Chimpancés asesinos

Asesinos. No son asesinos en serie, pero tal como los humanos, matan, cometen homicidios muchas veces en contra de individuos desprotegidos.

Científicos que estudian diferentes comunidades africanas de chimpancés han hallado que algunas veces matan congéneres. Los homicidios ocurren con mayor frecuencia en grupos en los que la mayoría son adultos, de acuerdo con Michael Wilson, antropólogo de University of Minnesota en Minneapolis (Estados Unidos).

Wilson solicitó a investigadores de 10 sitios de chimpancés con 17 comunidades suministrarle información sobre los casos de homicidios.

Los chimpancés pasan la mayor parte del tiempo de forma pacífica, jugando, buscando comida o consintiéndose, pero algunas veces cometen homicidios, como desde hace 40 años reportara la experta e investigadora Jane Goodwall.

Algunos sostienen que se presentan por la intrusión de humanos, la deforestación, la caza y la alimentación por parte de turistas.

El nuevo estudio halló que las comunidades en las que se documentó la mayoría de muertes no habían tenido encuentro con humanos. Grupos de machos cometían la mayoría de los asesinatos y la mayoría de las víctimas eran pequeños y adultos de comunidades vecinas.

“Los hallazgos sugieren que matar es una estrategia que evolucionó para que adultos machos eliminaran rivales y competidores por apareamiento”, dijo Wilson.

Los investigadores documentaron 86 casos de homicidio entre chimpancés, bien presenciando los ataques o al encontrar cuerpos con heridas frescas.

El mayor número de muertes en una comunidad, 31, ocurrió en Ngogo, en el parque Kibale en Uganda. Esa comunidad tenía 38 machos adultos, el mayor número de cualquier comunidad estudiada.

Para Linda Marchant, de Mimi University en Oxford, Ohio, lo hallado controvierte la idea de que la intromisión de humanos es la que provoca los homicidios.

No se sabe porqué asesinan chimpancés infantes. La práctica podría reflejar la eliminación de potenciales competidores para los descendientes de los machos, especuló.

Estudios en cuatro comunidades de chimpancés bonobo no registraron asesinatos. Los bonobos son considerados la alternativa de paz y amor de los chimpancés comunes, aunque poco se sabe de los actos agresivos que cometen.

Pero parecen más pacíficos que los chimpancés, dijo Wilson.

Foto de chimpancés.

¿Se pueden autorreconocer los perros?

No es nada difícil preguntarse, al mirar nuestros perros o gatos, ¿tendrán conciencia? Es lo que quisiéramos. Es decir: ¿saben quiénes son?

Mediante distintos experimentos se ha tratado de determinar qué animales tienen conciencia de sí. El más común: se les presenta ante un espejo y luego se les coloca una mancha en la cara, para ver si tratan de quitársela.

Pocos animales pasan la prueba. El chimpancé es uno de ellos. También orangutanes, gorilas, bonobos. Los micos no. Pero sí el elefante, que trata de quitársela con la trompa. El delfín también. La urraca la pasa, no así parientes como el cuervo.

¿Bueno, pero animales domésticos como el perro?

Marc Bekoff, de la Universidad de Colorado se ideó una prueba diferente para este animal. Como depende más de su olfato, siendo su cerebro mucho mejor con el olor que incluso los grandes simios, se ideó esta prueba: poner a oler un perro el orín de otros perros y el suyo en un recorrido. Le movió luego el propio, para que se lo encontrara después. Si lo considerara ajeno, lo olería más. Pero no le prestó tanta atención como al rastro dejado por otros perros y perras.

Esto, según el investigador, diría que se autorreconoce. No todos están de acuerdo, pues consideran más exigente la prueba del espejo.

¿Qué opina?

Unos simios nada egoístas

Que nos parecemos mucho a los chimpancés, pero estos no parecen ser muy generosos. Por eso se ha dicho que sólo los humanos comparten voluntariamente su alimento con otros. Bueno, se creía.
Un estudio con bonobos (Pan paniscus) u pariente cercano, encontró que a individuos a los que se les daba la posibilidad de monopolizar su comida o compartirla, preferían liberar un recipiente en un cuarto contiguo y comer juntos en ves de ingerir solo sus alimentos, demostraron Brian Hare (Duke University) y Suzy Kwetuenda (Lola ya Bonobo Sanctuary en Congo) en un reporte en la revista Current Biology.
Parece entonces que compartir la comida entre los bonobos no depende del parentesco con otro miembro ni del acoso que se pueda tener por otro bonobo, sugiriendo que la generosidad al compartir alimentos no es exclusiva de los humanos entre os grandes primates.