Por eso Messi es Messi

Mucho se ha dicho: para qué le pregunta a un futbolista si lo que responderá son bobadas. Pero no se lo crea: un estudio muestra que los mejores tienen un desempeño cerebral como el de todo un buen ejecutivo: su cerebro funciona de manera sorprendente y por eso Messi es Messi y Vásquez seguirá siendo Vásquez.

Científicos de Brunel University en Londres trataron de determinar qué hace a un futbolista mejor que otro, en especial anticipándose y respondiendo a las intenciones de otro jugador, reportó CNN.

Para averiguarlo los científicos colocaron a 39 futbolistas de distinta experiencia y habilidades en escáneres de resonancia magnética funcional. Las máquinas fueron equipadas con videmonitores que mostraban video clips de un jugador driblando con un balón hacia los jugadores cuyos cerebros estaban siendo escaneados.

A cada jugador se le pidió que mientras veía el video, decidiera cómo respondería al movimiento del otro jugador, mientras el escáner registraba su actividad cerebral.

El estudio, publicado en el Journal of Sport and Exercise Psychology reveló que los jugadores con mayor experiencia y de mayor habilidad eran mucho más precisos prediciendo el movimiento del jugador en la pantalla.

Los autores dijeron que los mejores mostraban más actividad en las áreas del cerebro relacionadas con un funcionamiento ejecutivo de alto nivel y coordinación músculo-ocular que los jugadores de menos experiencia.

“Los datos de las neuroimágenes mostraron con claridad una mayor activación de las estructuras motrices y otras relacioandas en los cerebros de expertos futbolistas, comaprados con los novatos, cuando se trataba de anticipar una jugada”, dijo Daniel Bishop, líder del estudio.

El estudio aporta datos al conocimiento sobre el funcionamiento interno de los cerebros de atletas talentosos. Un estudio de Scientific Reports, por ejemplo, encontró que los atletas profesionales procesan escenas visuales complejas más rápido que los aficionados y mucho más que quienes no son atletas.

Una de las implicaciones del estudio de Bishop es que se puede entrenar el cerebro para obtener un mejor rendimiento y así, por ejemplo, anticiparse mejor a los movimientos de los rivales.