Cometa se autodestruye y aparece otro brillante

Un cometa que fue descubierto en diciembre pasado y que parecía iba a convertirse en el fenómeno astronómico más llamativo de 2011 en octubre, no pasó la prueba de fuego alrededor del Sol. Pero no todo son malas noticias: apareció otro.

Elenin, un cometa que comenzó con muchos bríos, poco a poco fue desvaniéndose y en abril se detectó que no era tan grande, aunque podría ser visto, en buenas condiciones, a simple vista a partir de octubre.

El cometa debería estar en su punto más cercano al Sol el 10 de septiembre y hacia mediados de octubre llegar a la máxima aproximación a la Tierra, a solo 30.000 kilómetros. Las observaciones a fines de julio y comienzos de agosto indicaban que de pronto sí brillaría más de lo esperado.

Mientras el entusiasmo regresaba a los corazones de los astrónomos y aficionados, el Elenin se acercaba al Sol.

En las dos semanas pasadas el brillo del cometa se redujo un 50% de agosto 19 al 20, según el observador australiano Michael Mattiazzo, pues la proximidad a la estrella sólo permite que sea visto desde el sur.

Las imágenes muestran que el núcleo se ha hecho elongado y difuso, una señal de que se quebró en dos o se desintegró.

Se cree que no sobrevivirá mucho tiempo más.

La desazón se apoderó de los astrónomos, que no se habían detenido mucho en otro cuerpo que venía hacia nosotros: el cometa Garradd, cuya timidez inicial parece haber desaparecido y es observable hoy en magnitud 7 en cualquier tipo de telescopios.

Lo interesante es que podría alcanzar magnitud 6 y permanecer así de octubre hasta marzo. Ningún cometa ha mantenido tal brillo por tanto tiempo aparte del Hale Bopp a fines de los años 90.

El cometa entra desde hoy en Sagitario, pasando luego a Hércules, donde se mantendrá hasta febrero. Poco a poco caerá hacia el oeste en las noches, pero desde mediados de diciembre se verá es al amanecer.

En la foto, el Garradd esta semana.