Muerto, pero bien dorado

Ojo con la bronceada. Los estudios son, a veces, contradictorios. Pero… así avanza la ciencia.
En la edición de octubre de Pigment Cell & Melanoma Research se informa que no existe ninguna clase de bronceado seguro. Ni el que proporciona el Sol ni el que se consigue en las cámaras bronceadotas.
No se trata de uno. Son tres los estudios que trae sobre el tema, realizados por autores líderes en el campo de la biología celular, la dermatología y la epidemiología, que examinaron los efectos de la radiación ultravioleta sobre la piel. Y aunque reconocen que hay que investigar más al respecto, piden, por ejemplo, prohibir el uso de las cámaras en menores de 18 años.
La radiación en las cámaras o bajo el Sol afecta el ADN, envejece la piel y provoca cáncer. La cámara bronceadota, según los datos publicados, muy usada por mujeres jóvenes, incrementa el riesgo de melanoma, la forma más peligrosa de cáncer de piel. Ninguna es segura.
Pero tampoco la exposición al Sol, bajo ninguna circunstancia, es segura, concluyen los autores.