Mis 10 noticias científicas de la semana

1. El tamaño del pene sí interesa

Un estudio dice que a las mujeres sí les importa el tamaño del pene, pero hasta cierto punto: que no sea mucho más grande de los estándares, de acuerdo con la investigación realizada entre mujeres australianas y publicada en Proceedings of the National Academy of Sciences. Los investigadores trataban de responder porqué el pene humano es más largo y grueso que el de los otros primates, sugiriendo que las mujeres habrían forzado esa selección sexual, lo que no parece cierto del todo. Las mujeres prefieren hombres con rasgos masculinos (mayor relación cadera-hombros) y pene más largo pero… sin exagerar.

2. Mejor secuestrar un asteroide

La Nasa divulgó los planes para la exploración espacial basada en la asignación presupuestal para 2014. Así, la idea es abandonar el regreso del hombre a la Luna y, en su defecto, capturar con una bolsa especial el asteroide Lasso y llevarlo a órbita lunar, donde dos astronautas, en una caminata espacial, harían minería para extraerle pedazos y preparar un futuro viaje a Marte en fecha no especificada.

3. Los aviones se moverán más en el aire

Si a usted le atemorizan las sacudidas en pleno vuelo, hay una noticia no muy buena: cada vez serán más frecuentes debido al cambio climático, reveló un estudio en Nature Climate Change. Si hoy los aviones se enfrentan a vientos cada vez más fuertes, en el futuro lo serán mucho más dice el estudio. Es más: la amplitud de la zona del Atlántico donde hay más brincos se ampliará. Días turbulentos.

4. No había odontólogos

Ötzi vivió 3.300 años antes de Cristo. Este habitante de lo que llamamos Neolítico fue hallado hace varios lustros al descongelarse una zona de Los Alpes italianos y desde entonces ha sido muy estudiado, al punto de que se encontraron restos de flechas clavados en sus huesos. Ahora, el primer estudio de sus dientes reveló que tenía caries y enfermedad periodontal. Uno de los dientes frontales presentaba también un severo trauma, posiblemente accidental. Los humanos de entonces, seguramente, padecían los llamados dolores de muela. El estudio apareció en el European Journal of Oral Sciences.

5. No coma carne de por aquí ni de por allí

La carne roja magra baja en grasa y colesterol es rica en proteína, cualidades consideradas saludables. Bueno, saludables si no come mucha. Un estudio publicado esta semana en Nature Medicine revela que una bacteria existente en el estómago convierte un nutriente hallado en la carne en un compuesto que acelera la formación de placas en las arterias. Para Santaley Hazen, coautor, jefe de medicina cardiovascular en la Clínica Cleveland en Ohio, el estudio sugiere que debe elaborarse una nueva dieta sana: el consumo de carnes rojas se asocia a un mayor riesgo de muerte cardiaca.

6. Al fin habló uno de nuestros ancestros

Australopithecus sediba fue uno de nuestros primeros ancestros. Poseía rasgos de simio, pero otros humanos como su pelvis, manos y dientes, reveló una serie de 6 artículos publicados al tiempo en Science, los que analizaron dos esqueletos, de macho y hembra, y una tibia. Todos los estudios sugieren, de manera colectiva, que A. sediba fue probablemente ancestro directo del Homo, género que incluye los humanos modernos, e indican que quizás no descendían del Australopithecus afarensis, como se ha sugerido.

7. Pillada en la soledad de Marte

La Unión Soviética fue la primera potencia en dirigir una pléyade de naves hacia Marte, pero fue más lo que erró que lo que atinó. Una de las contadas naves que logró su propósito fue la Mars 3, que tocó suelo marciano el 2 de diciembre de 1971. Transmitió datos durante unos segundos antes de perderse contacto, siendo la primera transmisión desde el planeta rojo. Bien, el Mars Reconnaissance Orbiter de la Nasa lo detectó, impávido, en la superficie, se reveló esta semana.

8. Malaria sintética

La farmacéutica Sanofi empezó a producir a gran escala una versión parcialmente sintética de la droga artemisina, medicina de primera línea en el combate contra la malaria, producto de un desarrollo hace 12 años del profesor Jay Keasling de la Universidad de California en Berkeley. Es el primer triunfo del naciente campo de la biología sintética.

9. El Ártico se empelota

El asunto quedó más claro esta semana. No se trata ahora de ver si el Ártico se quedará sin hielo. No. Ahora la pregunta es: ¿cúando ocurrirá? Para algunos podría hacia 2050, pero hay quienes creen que podría ser la próxima década o la siguiente. El rápido deshielo del Ártico es quizás el indicador más claro del cambio climático según autores de un reporte aparecido en Geophysical Research Letters.

10. Una luz dentro del cerebro

Mediante un dispositivo miniatura implantado en el cerebro, científicos llegaron al sistema de gratificación de ratones, provocando que las neuronas liberaran dopamina, ese químico asociado con el placer. Se trata de LED del tamaño de una neurona, que activa las células con su luz produciendo aquella respuesta, lo que podría ayudar a develar los circuitos involucrados en conductas complejas como la adicción, el sueño, la depresión y la ansiedad, se reportó en Science.

Hollín se convierte en el segundo factor de calentamiento global

El hollín o carbono negro producido por la combustión de combustibles fósiles y la biomasa es el segundo mayor contribuyente de origen humano al calentamiento global y su influencia ha sido subestimada, según un extenso estudio publicado en el Journal of Geophysical Research.

La influencia de este residuo en el calentamiento del clima podría ser el doble de lo estimado antes, según el estudio.

Al considerar todas las formas como el hollín puede afectar el clima, se cree que tiene un efecto calentador de 1,1 watts por metro cuadrado, cerca de 2/3 del efecto del mayor contribuyente al calentamiento global, el dióxido de carbono (CO2).

“Esta investigación va más allá de otros estudios que sugerían que el hollín tiene un efecto de calentamiento más fuerte que el metano”, dijo David Fahey, coautor, de la U.S. National Oceanic and Atmospheric Administration (NOAA).

El estudio que duró 4 años y contiene 232 páginas, liderado por la International Global Atmospheric Chemistry (IGAC) Project, probablemente guiará otros esfuerzos investigativos, de modelación del clima y de políticas en los próximos años, creen los investigadores.

El reporte estima que la influencia climática directa del hollín es cercana a un factor de 2 más alta que lo estimado por trabajos previos como el informe 2007 del Panel Intergubernamental de Cambio Climático.

El resultado sugiere que esta fuente puede ser un gran objetivo para reducir el calentamiento, más de lo que se creía.

“Si hacemos todo lo que podamos para reducir esas emisiones, podríamos ganar 0,5° C de menos calentamiento o un par de décadas respiro”, indicó el coautor Piers Forster de University of Leeds’s School of Earth and Environment en el Reino Unido.

El grupo indicó que hay que tener cautela de todas maneras, pues el rol del hollín en el cambio climático es muy complejo. Esas partículas negras pueden absorber el calor proveniente del Sol, promover la formación de nubes que pueden tener impacto refrescante o calentador y pueden caer en la superficie de la nieve y el hielo promoviendo un calentamiento e incrementando el derretimiento.

Casi lista la supercomputadora Titán

Quién pudiera tener un ‘monstrico’ de estos: el Laboratorio Oak Ridge del Departamento de Energía de Estados Unidos lanzó una nueva era de supercomputación científica con Titán, un sistema capaz de realizar más de 20.000 trillones de cálculos por segundo empleando una familia de procesadores denominados unidades de procesamiento gráfico creadas en un principio para juegos.

Titán será 10 veces más potente que el sistema Jaguar, sobreponiéndose a las limitaciones de espacio y poder de la generación previa de computadores de alto desempeño.

Titán proveerá una capacidad de computación sin precedentes para investigaciones sobre energía, cambio climático, eficiencia de motores, materiales y otras disciplinas.

El sistema XK7 contiene 18.688 nodos, cada uno con 16 procesadores AMD core Opteron 6274 y una unidad de procesamiento de gráficos NVIDIA Tesla K20. Dispone además de más de 700 terabytes de memoria. Pese a todo esto ocupa el mismo espacio que su predecesor Jaguar utilizando solo un poco de más electricidad.

Como manejará cientos de cálculos simultáneamente ofrecerá más velocidad y precisión. “Permitirá a los científicos simular sistemas físicos con mayor realidad y con mucho más detalle”, dijo James Hack, del ORNL’s National Center for Computational Sciences.

“Las mejoras en la fidelidad de la simulación acelerará el progreso en un amplio rango de áreas de investigación tales como las energías alternativas y la eficiencia energética, la identificación y desarrollo de materiales novedosos y útiles y la oportunidad de proyecciones más avanzadas del cambio climático”.

Esta supercomputadora comenzará a operar en 2013.

Se reduce altura de las nubes

Nos estamos nublando. El cielo está cayendo encima de nosotros. Sí. Durante los últimos 10 años, la altura de las nubes se ha estado reduciendo según un nuevo estudio.

Y aunque 10 años es poco para mediciones válidas, si las observaciones del futuro confirman que están bajando, los efectos sobre el cambio climático global serán evidentes. Las nubes que están bajas en la atmósfera permitirían que la Tierra se refrescara con mayor eficiencia, quizás aliviando alguno de los nocivos efectos del calentamiento provocados por los gases de invernadero.

“No sabemos exactamente qué hace que las nubes tengan una altura menor”, dijo en una declaración Roger Davies, autor del estudio en la University of Auckland en Nueva Zelanda. “Pero debe ser por un cambio en los patrones de circulación que forman nubes a gran altura”.

Las nubes son una de las cartas difíciles para entender el clima de la Tierra. Efímeras como son, son difíciles de seguir en el tiempo y factores como la altura y su ubicación hacen una gran diferencia en si disminuirán los efectos del calentamiento global o si los exacerbarán. Nadie sabe hoy cómo responderán al cambio climático.

Pero durante 10 años, el espectro-radiómetro a bordo del satélite Terra de la Nasa ha estado observando las nubes. Davies y colegas analizaron los primeros 10 años de medición de la altura de las nubes, de marzo de 2000 a febrero de 2010 y encontraron que la altura promedio decreció alrededor de 1 por ciento sobre la década, o sea de 30 a 40 metros. La mayor parte de la reducción se observó con una menor formación de nubes a mayores alturas.

Los resultados fueron presentados en el journal Geophysical Research Letters. El satélite Terra continúa recogiendo datos y lo hará toda esta década para ver si se confirma la tendencia.

Cambio climático hace pájaros más promiscuos

Una nueva investigación reveló que los pájaros que viven en climas más impredecibles son más dados a engañar a sus parejas.

“Aparearse con múltiples individuos incrementa las chances de que al menos un hijo posea los genes que le permitan enfrentar las variables condiciones por venir”, dijo Carlos Botero, ecólogo evolutivo y cabeza del estudio publicado en Plos One.

Los pájaros se unen por lo general a una pareja durante la temporada de apareamiento y algunas veces anidan con ella año tras año. Antes de los 90, el fenómeno llevó a los científicos a creer que más del 90% de todas las especies son monógamas, pero ahora con técnicas genéticas se sabe que la mayoría tiene más parejas.

A pesar de la historia de infidelidad de las aves, las fluctuaciones de temperaturas extremas parecen estar intensificando ese efecto. Si el clima global continúa tornándose más errático, las áreas afectadas podrían tener una mayor tasa de promiscuidad entre los pájaros, según Botero.

En el estudio, Botero y Dustin Rubenstein, recogieron datos de más de 200 especies de aves, de gansos a patos, gorriones y halcones.

Luego compararon los hábitos de apareamiento con registros de temperatura y precipitación cerca de las áreas de anidamiento. En las regiones con climas menos estables, las hembras estaban poniendo más huevos que no tenían el ADN de sus parejas, y las aves intercambiaban parejas con mayor frecuencia entre las épocas de apareamiento. Según la ubicación y el tipo de ave, las fluctuaciones del tiempo pueden provocar situaciones estresantes que conduzcan indirectamente a la promiscuidad, según Botero. Si hace un frío extremo, por ejemplo, no hay suficientes plantas ni insectos para comer y los polluelos pueden congelarse al no tener plumas para protegerse.

No se trata solo de tener los mejores genes para sobrevivir a condiciones difíciles, sino también cuánto puede ayudar el macho. Si una temporada lleva peces al nido puede que en la siguiente no sea capaz de encontrar alimento, haciendo que su pareja se aparee con un macho mejor.

Las aves hembra eligen pareja por lo general según la atracción que perciban. Algunas aves seducen cantando, mientras otras especies muestran sus destrezas para la caza o su colorido plumaje. Pero cuando los patrones del clima cambian, muchas aves pierden rápidamente su encanto.

Foto Wikipedia Commons

Un planeta llamado Tierra

La más reciente imagen del planeta azul, la Tierra, fue captada por el satélite Suomi NPP de la Nasa, que trabaja en órbita polar. Con la imagen se observa la capacidad de definición del satélite, que está equipado con 5 instrumentos para mejorar las previsiones a corto y largo plazo del tiempo así como para entender mejor el cambio climático a largo plazo.

Un planeta increíble, maravilloso, pero demasiado frágil.

La imagen fue lograda con base en varias fotografías tomadas durante varios tránsitos el 4 de enero, Lanzado en 2011, debe operar hasta 2016. Toda una maravilla de la ciencia en servicio del hombre. Foto cortesía Nasa-Noaa-GSFC-VIIRS-Norman Kuring

Ciencia curiosa

Críticos errados. Un reconocido paper científico que criticaba el apoyo científico al cambio climático, publicado en 2008, acaba de ser retractado. Publicado en Computational Statistics and Data Analysis y basado en un reporte controversial de 2006 sobre el calentamiento global comisionado por el Congreso americano, concluía que los científicos climáticos se publicaban favorablemente unos a otros por su trabajo estrecho y se preguntaba si ese cambio era real. Acaba de ser retractado por plagio: tomó citas de Wikipedia y dos citas aparecen sin la referencia. Tú también caerás. Curiosa rectificación.

A tiempo. Científicos desarrollaron un método para evaluar en tiempo real los niveles de una proteína importante en las obstrucciones sanguíneas, información que podría prevenir un sangrado masivo o coágulos igualmente peligrosos. El test, que se describirá en próxima edición de Angewandte Chemie International Edition, usa una cadena molecular que se adhiere a la trombina, proteína que dispara los eventos de coágulos. La medición revela si la sangre está preparando un coágulo, que se sabe con peligrosos y hasta mortales. Se lo advertimos: Más vale a tiempo. Curioso.

Gases y pestes. A medida que sube la concentración de dióxido de carbono (CO2), ciertas plantas pueden perder la batalla contra algunas pestes, reportaron científicos chinos que cultivaron tomates en condiciones de CO2 como las actuales, de 390 partes por millón y en aquellas que se predice existirán a fines del siglo: 780 ppm. Cuando fueron expuestos a pequeños nematodos, comunes en el suelo, los tomates que respiraban la mayor concentración de CO2 sufrieron más. Desarrollaron más problemas radiculares tipo tumores y tenían menor concentración de flavonoides y otros compuestos antioxidantes. Curioso.

Lentes antimigraña. Unos lentes pintados de color hechos especialmente para individuos que sufren migraña pueden ayudarles a aliviar cierto malestar asociado a es problema, reportan científicos en Cephalalgia. Científicos de Michigan State University condujeron un equipo que usó imágenes de resonancia magnética del cerebro para establecer los mejores colores-tintas para cada uno de 11 pacientes de migraña, aquellos que reducían mejor la distorsión de imágenes de cada persona. Las imágenes de resonancia revelaron que una tintura determinada reducía el malestar cuando veían unas imágenes que se les presentaban, un hallazgo que sugiere que ciertos tintes funcionan calmando la sobreactivación en la corteza visual en el cerebro. De colores. Curioso.

Del cielo llueven microbios de verdad

Si huye de los ambientes sucios y contaminados, debería armar, quizás sin mucho éxito, una fortaleza bajo tierra.

Cada metro cúbico de aire contiene cerca de 100 millones de microorganismos. Tranquilo: no todos hacen daño, aunque no se concoe tampoco qué hace cada uno.

Gracias a la neuva generación de técnicas de secuenciación, la ciencia finalmente comienza a descubrir los microbios del aire, que hacen algo más que viajar empujados por el viento transmitiendo enfermedades: los microbios crean también las llamativas formas de los copos de nieve y facilitan la formación de nubes, por lo que su estudio también incidirá en campos como el cambio climático, en la predicción de ciclos climáticos y en la aparición de brotes de alergias y enfermedades.

“Habrá una explosión de estudios usando esas técnicas”, dijo a The Scientist Jessica Green, ecóloga de microbios en University or Oregon.

Un estudio reciente publicado en Proceedings of the Nacional Academy of Sciences sugiere que la diversidad de la vida microbiana en el aire va a la par con la del suelo, al menos en las áreas urbanas, pero el aire aún es virgen en materia de aproximaciones científicas.

“Hace siete o diez años no intuíamos que las bacterias existían en las nubes”, explico Anne-Marie Delort, profesora de Microbiología y Química Orgánica en Université Blaise Pascal en Francia. Hoy los científicos saben que los microbios actúan como una superficie para la condensación del vapor de agua en la atmósfera, formando entonces nubes. Una reciente investigación publicada en Science mostró que los microbios también obran sobre la formación de copos de nieve y otros tipos de precipitación.

Los microbios aéreos podrían desempeñar también un rol en el impacto del cambio climático. Christine Rogers, aerobióloga en University of Massachusetts, indicó que el incremento del dióxido de carbono en la atmósfera podría estar produciendo plantas más grandes, que son alimento para hongos microscópicos. Más hongos podrían afectar a las personas con alergias y asma, y crearían una mayor base para la formación de nubes. Y más nubes significan más calor atrapado en la atmósfera, así como más calor solar reflejado. Aún o se sabe bien cómo afectaría esto al cambio climático.

Evolucionó en sólo 3 años, aunque…

No ha sido corto ni fácil el camino seguido por los organismos vivos para evolucionar y sobrevivir en su ambiente.
Es increíble lo que ha sucedido con un pequeño pez de espinas en el lomo (stickleback) una de las especies de peces espinosos (Gasterosteidae), de acuerdo con un reporte de científicos de la Universidad de British Columbia.
En tan sólo tres años, desarrolló tolerancia a aguas con una temperatura 2,5 grados más bajas que las que soportaban sus ancestros.
El estudio, publicado en Proceedings of the Royal Society B, entrega evidencia experimental de que la evolución puede ayudar a las especies a sobrevivir el cambio climático.
De 3 a 10 centímetros de longitud, surgió en el océano, pero comenzó a habitar lagos de agua dulce y arroyos tras la última edad de hielo. En los últimos 10.000 años, los espinosos marinos y de agua dulce evolucionaron rasgos físicos y de comportamiento diferentes, haciéndolos buenos modelos para la teoría de la selección natural de Charles Darwin.
“Examinando la tolerancia a la temperatura de peces salvajes o criados en laboratorio, pudimos determinar que los de agua dulce toleran menos temperaturas que sus contrapartes marinos”, dijo Rowan Barrett, autor líder, del Departamento de Zoología de esa universidad.
Desde una perspectiva evolutiva, esto tiene sentido dado que sus ancestros fueron capaces de adaptarse a lagos de agua dulce, que tienen temperatura más baja que el océano.
Para aprender con qué rapidez tuvo lugar esta adaptación, Barrett y colegas de Suiza y Suecia recrearon la historia, por decirlo así trasplantando espinosos marinos a estanques de agua dulce y encontraron que en menos de tres generaciones (o tres años), toleraron la misma temperatura mínima que los espinosos de agua dulce, 2,5 grados centígrados menos que las poblaciones ancestrales.
Esta rápida adaptación tuvo, sin embargo, un alto costo: sólo ciertos individuos tuvieron la capacidad para tolerar el rápido cambio en la temperatura y sobrevivir. El número de sobrevivientes puede que no sea suficiente para sostener una población. Por eso se hace más interesante e importante conocer los procesos evolutivos para incorporarlos en las políticas de conservación y manejo.

Hongos en suelo caliente producen menos CO2

Hongos, esos son aliados clave en un asunto como el cambio climático. Un estudio publicado en Global Change Biology encontró que cuando el suelo de regiones como Alaska. Canadá y Escandinavia se calienta, los hongos que se alimentan de material vegetal muerto, como el de los hongos grandes, se secan y producen menos dióxido de carbono, un gas de invernadero, que cuando actúa bajo condiciones frías y húmedas.
Microbios como los hongos se encuentran entre las formas más pequeñas de vida, recordó Matt Kane, de la División de Biología Ambiental en la Fundación Nacional de ciencias de Estados Unidos, y pese a ello son increíblemente diversos y abundantes.
Entender cómo los ecosistemas responden al cambio climático requiere entender la biología de estas pequeñísimas criaturas.
En la foto de Steven Allison, de UCI, se aprecia un terreno con grandes hongos y abundante material vegetal.