Los dinosaurios nacieron antes

Los dinosaurios podrían haber existido mucho antes de lo estimado, de acuerdo con un sorprendente hallazgo reportado en Biology letters: el Nyasasaurus parringtoni.

Científicos hallaron restos de lo que parece ser el primer dinosaurio, que data de entre 10 a 15 millones de años antes que los registros que se tenían hasta hoy.

Este habría existido antes que el muy conocido y pequeño Eoraptor herresaurus. Y si no es un ancestro directo de los dinosaurios, es un pariente muy cercano, de acuerdo con Sterling Nesbitt, investigador de la Universidad de Washington.

“Durante 150 años la gente ha sugerido que debería haber existido dinosaurios en el Triásico medio, pero la evidencia ha sido ambigua”, dijo. “Algunos científicos utilizaron huellas fosilizadas, pero sabemos que otros animales de aquel tiempo tenían un pie similar. Otros señalan una sola característica tipo dinosaurio en un solo hueso, pero eso puede ser errado porque algunas características evolucionaron en varios grupos de reptiles y no son el resultado de un ancestro compartido”.

En el nuevo ejemplar, los científicos tenían un húmero y seis vértebras. Pudieron determinar que este dinosaurio probablemente andaba erguido, medía de 2 a 3 metros y su altura era 1 metro, pudiendo pesar de 20 a 60 kilos.

Aunque los huesos habían sido hallados en 1931 en Tanzania y fueron reexaminados ahora. No es que en esa región se hallan originado, sino que cuando N. parringtoni vivió los continentes estaban juntos en la gran masa conocida como Pangea. Tanazani pudo haber sido parte del sur de Pangea que incluyó África, Suramérica, Antártida y Australia.

“Los nuevos hallazgos sitúan la evolución inicial de los dinosaurios y de los reptiles tipo dinosaurio en los continentes del sur”, dijo Paul Barrett, coautor, del Museo de Historia Natural de Londres.

Los huesos revelan varias características comunes con los primeros dinosaurios y sus parientes. Por ejemplo, los tejidos óseos del brazo superior aparecen como si estuvieran articulados al azar y no organizados, lo que sugiere un crecimiento rápido, un rasgo común en dinosaurios y sus parientes.

“Podemos decir que Nyasasaurus tenía muchas células óseas y vasos sanguíneos”, explico Sarah Werning, de la Universidad de California en Berkeley, coautora.

Independiente de si se confirma que este ejemplar fue un dinosaurio o un paciente cercano, el hallazgo establece que probablemente evolucionaron antes de lo esperado y refuta la idea de que la explosión de diversidad llegó tarde en el Triásico, una diversificación no vista en otros grupos de esa época”.

Parece que los dinosaurios fueron solo parte de una gran diversificación de los arcosaurios, que fueron de los animales terrestres que dominaron el ambiente en el Triásico hace 250 a 200 millones de años, los que incluían dinosaurios, cocodrilos y sus familiares.

“Los dinosaurios son solo parte de la diversión de los arcosaurios, una explosión de nuevas formas tras la extinción del Pérmico”, dijo Nesbitt.

Dibujo cortesía Natural History Museum, London/Mark Witton)

Cada vez más vírgenes tienen hijos

Si quiere encontrar vírgenes, pero vírgenes con hijos, solo hay un lugar al cual dirigir las miradas más allá de la Biblia: la naturaleza.

Estudio que encontró que las hembras de las serpientes crótalo se pueden reproducir sin un macho, sugiere que eso sería mucho más común de lo pensado entre animales.

La reproducción asexual es común entre invertebrados, pero se ha visto muy poco en vertebrados aunque en los últimos tiempos ha crecido la lista de vírgenes que procrean entre estos. El dragón de Komodo, el mayor lagarto del mundo, ha tenido descendencia vía partenogénesis, en la cual un huevo no fertilizado se desarrolla hasta la madurez completa.

Los nacimientos a partir de vírgenes se han documentado también en tiburones al menos dos veces; en aves como las gallinas y pavos; y en serpientes como las boas constrictor y los crótalos.

Estos casos se han observado en cautiverio, no en el medio natural. Hasta ahora. La partenogénesis era considerada como un síndrome de cautiverio, explicó Warren Booth, ecólogo molecular en la Universidad de Tulsa en Oklahoma.

Ahora el análisis genético revela ejemplos de nacimientos de vírgenes en dos especies cercanas de serpientes crótalo, Agkistrodon contortrix y Agkistrodon piscivorus, se reveló en LiveScience.

Estudios de los hijos mostró que el ADN de algunos descendientes provenía de la madre, sin contribución alguna de un padre.

Los crótalos y otras criaturas portan la meiosis, en la cual las células se dividen apra formar células sexuales, cada una de las cuales posee la mitad del material necesario para producir descendientes. En las hembras crótalo, pares de sus células sexuales probablemente se funden para generar embriones. El resultado es una descendencia que porta solo el material genético de la madre, pese a lo cual no son clones de la madre dado que no son creadas con mitades idénticas de su genoma.

Aunque esta clase de nacimientos podría explicarse por la ausencia de machos en un momento dado, en cautiverio se han observado boas que procrean por partenogénesis pese a haber machos en el sitio en la temporada de apareamiento. Al presentarse con varias hembras, excluye la posibilidad de que fuera un accidente.

Ahora se estudian otras posibles causas de vírgenes que procrean, como genética, virus, tumores y bacterias.

El estudio fue publicado en Biology letters.

Aves que escogen pareja por el olorcito

Dime a qué hueles y te diré si me gustas. Un nuevo estudio de científicos de Lund Unviersity en Suecia y colegas franceses revela que las aves pueden elegir su compañero con ayuda del olfato. Y mientras más disímiles mejor porque así los descendientes tendrán mejor sistema inmunitario. Tal como en los humanos, en los que el olfato también juega un papel fundamental en eso de escoger pareja.

El olfato puede reflejar la información de los genes del individuos: si se perciben buenos o no. Al buscar la pareja cuyos genes mejor se complementen los propios, las oportunidades son más altas para que los descendientes tengan mayor resistencia frente a parásitos y enfermedades.

Hasta ahora se consideraba que las aves tenían un pobre sentido del olfato, pero hay excepciones. El petrel azulado (Halobaena caerulea), ave marina de la Antártida tienen un sentido del olfato inusualmente bueno. Pueden reconocer su pareja y su nido solo por el olfato y regresar a este en medio de la oscuridad.

En el estudio, los investigadores demostraron que la nariz del petrel es capaz incluso de oler cuál pareja producirá los hijos con el mejor sistema inmunitario.

La elección se realiza mediante el Complejo Mayor de Histocompatibilidad, un grupo de genes en el brazo corto del cromosoma 6 que participa en la respuesta inmunitaria.

Estas aves son monógamas y tiene un largo ciclo vital.

El estudio fue publicado en Biology letters.

Foto Wikipeadia Commons

El pez que se convierte en mujer

Qué tal uno cortejar una mujer y tener que mostrar su… ¡lado femenino!

Bueno, eso es lo que hace el macho sepia (un orden de moluscos): mientras que un lado de su cuerpo muestra lo mejor de su figura para atraer los favores de la hembra, el otro se viste de hembra para alejar rivales y evitar que peleen con él.

El llamativo patrón fue observado por primera vez y publicado en Biology letters. Y no es de extrañar en sepias, verdaderos magos del disfraz.

“Las sepias son uno de los grupos más listos de animales marinos”, dijo Culum Brown, líder del grupo en Macquarie University en Sidney, Australia. “Y es muy obvio que están usando esta exhibición de modo táctico”.

Se sabía que el Sepia plangon podía camuflar su piel para imitar los alrededores y que podía mostrar distintos patrones en cada lado. Su piel contiene capas concentradas de cromotaforas, células que contienen pigmentos de distintos colores, pero nunca se había visto un macho imitando una hembra solo por un lado como un truco para cortejar.

Brown y colegas observaron por primera vez esa conducta en el acuario en laboratorio y se preguntaron si los machos en su medio harían lo mismo y si era así, cuándo y por qué. Así, analizaron 108 fotos de distintos grupos de sepias tomadas en salidas previas en la bahía de Sidney y hallaron que cuando un macho estaba en un grupo con una hembra y otro macho, exhibía el patrón dual, un lado macho hacia la hembra y otro femenino hacia el macho, el 39% de las veces. En situaciones con un grupo de todos machos o dos hembras con un macho, no lo exhibían.

“Lo usan solo en un contexto particular”, dijo Brown. “Eso implica que la mejor estrategia del macho si halla una hembra atractiva es ser tramposo y disfrazar el punto de que ha hallado una pareja interesante”.

Este comportamiento podría ser aprendido, pero como dijo Brown, es un ejemplo de la compleja inteligencia social de los animales marinos. El sepia tiene una de las más grandes relaciones cerebro-cuerpo de los invertebrados, y la investigación en sus habilidades para engañar y cómo saben cuándo emplear la táctica, puede ayudar a explicar cómo el tamaño del cerebro contribuye a la compleja conducta.

Shelley Adamo, de Dalhousie University en Halifax, Canadá, el hallazgo es novedoso pero no sorprendente. Estos moluscos tienen una gran habilidad para engañar depredadores y unas veces pretenden ser corales, otras pasto marino y así por el estilo.

En la foto, el sepia con las dos caras.

La muerte las sorprendió apareándose

No parece agradable quedar preservado para la posteridad mientras… se aparea. Así solo queden los huesos.

Así quedaron, preservados durante millones de años, varias tortugas que se estaban apareando hace 47 millones de años cuando la muerte las sorprendió por razón desconocida.

El hallazgo fue revelado en Biology letters. Se trata de 9 parejas de tortugas acuáticas que perecieron en esa situación, el primer registro que se halla entre vertebrados.

Más allá de sentir lástima por tan desafortunado desenlace, los fósiles proveen pistas sobre el ambiente en que vivieron.

Las antiguas tortugas fueron encontradas en el sitio Messel en Alemania, donde se han hallado miles de fósiles, desde roedores modernos a caballos enanos, así como insectos y plumas que conservan señas de su color original.

El punto donde se encontraron las tortugas contiene sedimentos lacustres de hace 47 millones de años más o menos, dijo Walter Joyce, paleontólogo de vertebrados en la University of Tübingen.

Solo las tortugas se encontraron en pares. En 7 de los 9 pares las tortugas están en contacto directo por el borde de sus caparazones, justo arriba de las colas y en 2 de esas parejas la cola del macho está debajo de la caparazón de la hembra en posición de apareamiento.

Hallan jinete de hace 50 millones de años

Nada común fue el primer jinete de la prehistoria de acuerdo con un estudio publicado en el journal Biology letters.

No se trata de humanos sobre caballos. Tampoco sobre mastodontes ni mamuts. No. El hallazgo es más sorprendente.

Científicos produjeron increíbles imágenes tridimensionales de un ácaro prehistórico montado sobre la espalda de una araña que vivió hace ¡50 millones de años!.

De solo 176 micrometros de largo, apenas distinguible por el ojo humano, investigadores de la Universidad de Manchester en el Reino Unido y colegas en Berlín creen que el ácaro, atrapado en una resina de árbol, es el artrópodo más pequeño jamás escaneado mediante tomografía computarizada de rayos X.

El hallazgo también sitúa en esa lejana época el rasgo evolutivo relacionado con la capacidad de andar sobre otra especie o foresía.

“El espécimen, muy extraño en el registro fósil, es quizás el más antiguo miembro de la familia Histiotomatidae, aún vida”, dijo David Penney, uno de los autores.

No es inusual, sin embargo, que en resinas se encuentren insectos prehistóricos. “Son repositorios destacados de asociaciones ecológicas del récord fósil. En muchos casos, los organismos murieron de inmediato y fueron preservados con suma fidelidad, mostrando su conducta antes de la sorpresiva muerte. A veces nos referimos a ellos como “conducta congelada” o paleoetiología”, dijo el investigador.

La mayoría de los encontrados en ámbar, sin embargo, no están trenzados en ningún comportamiento especial, lo que hace más llamativo el hallazgo reportado.

“Foresía es cuando un organismo usa otro animal de especie diferente para transportarse a un nuevo ambiente”, explicó Richard Preziosi, biólogo.

Jason Dunlop, de Humboldt University en Berlín, explicó que “los ácaros son muy pequeños e incluso con los vivos es muy difícil trabajar. como fósiles son muy escasos y el grupo al que este pertenece solo ha sido hallado en los registros fósiles unas pocas veces”.

Foto cortesía

Machos paranoicos se aparean más de la cuenta

Machos paranoicos. Qué será lo que les pasa a los moscos. Algo les sucede. Científicos de la Universidad de Liverpool encontraron que machos de las moscas de las frutas experimentan una especie de paranoia en presencia de otro macho, lo que duplica el tiempo que duran apareándose con una hembra, aunque… la hembra de esta especie sólo se aparea una vez.

Las hembras de muchas especies tienen varios machos. Estos por tanto han desarrollado características reproductivas particulares para asegurar que sus espermatozoides tengan éxito y sean los que fecunden la hembra en la llamada competencia del esperma. Esas adaptaciones incluyen rasgos físicos como un mayor conteo de esperma, así como de comportamiento, apareándose hasta un 21% más del tiempo. Algunas mariposas, por ejemplo, tienen testículos más grandes para producir más esperma.

En algunas frutas de la mosca, en las que la hembra sólo se aparea una vez, gastar tiempo extra parece un desperdicio de esfuerzos. Científicos de Liverpool detectaron y publicaron en Biology letters que cuando el macho entra en contacto con otro macho, incrementa 93% el tiempo que pasa con la hembra.

El estudio sugiere algunas explicaciones para esta paranoia. Una posible: las hembras a veces se aparean con más de un macho, por lo que el macho cambia su conducta reproductiva. Otra: la presencia de un competidor trae el temor de no poder obtener otra oportunidad de aparearse, por lo que hace un gran esfuerzo para mantener la hembra fértil durante toda su vida con una buena disposición de esperma.

Aves de ciudad son más inteligentes

Unas por otras: vivir en la ciudad hace las aves más inteligentes.

A pesar de que el ambiente urbano es más difícil en ciertos sentidos (se encuentra uno cantidad de aves atropelladas por autos), de la contaminación y el ruido (que se ha demostrado afecta el canto y el apareamiento), pues lidiar con todo eso hace crecer el cerebro.

El tamaño del cerebro es un factor determinante que predispone los animales para su establecimiento exitoso en las ciudades, reportaron científicos encabezados por Alexei A. Makhalov, de Uppsala (Suecia) y colegas, en un artículo en Biology letters.

Los investigadores demostraron que diferentes especies de pájaros paserinos que tuvieron éxito en colonizar 12 ciudades europeas pertenecen a linajes con cerebro más grande que aquellas especies que evitan entrar en zonas urbanas.

Los científicos analizaron 82 especies de paserinos de 22 familias. Aquellas que eran capaces de reproducirse en las zonas centrales de las ciudades fueron considerados casos exitosos, frente a los que sólo merodean por los alrededores.

El análisis incluyó el tamaño del cerebro. Este ha sido asociado con la capacidad de los animales de adaptarse a nuevas o cambiantes condiciones ambientales, así como a comportamiento innovadores, que pueden ser muy útiles en tales condiciones ambientales.

Las aves de menor cerebro, sugiere el estudio, están expuestas a un mayor riesgo en las áreas urbanizadas.

Los investigadores emplearon la relación cuerpo-cerebro, conocida como fracción de Cuvier, que ha sido muy utilizada como aproximación a la inteligencia de un organismo así no sea la más exacta (hay monos con una relación mejor que la humana, por ejemplo).

Aunque el estudio se hizo solo con paserinos, podría deducirse que otras aves también tendrían esa ventaja adaptativa. Así lo sugiere Tim De Chant en Per Square Mile. Es el caso de las palomas, que se encuentran en gran número en ambientes urbanos y que para muchos no son un buen ejemplo de inteligencia.

Avispa agarra hormiga, la alza en vuelo y la deja caer

Que se quite, le dije… que me haga caso… ¡Váyase!

Dura es la vida porque, entre otras, hay que competir directa o indirectamente por la comida.

En la naturaleza se presenta cuando dos especies explotan una fuente alimenticia común o cuando una interfiere con la capacidad de otra de utilizar los recursos.

Bueno: la avispa invasora Vespula vulgaris y la hormiga Prolasius advenus, nativa de Nueva Zelanda se encuentran con frecuencia en busca de alimento.

Cuando eso sucede, documentaron Julien Grangier y Phillip Lester en Biology letters, la avispa agarra la hormiga, alza vuelo y la deja caer centímetros más allá. La hormiga, por lo general, no regresa para no tener que sorportar ese vuelo gratuito pero nada agradable.

Los científicos de Victoria University en Wellington, Nueva Zelanda, documentaron en un video lo que sucede (http://tinyurl.com/3tbglxz).

La ecóloga del comportamiento, Monica Raveret-Ritcher, consultada por ScienceNews, encuentra esa conducta como intrigante y retadora. Las avispas son más dadas a retirar una hormiga cuando hay varias alrededor del alimento, entonces no es fácil entender porqué sólo retiran una.

Los científicos hallaron que el 90 por ciento de las hormigas que son retiradas y dejadas caer no se lesionan. No matarlas sorprendió a los investigadores, quienes dijeron que un líquido que segregan estas pequeñas hormigas es repelente de avispas.

Las dos especies de alimentan de sustancias ricas en carbohidratos excretadas por pájaros carpinteros en ciertos árboles. Ambas han sido vistas compitiendo por los cuerpos de cigarras.

La soltada de hormigas desde lo alto ha sido observada también en el medio natural entre una avispa y un grupo de hormigas buscando gusanos entre la hojarasca.

El extraño caso del caracol de la luz verde

Vaya manera de defenderse. No era nuevo que un caracol, Hinea brasiliana, se pusiese verde, aunque no de la ira ni la vergüenza.

Este caracol marino, que vive en grupo sobre las rocas de la línea de costa, produce unos misteriosos flashes bioluminiscentes. Dimitri Deheyn y Nerida Wilson en el Scripps Oceanography lo estudiaron y encontraron que en vez de emitir un rayo de luz focalizado, utiliza su concha para difuminar la luz de modo que toda la concha quede iluminada. ¿Para qué? Con eso crearía la ilusión de ser un animal más grande, lo que detendría posibles depredadores, de acuerdo con un artículo publicado en Biological Sciences.

H. brasiliana, documentaron los investigadores, activa su bioluminiscencia cuando se ve enfrentado a la amenaza de un cangrejo o un camarón que nada en la cercanía.

Es para que un caracol que vive en el fondo produzca bioluminiscencia y es mucho más sorprendente qie use su concha para maximizar la señal con tanta eficiencia, según Wilson.

Imagen cortesía Scripps Institution of Oceanography, UC San Diego.