Mis 10 noticias científicas de la semana (8-14)

1. Alguien puso a calentar la olla

El telescopio espacial Hubble detectó vapor de agua saliendo de la luna Europa de Júpiter, en la cual se sabe hace tiempo que debe haber océanos de agua líquida bajo una capa gruesa de hielo congelado. Aunque no se sabe con certeza, la posible explicación sería que el vapor sería generado por la presencia de plumas de agua en la superficie. El hallazgo se presentó en Science.

2. No hay dos que huelan igual

Con cerca de 400 genes que codifican por los receptores de olor en la nariz humana y cerca de 900.000 variaciones en esos genes, dos personas no perciben un olor en la misma manera. La mínima variación en el nivel más pequeño del ADN, un aminoácido en un gen, puede determinar si uno encuentra un olor agradable o no, reportaron investigadores de Duke University que presentaron el revelador hallazgo en Nature Neroscience.

3. El caballo de los homínidos

En la región de Agar en Etiopía, conocida por los restos de homínidos hallados, científicos reportaron el hallazgo de una nueva especie de caballo pequeño, del tamaño de una cebra pequeña, denominado Eurygnathohippus woldegabrieli. El ejemplar tenía cascos con 3 dedos y pastaba en las llanuras con arbustos de esa zona hace 4,4 millones de años. El hallazgo fue reportado en el Journal of Vertebrate Paleontology.

4. No le sirve la ropa

El planeta Mercurio se ha encogido alrededor de 11,4 kilómetros desde que se formó el Sistema Solar hace unos 4.50’0 millones de años, informaron científicos en el encuentro anual de la Unión Geofísica Americana (AGU). Al transmitir su calor a las capas externas, el núcleo de hierro se enfrió y el planeta todo se fue ‘encogiendo’. Esto se observa al medir las estructuras montañosas y demás rasgos geofísicos del planeta.

5. Brrrrr… me congelé

El análisis de datos satelitales de 32 años permitió detectar el lugar del planeta con la temperatura más baja. Se trata de una meseta en la cadena montañosa entre los domos Arugs y Fuji en la Antártida oriental. Allí docenas de veces se han registrado temperaturas de -93,2°C. Es más frío que el sitio Vostok también en la Antártida donde se había medido en el pasado 89,2°. Los sitios habitados más fríos son Oimekon y Verkhoyanks en Siberia, informó el Centro de la Nieve y el Hielo de Estados Unidos.

6. Se fundió el Sol

En el encuentro de la Unión Geofísica Americana se reveló que el Sol registro hoy la menor actividad en un siglo, pese a que se encuentra en el pico máximo del actual ciclo solar de 11 años. “Ninguno de nosotros había visto un ciclo tan débil”, dijo Leif Svalgaard, de Stanford University. Este ciclo, el 24, se parece al 14, a comienzos de los años 1900. Está tan apagado que las explosiones solares que se han rpesentado no han causado mayores perjuicios en la Tierra, dijeron los científicos.

7. La leucemia quedó atrás

Un estudio de científicos de Peter MacCallum Cancer Centre, The Royal Melbourne Hospital and the Walter and Eliza Hall Institute for Medical Research en Austrlia reportaron un éxito sorprendente con un nuevo compuesto para tratar una clase de leucemia, la linfocítica crónica. En pacientes desahuciados que no tenían esperanza de vida de más de 18 meses se logró una remisión del 84% de le enfermedad. Esa enfermedad se desarrolla por lo general en personas de 65 o más años. El estudio se encuentra en fase I y al parecer también serviría para otros tipos de cáncer. El anuncio se hizo en el encuentro de la Sociedad Americana de Hematología.

8. Un esquivo gas noble

Astrónomos de la Universidad de Cardiff descubrieron una molécula con un gas noble gracias al observatorio espacial europeo Herschell. La molécula, hidruro de argón, fue vista en la nebulosa del Cangrejo, el remanente de una estrella que explotó hace 1.000 años. Hasta ahora, moléculas de esa clase solo se habían estudiado en laboratorio. Los gases nobles como helio, argón, radón y criptón no reaccionan con facilidad con otros elementos. Toda una rareza espacial.

9. No señores, así no es la cosa

Los chimpancés son sensibles a las influencias sociales, pero mantienen su propia estrategia para resolver un problema antes que conformarse con lo que la mayoría de los miembros de su grupo hacen. Sin embargo cambian de estrategia cuando pueden obtener una mejor recompensa, según un estudio del Max Planck Institute publicado en Plos One. Flexibilidad, ante todo.

10. Un lago perdido en Marte

Científico reportaron en Science evidencias de que existió un lago que pudo tener la capacidad para soportar la vida y que probablemente permaneció decenas de miles de años o hasta centenas. El lago existió hace unos 3.600 millones de años en donde hoy está el cráter Gale e el que se encuentra explorando el robot Curiosity. El hallazgo se hizo al analizar piedras de lodo en esa zona.

Mis 10 noticias científicas de la semana (23-29)

Uno de los caballos secuenciados para comparar

1. Un caballo regresó del pasado

Un equino que vivió hace 560.000 a 780.000 años habló sobre la historia de sus antecesores y de su origen. Sí, al secuenciar el genoma de un fósil de caballo científicos pudieron estimar que todos los equinos provienen de un ancestro común que vivió hace 4 millones de años, dos millones antes de lo que se creía. El fósil, una pata del ejemplar, había sido hallado en 2003 en el hielo perenne de Canadá. El estudio apareció en Nature.

2. Habitantes de un mundo raro

Astrónomos reportaron el hallazgo de tres planetas en la zona de habitabilidad alrededor de la estrella Gliese 667C a 22 años luz hacia la constelación de Escorpión. La estrella es parte de un sistema triple. Aunque los planetas están en esa zona donde podría existir agua líquida, no quiere decir que exista ni que tengan vida o sean habitables: podrían no reunir otras condiciones, pero lo importante del hallazgo es que se pueden buscar sistemas similares en torno a estrellas débiles como esta, un tercio de la masa solar.

3. Y me da un hambre…

En un nuevo estudio científicos del Max Planck Institute of Neurobiology detectaron que el hambre afecta la toma de decisiones y la percepción del riesgo. Los investigadores encontraron que el hambre altera el funcionamiento de estructuras cerebrales. Su estudio tuvo como objeto la mosca de las frutas Drosophila.

4. Un vecindario movido

La Nasa informó que se encontró el objeto 10.000 en el vecindario de la Tierra, sumados asteroides y cometas. La agencia rastrea toda clase de cuerpos para determinar si alguno está en curso de colisión con la Tierra. Estos cuerpos son denominados Objetos Cercanos a la Tierra y algunos son potencialmente peligrosos. El propósito de la Nasa es detectar más de 100.000.

5. Míster Obama se conmovió

Una de las mayores amenazas de la humanidad es el cambio climático, una realidad no cuestionada ya por la ciencia. Tras haber permanecido quieto y hasta en contra durante varios lustros, el gobierno de Estados Unidos encabezado por Barack Obama anunció que actuará para tratar de asegurar un mejor futuro a nuestros hijos. Se recortarán emisiones de las plantas de energía y se impulsará el estudio de tecnologías limpias. Estados Unidos nunca ha suscrito acuerdos para frenar el calentamiento, como Protocolo de Kyoto. Algo es algo.

6. Ya casi se escapa

Tres artículos aparecidos en Science analizaron datos enviados el año pasado por la sonda Voyager 1, lanzada en 1977, estudios que permiten concluir que la nave no ha salido aún de la influencia del Sol, encontrándose en la frontera final del Sistema Solar, en una región que los investigadores denominan autopista magnética. No se sabe cuándo podría salir. La nave se encuentra a más de 18.500 millones de kilómetros de la Tierra.

7. Ese totazo sí sonó muy duro

La onda de choque del meteorito que cayó sobre Rusia en febrero pasado fue tan fuerte, que viajó alrededor del planeta dos veces, de acuerdo con un estudio publicado en Geophysical Research Letters. La roca medía 17 metros y pesaba unas 10.000 toneladas. La explosión tuvo el equivalente a 460 kilotones de TNT, la más energética desde el evento de Tunguska en 1908.

8. Los chimpancés también se jubilan

Los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos informaron que la mayoría de los 360 chimpancés que aún utiliza en investigaciones pasarán a uso de buen retiro acogiendo recomendaciones del grupo de trabajo del Consejo de Consejos. Se mantendrán 50 para proyectos de investigación en genómica mínimamente invasivos y estudios del comportamiento.

9. Grasa cancerígena

De hace tiempo la obesidad ha sido vinculada a la diabetes y la enfermedad cardiovascular y en décadas recientes ha sido ligada a un mayor riesgo de cáncer. Un estudio en ratones sugiere un mecanismo para esa asociación: cambios en el microbioma intestinal que acompañan la obesidad conducen a la producción de metabolitos que inician la inflamación y factores promotores de tumores, informó The Scientist.

10. Misión: el Sol

La Nasa lanzó la sonda Iris (Interface Region Imagen Spetrograph) con el objetivo de estudiar la atmósfera solar, en especial mirará cómo el material solar se mueve, reúne energía y se caliente mientras viaja por una región poco entendida de la estrella en la atmósfera inferior. Una región entre la fotosfera y la corona donde se origina el viento solar y se genera la mayor emisión de radiación ultravioleta, los cuales tienen impacto en la Tierra.

La sorprendente ave que reconoce las personas por el rostro

Yo te conozco, chico malo

Quienes estén familiarizados con los animales domésticos y algunos otros en las fincas saben que ellos los pueden reconocer. Y distinguen bien quién los trata mal.

Reconocen nuestras caras, nuestra voz y nuestro olor. Una mascota responde distinto frente a su amigo que frente a un extraño.

Pero son más. Diversos estudios han demostrado que las abejas, los pollos, las palomas, las ovejas, las llamas, los pingüinos, las focas, conejos, caballos, lagartos y hasta los pulpos reconocen personas individualmente.

Y hay algo en común con estos animales: están expuestos de una manera u otra a los humanos. Pero, ¿pueden los animales salvajes reconocernos?

Anécdotas sobre el tema existen muchas, pero evidencias científicas pocas. No hace mucho, se ha mostrado que los pájaros mímidos y los cuervos americanos reconocen las personas que amenazan sus nidos o los han capturado.

A la lista se debe sumar una nueva especie: la urraca de pico negro.

Cada primavera, investigadores de la Universidad Nacional de Seúl y la Universidad Ewha Womans llevan una rutina, una encuesta anual de las crías exitosas de urracas en el campus. En 2009 notaron algo extraño. Won Young Lee, estudiante de doctorado, que siempre trepaba a los árboles para tomar huevos y polluelos y contarlos, y principal autor del estudio en Animal Cognition, comenzó a ser seguido y atacado por los dueños de los nidos.

Aunque estaba con una persona la primera vez y le entregó la gorra para que no lo reconocieran y siguió luego camino aparte, no tuvo escapatoria: los cuervos siempre lo seguían a él.

Las aves de los nidos que no tocaba, no se molestaban con él.

Con base en ese hecho casual, diseñaron un experimento para verificar si los cuervos reconocían a las personas, encontrándose que sólo atacaban a quienes subían a los nidos.

“Fue algo inusual”, dijo Sang-im Lee, líder del grupo de encuestadores,. Durante 15 años habían hecho el sondeo anual, pero no los habían seguido. ¿Qué había de especial esta vez?

Que Lee fue el único que subió a los nidos a colocar cámaras, pues en las otras ocasiones lo habían todos. Así, las aves comenzaron a reconocerlo como el chico malo que usurpaba su nido y sus polluelos.

La distinción la hicieron pese a que en el experimento otras personas usaban la misma ropa. No se cree que distingan por el olor, pues no son buenos para ello y la distancia siempre fue de más de 10 metros. Es más posible que usen su visión y reconozcan la cara.

Para Piotr Jablonski, quien diseñó el experimento “es sorprendente cómo las urracas pueden reconocer un individuo entre 20.000 presentes en el campus”.

Una cosa piensa el caballo, otra el jinete

La escena parece lo más común: un humano montando un caballo. Para muchos, están hechos el uno para el otro. ¿Está este al servicio de aquel?

El caballo fue domesticado hace miles de años y ha sido importante en el desarrollo de la civilización. Se emplea como medio de transporte hasta para diversión en cabalgatas y actividades deportivas como los ecuestres.

Ahora, lo que nadie ha hecho es preguntarle al caballo si se siente cómodo.

El caballo, de todas maneras, retiene algo de su origen salvaje. Con frecuencia, se ve sometido a situaciones que le producen mucho estrés, como las competencias ecuestres, las carreras, los exámenes veterinarios y el transporte en vehículo.

También le produce estrés algo en lo que no creeríamos: la monta humana.

Sobre el tema pocos estudios se han hecho. Alice Schmidt, del grupo de Christine Aurich en la University of Veterinar Medicine en Viena (Austria) examinó el estrés que padece un caballo joven cuando es entrenado para ser montado.

Para eso examinó los latidos del corazón y la hormona del estrés, la cortisola, en su saliva.

El estudio lo hizo con caballos de tres años, cuando comienza el entrenamiento para la práctica deportiva.

El inicio del entrenamiento, encontró, es un periodo estresante. El trabajo inicial en la pista es moderado, pero aumenta mucho cuando es montado por primera vez. Los latidos del corazón aumentan, así como la cortisola en la saliva. Podría interpretarse como si el caballo viera en esa primera montada el potencial ataque de un depredador, del cual no puede escapar. Para ajustar, el jinete queda fuera del campo de visión, lo que puede exacerbar el problema.

Para sorpresa, se encontró que cuando caballo y jinete caminan hacia atrás o trotan hacia delante, el nivel de estrés disminuye. Parecería que se adapta rápido a la idea de ser montado y que el ejercicio, como sucede en los humanos, libera el estrés. La preocupación de ser montado disminuye gradualmente mientras el caballo es entrenado.

El maltrato o un régimen inadecuado de entrenamiento, podría estropear para siempre la relación entre el caballo y un jinete, limitando la posibilidad del equino de destacarse en las actividades que le impone el hombre.

Una cosa piensa el caballo, otra el que lo ensilla.