Mis 10 noticias científicas de la semana (9-14)

1. Un cuerpo extraordinario

En distancias cortas nadie lo supera: es que alcanzar 93 kilómetros por hora es toda una hazaña queue logra el guepardo (Acinonix jubatus). Pero aunque no se crea, esa no es la base de su éxito como depredador. Un estudio publicado en Nature reveló que la mayor parte de las veces caza a media marcha. Lo que lo hace tan efectivo son las maniobras que ejecuta cuando anda tras la presa: acelera, hace una pausa, vuelve a acelerar y maniobra. Alcanzan hasta 10 kilómetros por hora en solo un envión. Depredadores perfectos.

2. Me quiero cambiar el dedo

Qué fácil es para una salamandra regenerar la colita que pierde y ese ha sido el sueño de los humanos. Aunque sea, regenerar un dedo. La punta siquiera. Sí, eso parece factible. Científicos que estudiababan ratones encontraron que se puede hacer crecer la punta del dedo siempre y cuando no se pierda la uña y quede suficiente epitelio debajo de esta. Los resultados fueron publicados en Nature. Es algo. Y el proceso parece ser similar al que se da en anfibios, lo que indicaría que en parte retenemos esas características. ¿Cómo desarrollarlas?

3. Ese trasplante sí sirvió

El trasplante de parte del hígado de adultos fallecidos y adolesscentes se ha hecho menos riesgoso para niños y jóvenes, ayudando a salvar esas vidas, de acuerdo con un estudio publicado en Liver Transplantation. El riesgo de falla del órgano y mortalidad del trasplante parcial es comparable a la tasa observada para otros tipos de trasplantes en esa población. Una esperanza, sin duda para pacientes de otro modo desahuciados.

4. Qué bueno esquiar en Marte

Trozos de hielo seco se escurren por las faldas de las dunas marcianas de acuerdo con un estudio revelado por la Nasa. En Imágenes de la cámara HiRise de la sonda Mars Reconnaissance Orbiter se aprecian decenas de surcos dejados por el hielo al rodar. En algunos de ellos se ven puntos brillantes que podrían ser trozos más grandes. En palabras de Sarina Diniega, autora del estudio, sería un sueño ir a esquiar a Marte, porque parece que eso es lo que hacen estos pedazos de CO2 congelado.

5. Remate de agujeros negros

Tiene tantos que quizás podría salir de algunos. El caso es que 13 años de observaciones realizados por el observatorio espacial Chandra de la Nasa, que mira el universo en rayos X, ha encontrado 26 candidatos a agujeros negros en la vecina y gran galaxia Andrómeda, muchos más de los observados en cualquiera otra. Andrómeda es muy similar a nuestra Vía Láctea, con la cual se encuentra en curso para colisionar dentro de unos pocos miles de millones de años.

6. Un pequeño monstruo

Aunque en el universo todo tiende a ser magnificado (estrellas enormes, grandes planetas, gigantescas explosiones, radiación extraordinaria) hay estructuras pequeñas como una minigalaxia. Sí. Frente a las grandes Andrómeda y la Vía Láctea, Segue 2 es una enana con solo unas mil estrellas y 20.000 millones de veces menos brillante que nuestra galaxia. El hallazgo de esta sorprendente estructura, que orbita nuestra galaxia, fue reportado en The Astrophysical Journal.

7. Bien calientito

Mediante dos telescopios del Okayama Astrophysical Observatory a la vez, científicos japoneses observaron desde tierra la atmósfera del planeta GJ3470b en la constelación Cáncer. De solo 14 masas terrestres, es el segundo de los más ‘livianos’ observado hasta ahora con detenimiento. El estudio reveló que el planeta no estaría cubierto por nubes, recibiendo todo el calor de su estrella, en torno de la cual gira a una gran velocidad y muy cerca: a 1/28 de la distancia de la Tierra al Sol y completando un año cada 3,3 días. Pero serán necesarias futuras observaciones para detectar otros componentes de la atmósfera según el estudio divulgado esta semana.

8. Chimpancés a salvo

El anuncio del Servicio de Pesca y Vida Salvaje de Estados Unidos informó de modificar el estado de los chimpancés cautivos en ese país (para uso en estudios médicos) de amenazados a en peligro, supondría que no podrían ser usados para fines científicos más allá de asegurar la supervivencia de la especie. Los científicos deberían pedir permiso para usar muestras de células, tejido y sangre de estos primates.

9. No señores, no les pertenecen

La Corte Suprema de Estados Unidos, al fallar sobre el caso de la firma Myriads que poseía patentes sobre mutaciones de los genes BRCA1 y BRCA2 implicados en cáncer y que solo podían ser examinados con sus tests (lo que le ha reportado cientos de millones de dólares en ganancias), indicó que nadie podía poseer genes, solo secuencias artificiales. Con esto se preserva el derecho a la investigación y se benefician todas las personas que en el futuro requieran exámenes genéticos de distinta clase.

10. Alguien nos mira desde allá arriba

El emproblemado telescopio espacial Kepler, en verdad un detector de planetas, reportó 503 nuevos candidatos a planetas extrasolares, con lo que sube a 3.216 la lista de otros posibles mundos en estrellas situadas en un pequeño círculo entre las constelaciones del Cisne y la Lira. Con base en los hallazgos de Kepler se ha podido deducir que toda estrella debe poseer planetas. De los nuevos candidatos algunos son pequeños y residen en la zona de habitabilidad, pero mucho trabajo queda por delante para confirmarlos y estudiar sus características y condiciones.

Angelina Jolie pone la genética en primer plano

Hace solo unas semanas lo habíamos planteado: este es el siglo de la genética. La decisión de la actriz Angelina Jolie de practicarse una doble mastectomía para reducir el riesgo de cáncer del seno, por el cual murió su madre, así lo revela.

Nada más hace unos días el American College of Medical Genetics and Genomics había clarificado algunas directrices sobre el tema publicadas el 21 de marzo pasado: si se encuentra en el genoma de una persona cualquiera de 57 mutaciones peligrosas, se le debe informar, independiente de la edad.

La decisión de Angelina trae otra implicación: los derechos de patente sobre determinadas mutaciones o los genes. Hoy, precisamente la Corte Suprema de Estados Unidos analiza si de debe mantener la patente que reclama la firma Myriad Genetics sobre esas mutaciones que coincidencialmente aumentarían la posibilidad de que la Jolie contrajera cáncer en algún momento de su vida: BRCA1 y BRCA2.

Hay personas, en especial en Estados Unidos, que se han hecho secuenciar el genoma a sabiendas de antecedentes graves en su familia sobre determinadas enfermedades. Por ejemplo el alzheimer. Y aunque no hay manera de evitar hoy el desarrollo de esa enfermedad de manera directa, una mujer que supo que estaba más predispuesta comenzó a luchar de una manera particular: cambiar su estilo de vida, sabiendo que muchas veces el medio ambiente incide sobre la manifestación de los genes.

Hay personas que han preferido no secuenciarse, para no dañarse la vida. Es que no es sencillo saber que se tiene un alto riesgo de desarrollar una enfermedad fatal.

Angelina se hizo el test. Una de aquellas variantes del gen aumentaban a 85% la probabilidad de desarrollar cáncer de seno. Al extirpárselos, se reduce ese porcentaje. Esas variantes están relacionadas también con el cáncer de ovario aunque en menor grado. Por eso la actriz deberá someterse a exámenes frecuentes para evitar esta otra posibilidad.

Las recomendaciones de aquella organización han sido muy criticadas. Para algunos, se debe expresar antes del test un consentimiento informado de que le comuniquen lo que se halle en el test.

El Colegio Americano declara sin embargo que si en un niño sano se encuentra una mutación dada, no se debe volver a practicar más adelante para esa condición.

Aunque muchos no lo sepan o le resten importancia, la genética mandará en nuestras vidas las décadas por delante: al fin de cuentas los temas de salud inciden en todos los otros campos de la vida y la actividad humana. Miremos que hay más de 100 medicinas, muchas de ellas para distintos tipos de cáncer, en los que se advierte en la etiqueta que solo se debe suministrar a pacientes con determinado perfil genético.

Genética para incrédulos y para mejroar la calidad de vida.

Cáncer: cómo decirles a sus hijos

Si posee usted los genes que aumentan el riesgo de contraer cáncer de seno ¿se lo diría a sus hijos?

Los nuevos tiempos, de la mano de los increíbles desarrollos científicos, plantean inquietudes insospechadas.

Un estudio encontró que cuando los padres se someten a exámenes para detectar genes que predisponen al cáncer de seno, muchos de ellos están dispuestos a compartir la información con sus hijos, así sean muy jóvenes.

El estudio, publicado en el journal Cancer, reveló además que la mayoría de los papás piensan que sus hijos no se sentirán mal cuando conozcan los resultados.

Para los padres, una de las razones fundamentales para examinar genes cancerígenos hereditarios es entender mejor el riesgo que enfrentarán sus hijos. No obstante, muchos se enfrentan con la difícil decisión de si les dicen a sus hijos más pequeños y cuándo.

En el estudio, Angela Bradbury, del Fox Chase Cancer Center en Filadelfia y colegas entrevistaron 253 papás que tenían tests para mutaciones de dos genes comunes en cánceres de seno, BRCA1 y BRCA2, que pueden ser heredados. Todos tenían hijos menores de 25 al momento de los tests.

Los investigadores les preguntaron a los papás si les dirían a sus hijos sobre los resultados y si decían que sí, cómo creían que reaccionarían sus hijos.

Los exámenes genéticos revelaron que 29% de los padres tenían una mutación del gen BRCA que confieren un riesgo aumentado de desarrollar cáncer de seno. La mayoría de los papás en el estudio compartieron el resultado con al menos uno de sus hijos (334 de 505 hijos).

La mayoría era más dada a reportar los resultados a sus hijos mayores, pero cerca de la mitad de aquellos de 10 a 13 años y aún algunos más jóvenes, fueron informados de los resultados.

Los papás compartían más el resultado cuando no se poseía la mutación, en especial si se trataba de una hija.

¿Se lo diría usted a sus hijos? Se sabe que muchos comportamientos sobre la salud se adquieren en la niñez y la adolescencia y continúan en la edad adulta.

¿Crearía zozobra en sus hijos? ¿Lo asumirían bien en caso de un positivo?