Quebradores de reglas son percibidos como poderosos

Cortados con una tijera: las personas poderosas sonríen menos, interrumpen a otros y hablan más fuerte. Cuando las personas no respetan las reglas básicas de la conducta social, conducen a otros a creer que tienen poder, dice un nuevo estudio en Social Psychological and Personality Science.

Para considerar: las personas con poder tienen una experiencia del mundo muy diferente a la de los que no lo tienen. Tienen menos reglas para seguir y viven en ambientes de dinero, conocimiento y apoyo. Los que no poseen poder viven con amenazas de castigo y aceptan límites, de acuerdo con un estudio de un equipo encabezado por Gerben Van Kleef, de la Universidad de Amsterdam.

Dado que los poderosos son más libres de romper las reglas, ¿romperlas los hace más poderosos?

La gente lee acerca de un visitante en una oficina que tomó una taza de café de un empelado sin permiso o un contador que quiebra las reglas contables. Los quebradores de reglas son vistos con más control y poderosos comparados con quienes no roban el café o no rompen las reglas contables. Actuar con rudeza también lleva a la gente a ver el poder. Quienes observan un video de un hombre en un café callejero que pone sus pies en otra silla, tira la ceniza del cigarro en el piso y ordena la comida bruscamente piensan que es más probable que ese tipo tome decisiones y haga que los demás lo escuchen, que quienes ven el video de alguien muy cortés.

“Los violadores de normas son percibidos como con una capacidad de actuar a placer, dijeron los investigadores. El poder puede corromper, pero mostrar signos externos de corrupción lleva a que los demás piensen que usted es poderoso.

Un motivo más para un buen café: la próstata

Un nuevo estudio en menos de un mes, revela otro efecto benéfico del café: de acuerdo con investigación del Harvard School of Public Health, los hombres que beben café con frecuencia parecen tener un menor riesgo de desarrollar una forma letal de cáncer de próstata. El estudio fue presentado en el Journal of the National Cancer Institute de Estados Unidos.

Estudiaron el café dado que contienen varios compuestos benéficos, como antioxidantes, reduce la inflamación y regula la insulina, todos los cuales pueden influir en el cáncer de próstata.

Entre los hallazgos figuran:

-Hombres que consumían seis o más cafés al día tenían 20% menor riesgo de desarrollar ese cáncer.

-La asociación inversa con el café fue aún más fuerte para el cáncer agresivo de próstata. Quienes bebían café tenían 60% menos riesgo de desarrollar cáncer letal de próstata.

-Aún beber de una a tres tazas de café al día se asoció con una reducción en el riesgo del 30%.

-La disminución del riesgo se dio tanto al beber café regular como el descafeinado.

Los resultados del estudio deben ser validados en poblaciones adicionales.

Duerma bien

Lo saben los estudiantes, lo repiten los médicos: todos aquellos que pasan una noche en vela pagan las consecuencias al día siguiente; visión borrosa, dificultad para concentrarse, problemas de memoria.

Bueno, científicos encabezados por Ted Abel, profesor de Penn University, acaban de encontrar la parte del cerebro y las bases neuroquímicas de los efectos de la privación del sueño en la memoria.

En el estudio publicado en The Journal of Neuroscience.

Para ello diseñaron dos experimentos con ratones, buscando establecer el rol de la adenosina en los problemas de memoria por la falta de sueño. Establecieron además el papel del hipocampo en las dificultades que se experimentan por no dormir bien.

El café, poderoso antioxidante

Tome café que no se arrepentirá. Bueno, eso es lo que puede desprenderse de un nuevo estudio.

Científicos reportaron en el Journal of Physical Chemistry B cómo la cafeína en el café, el té y otros alimentos parece proteger contra condiciones como la enfermedad de Alzheimer y los problemas del corazón en los aspectos más básicos.

En ese artículo, Annia Galano y Jorge Rafael León-Carmona describen las evidencias que sugieren que el café es una de las fuentes más ricas en antioxidantes en la dieta promedio de una persona. Nuevas investigaciones señalan la cafeína (también presente en el té, la cocoa y otros alimentos) como la fuente del poderoso efecto antioxidante que puede ayudar a proteger contra el alzheimer y otros males.

Los científicos, sin embargo, poco conocen sobre cómo la cafeína combate los radicales libres que tienen efectos nocivos sobre el cuerpo.

En su estudio, presentaron cálculos teóricos sobre la interacción de la cafeína con esos radicales, cálculos que concuerdan con estudios hechos en animales.

El gusto por el café está en los genes

Si le gusta el café quizás no sea porque su gusto es refinado. La explicación está dentro de usted: en sus genes.

Dos genes en los cuales las variaciones afectan la ingestión de café han sido descubiertos y el estudio publicado en Plos Genetics.

Un grupo de investigadores del Instituto Nacional del Cáncer de Estados Unidos, Harvard School of Public Health, Brigham and Women’s Hospital y la Universidad de North Cartolina en Chapel Hill analizaron variantes genéticas en el genoma completo de más de 47.000 individuos de Estados Unidos.

Los genes identificados son el CYP1A2, que había sido implicado antes en el metabolismo de la cafeína, y el AHR, relacionado con la regulación del CYP1A2.

Los individuos con el genotipo para el más alto consumo de uno de esos genes consumían más o menos 40 miligramos o más de cafeína que aquellos con el genotipo del menor consumo, equivalente a 1/3 de taza de café descafeinado, o 1 lata de cola.

La cafeína ha sido involucrada en distintas condiciones psicológicas y médicas, aunque diversos estudios han mostrado también que sus efectos son, por el contrario, benéficos.

Estudios futuros de las variantes genéticas identificadas podrían ofrecer una mirada a la velocidad del metabolismo del café, cómo circula en la sangre o si hay efectos psicológicos por consumir determinada cantidad.

Ya lo sabe: si toma mucho café, debe tener las variantes genéticas que lo inducen a eso. Si no toma, no es que sea anormal: sólo que no posee esos genes, aunque el estudio en ningún momento descarta el consumo por otros factores.

Café y glucosa mejoran trabajo cerebral

Café. Hasta ahora se ha demostrado que es malo para casi nada. O nada. Y sí es bueno en diferentes situaciones.

Miren lo que se encontró: la combinación de cafeína y glucosa puede mejorar la eficiencia de la actividad cerebral, según un estudio que empleó imágenes por resonancia magnética funcional para identificar el sustrato neuronal de los efectos combinados de esas sustancias.

El estudio fue publicado en Human Psychopharmacology: Clinical and Experimental, por Joseph Serra, Ana Adan y colegas.

“Nuestro principal hallazgo es que la combinación de las dos sustancias mejora el desempeño cognitivo en términos de mantener la atención y el trabajo de la memoria al incrementar la eficiencia del área del cerebro responsable de las dos funciones, explicó Serra. Esto respalda la idea de un efecto sinérgico entre las dos sustancias. , con el cual una aumenta el efecto de la otra.

En específico, el grupo encontró que los individuos que consumían café y glucosa en combinación presentaban una activación cerebral reducida asociada con la tarea en la corteza parietal bilateral y la corteza prefrontal izquierda, dos regiones que participan activamente en los procesos de atención y memoria. La actividad reducida y el hecho de que no se observó ninguna caída en la conducta de desempeño durante la tarea realizada sugiere que el cerebro es más eficiente bajo el efecto combinado de las dos sustancias, puesto que requiere menos recursos para producir el mismo nivel de desempeño requerido por quienes recibieron un placebo en experimento o por quienes tomaron sólo cafeína o glucosa.

La glucosa se encuentra libre en las frutas y en la miel.

Campeones en tomar café

Café. Esa antigua costumbre ligada a la alimentación, las buenas conversaciones, los ratos en familia y… la vigilia.

Estudiantes que lo toman para resistir noches en vela acompañados de libros y cuadernos, médicos para pasar sus ajetreadas jornadas, vigilantes para no caer en los brazos de Morfeo…

Café. La bebida. ¿Quiénes son los campeones en beberlo?

Aunque los datos son de Estados Unidos, pueden proporcionar una idea de lo que sucede en otros lados.

Las enfermeras y los médicos, en ese orden son los que más toman café. En ese país, le siguen los trabajadores de hoteles, los diseñadotes y arquitectos, los representantes de ventas y los preparadores de alimentos.

No aparecen piensa uno con relación a nuestro medio, vigilantes, periodistas, estudiantes y otras personas que deben pasar largas horas trabajando, a veces hasta el amanecer.

Un dato de la encuesta de Harris Interactive, creería uno que sí podría aplicarse a nuestro medio:

Los investigadores encontraron que el 43 por ciento de los bebedores de café dicen que son menos productivos si no lo toman en el trabajo. Y un tercio dice que lo necesitan durante el día.

¿Cómo podría explicarse esta situación? La fuerza laboral de hoy trabaja muchas horas y tiene cargas pesadas, indica Richard Castellini, de CareerBuilder, que ordenó el estudio.

“La encuesta muestra que tener una adición de energía en la mañana y a lo largo de la jornada, puede mejorar los niveles de productividad”.

Aunque algunos cuestionan los beneficios del café, distintos estudios no han encontrado a la fecha evidencias claras de sus perjuicios.

Por ejemplo, un estudio de Tony Chou y Neal Benowitz en Comparative Biochemestry and Physiology, concluyó que no existía evidencia, al revisar la literatura existente, de que el café y la cafeína incrementen el riesgo de infarto, muerte repentina ni de arritmia.

¡Alce esa taza de café!

¿Huelen más los ciegos?

Puede que no vean, pero qué sentido del olfato tienen. O desarrollan más otros, como el tacto o el oído. ¿Será que los ciegos huelen mejor?
Mathilde Beaulieu-Lefebvre, del Departamento de Psicología de la Universidad de Montreal, desbarató el mito de que los ciegos tienen un sentido del olfato más agudo que el de las personas con visión. Lo que sucede, encontró, es que la pérdida de su visión hace que le presten más atención a cómo perciben los olores.
“Si usted entra a un cuarto en el cual se prepara café, usted mirará la cafetera. El invidente que entre al mismo cuarto sólo tiene el olor del café como única información. “Ese olor será por lo tanto muy importante para su representación espacial”, dijo.
El estudio lo realizó con 25 sujetos, 11 de ellos ciegos de nacimiento. La idea era verificar o no la leyenda de que tienen un mejor sentido del olfato, dijo Maurice Ptito, director de tesis de Mathilde.
Mediante imágenes funcionales, el equipo determinó que los invidentes utilizan su corteza olfativa secundaria más que los videntes cuando huelen. También emplean la corteza occipital, que normalmente emplean para la visión. “Eso es muy interesante, porque significa que los ciegos están recuperando esa parte del cerebro”, dijo Ptito. No se trata de un reciclaje, aclaró, sino de una reorganización.
El estudio podría tener aplicaciones para facilitar el desplazamiento de los invidentes en sitios como los centros comerciales, donde distintos almacenes y salones tienen su propio aroma.

Un café contra el riesgo cerebrovascular

Beber café de forma regular parece reducir el riesgo de accidente cerebrovascular, según un estudio reciente que corrobora pasados hallazgos.
El estudio de 23.0000 hombres y mujeres, seguidos durante un promedio de 12 años, encontró que el consumo de café referido por los mismos pacientes se relacionó de manera inversa con el riesgo de accidente cerebrovascular, comentó la autora principal del estudio Yangmei Li, epidemióloga de la Universidad de Cambridge, en Inglaterra.
Li presentará mañana los hallazgos en la conferencia anual sobre accidente cerebrovascular de la American Stroke Association, en Chicago.
En general, la gente que reportó cualquier ingesta de café tenía un riesgo 27 por ciento menor que los que dijeron que nunca lo consumían, informaron los investigadores. Beber más café no se asoció con una mayor reducción en el riesgo de accidente.
“Esta asociación se mantuvo en un subgrupo de análisis estratificados por sexo, edad, clase social, nivel educativo, estatus de tabaquismo, consumo de alcohol, consumo de té, actividad física, y el estatus de vitamina C en plasma y de diabetes”, afirmó Li según despacho de prensa.
Y la reducción en el riesgo fue “independiente del tipo de café que se consumía, ya fuera con cafeína, descafeinado, instantáneo o molido”.
Daniel Lackland, profesor de epidemiología de la Universidad de Medicina del Sur de California, y vocero de la American Stroke Association, señaló que la nueva información no es totalmente innovadora, pero que confirma hallazgos anteriores.
“Es congruente con otros estudios que han analizado el consumo de café”, dijo Lackland.
Otros estudios han demostrado que beber café se asocia con un menor riesgo de desarrollar diabetes tipo 2, un importante factor de riesgo del accidente cerebrovascular y con un menor riesgo de enfermedad cardiaca. Pero esos estudios por lo general se han llevado a cabo sin métodos rigurosos, lamentó Lackland.
En general, dependen de lo que los mismos pacientes refieren, es decir, cuánto café la persona afirma beber. “Pero dos tazas para mí tal vez sean completamente distintas a dos tazas para otro”.
Por eso no hay sugerencias oficiales de que la gente beba café para reducir su riesgo de accidente cerebrovascular, dijo Lackland. “Ningún estudio ha sido diseñado para producir el tipo de prueba necesaria para hacer recomendaciones”, concluyó.

Tome café y ¡actívese!

Ese aroma a café… tiene algo que uno no puede explicar, ¿cierto? Pues bien, ¿quiere una taza de esta aromática bebida? Solo oler trae sus cosas.
Sí, un grupo de científicos reportó la primera evidencia de que con solo inhalar café se altera la actividad de algunos genes en el cerebro.
En experimentos con ratas de laboratorio, encontraron que el aroma del café orquesta la expresión de más de una docena de genes y algunos cambios en las expresiones de proteínas, en formas tales que ayuda a reducir el estrés por la privación del sueño.
El estudio se presentó en el Journal of Agricultural and Food Chemistry
Con razón, los estudiantes toman café para mantenerse despiertos en sus largas jornadas de estudio.

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