mal clima lo permite, podrá verse. De todas maneras, allí estará, más brillante que en los últimos años.

El llamado planeta joviano estará esta semana en su máximo acercamiento a nuestro planeta.

Hoy martes, por ejemplo, la Tierra se situará entre él y el Sol, como ocurre cada 13 meses. Mientras tanto, el mayor planeta del Sistema Solar aparecerá en el cielo cerca de la Luna. Brillará como la más brillante estrella.

Hasta el 23, Júpiter estará cerca de la Luna, hablando en cuanto a su ubicación en el firmamento, porque la verdad, andan lejísimos los dos astros.

Este año Júpiter está más cerca de la Tierra como no lo había estado desde 1963 y como no lo estará hasta 2022.

En su órbita de 12 años alrededor del Sol, ese gran planeta estará en su punto más cercano a la estrella regente dentro de seis meses, en marzo de 2011.

Unas horas antes de su oposición, ayer lunes, el planeta estuvo a 592 millones de kilómetros de la Tierra.

Si se mira con binoculares o un telescopio, se apreciarán varias de sus lunas (tiene 63).

Una ocasión para mirar al cielo, si las nubes lo permiten. Pero de acá a octubre lucirá más brillante. Hay tiempo.

Donde nacen las estrellas

Orión es quizás la constelación más renombrada y reconocida en nuestro medio. Sus tres estrellas centrales, son asociadas con personajes religiosos: los Tres Reyes Magos o las Tres Marías.
Allí se encuentra, a un lado de este trío, conocido también como el cinturón de Orión, en lo que vendría a ser la espada del guerrero, la sala-cuna estelar más cercana a la Tierra. Allí hay muchas estrellas en formación.
Un grupo de astrónomos liderados por Stefan Kraus y Gerd Weigelt, del Instituto Max Planck para Radio Astronomía en Bonn, empleó el gran telescopio de interferometría del Observatorio Espacial Europeo en Chile, para fotografiar una brillante estrella en esa sala-cuna.
Se trata de Theta 1 Ori C en el trapecio de Orión, la estrella más masiva de esa región. ¿Saben qué encontraron? Que no es una, sino que allí hay dos estrellas en estrecha relación. La más masiva tiene 38 masas solares, la otra 9 masas solares y están a tan solo 1.350 años luz de nosotros.
El hecho de que la región pueda ser vista sin ayuda óptica, aunque unos binoculares no estarían de más, hace el hallazgo más cercano a todos los amantes de mirar al cielo nocturno.
En la imagen, cortesía del Max Planck Institute, se aprecia la estrella estudiada, su compañera y la región donde se encuentran.