Hormigas y árbol se unen para defenderse

Me cuida y yo lo cuido. Esa relación, común entre las personas y sus organizaciones se presenta también en otros niveles. Digamos, entre animales y… plantas.

El cuento es que la vida no tiene nada de fácil y, en lo profundo de las selvas, por ejemplo, la diferencia entre la vida y la muerte está en qué buen convenio estableces.

Científicos revelaron en Biotropica una estrecha relación entre hormigas y árboles. Ellas utilizan señales químicas de su árbol hospedero para distinguirlo de especies competidoras. Una vez una planta rival es reconocida, las hormigas la cortan para depender la planta que les da albergue.

La especie que les da abrigo a las hormigas Pseudomyrmex triplarinus se hallan en la selva húmeda peruana e investigadores de Colorado State University averiguaron que han desarrollado una relación simbiótica con los árboles Triplaris americana, recibiendo albergue y sostenimiento a cambio de defensa.

“Las hormigas viven en canales huecos dentro del árbol y con agresividad combaten otros invasores, incluyendo plantas, aunque no se sabe bien cómo las hormigas reconocen su árbol hospedero comparado con otras plantas”, dijo Tiffany Weir, cabeza del grupo. “Hallamos que las hormigas distinguen entre sus árboles y las especies intrusas a través del reconocimiento de la cera en la superficie del árbol”.

El descubrimiento se logró con una serie de experimentos diseñados para la ocasión.

El grupo encontró también que incluso en los periodos lluviosos, cuando la actividad de las hormigas es mínima, defienden su árbol si es atacado por hormigas vecinas.

En la foto, la hormiga de la selva peruana, cortesía T. Weir.