Curiosidades de la ciencia

Carrera de veleros. Los veleros espaciales eran una vieja idea. Son veleros movidos por el Sol, que se despliegan con distintos fines en el espacio. El año pasado los japoneses lanzaron uno. Luego la Nasa envió este año su primer velero solar, no mayor de una tajada de pan, el cual se puede observar, en el sitio y las condiciones correctas, desde la superficie terrestre en las noches. La privada Sociedad Planetaria espera lanzar su velero en 2012. Cuando se perfeccionen, esta clase de naves-satélites podrán realizar diferentes misiones, desde estudiar al Sol más de cerca, retirar basura espacial o monitorear el clima encima de los polos. También podrían emprender un viaje interestelar. Curioso.

Peligrosa alianza. Un nuevo estudio confirmó que el bisfenol A, ingrediente activo de algunos plásticos y empaques de alimentos, puede desencadenar cambios en genes relacionados con la respuesta hormonal. Los investigadores recogieron muestras de sangre y orina de 96 hombres. A medida que los marcadores de la exposición al BPA (bisfenol) subía, la probabilidad de que los genes que responden al estrógeno fueran activados en la sangre también se incrementaba, según el reporte en Environmental Healh Perspectives. La conclusión es que el BPA es activo en humanos y que las asociaciones con las señales hormonales y desórdenes relacionados son plausibles biológicamente. Da miedo. Pero curioso.

Influenza a raya. La diferencia entre quienes caen enfermos por la influenza y quienes no son afectados por el virus puede estar en sus genes: en la reacción del sistema inmunitario según estudio en Plos Genetics. Tal parece que una fuerte reacción libera químicos inflamatorios que conducen a la enfermedad, mientras que una reacción opuesta pero igualmente fuerte produce compuestos antiinflamatorios que combaten el virus. Curioso.

Un químico que hace perder la masculinidad

Si su hijo actúa como raro… bueno, quién sabe.

Un estudio de la Universidad de Missouri encontró que el polémico químico bisfenol A hace que una especie de ratones actúan de manera poco masculina y se comporten como hembras en sus habilidades de navegación espacial.

Para estos investigadores, la exposición al BPA (como se le conoce) durante el desarrollo humano podría ser nocivo para los rasgos cognoscitivos y conductuales únicos de cada sexo e importantes en la reproducción.

En Estados Unidos, la Administración de Alimentos y Drogas sólo ha expresado hasta ahora algo de preocupación por ese químico y otros países como Japón y Canadá han considerado prohibirlo, pero los científicos no se ponen de acuerdo sobre sus efectos.

“Los ratones expuestos en el estudio parecían normales; no se nota nada malo con ellos. Pero en realidad son muy diferentes”, expresó Cheryl Rosenfeld, del College of Veterinary Medicine en esa universidad.

“Las hembras no se quieren aparear con los ratones expuestos al BPA, que se comportan peor en tareas de navegación espacial que responden por su capacidad para hallar pareja femenina en su medio natural”.

El estudio pone las bases para que se examine cómo el BPA podría actuar diferencialmente en los patrones cognitivos y de comportamiento de los chicos versus las chicas.

En la investigación hembras fueron alimentadas con dietas suplementadas con BPA dos semanas antes de parir y durante la lactancia. A las madres se les suministró una dosis que la Administración de Drogas considera no tóxica y segura para que tomen las madres. A los 25 días los ratoncitos fueron puestos en una dieta sin BPA y se examinó su conducta cuando se convirtieron en adultos.

Ya sexualmente maduros se les examinó la capacidad de moverse en un laberinto hasta estar seguros. Esta capacidad es importante para ellos porque les permite hallar parejas dispersas en su medio natural.

Las hembras no tienen que buscar machos, por lo que su habilidad para navegar en su medio no fue reforzada por la evolución.

Ratones machos que fueron expuestos al BPA temprano en su desarrollo, no hallaron nunca la salida, mientras los no expuestos siempre la hallaron.

Los no tratados aprendieron pronto la aproximación más directa, mientras que los expuestos parecían emplear una estrategia de ensayo y error.

El estudio fue publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences.

El BPA es usado principalmente en la fabricación de plásticos y es un monómero clave en la producción de la resina epoxi.