Obesidad sí predispone al cáncer

Georgia Medical College

No parece ser la dieta, como siempre se dijo. La obesidad sería la responsable de provocar cambios en el colon que podrían conducir al cáncer colorrectal según un estudio con ratones de los Institutos de Salud de Estados Unidos.

Hoy más que antes cobra vigencia la vieja recomendación de que el control de calorías y el ejercicio frecuente no solo son claves para un estilo de vida más saludable sino que son una estrategia para disminuir el riesgo de cáncer de colon, uno de los cánceres más comunes.

Como muchos estudios vinculan la obesidad con varios cánceres, Paul Wade y Thomas Eling alimentaron dos grupos de ratones con una dieta en la que el 60% de las calorías venían de grasa. Un grupo tenía una versión de un gen, NAG-1, que se ha mostrado protege contra el cáncer de colon. El segundo no lo tenía.

Los que portaban el gen no ganaron peso luego de comer esa dieta alta en grasas, mientras que los otros sí. Los investigadores advirtieron otra diferencia entre los grupos. “Los ratones obesos presentaban señales moleculares en su intestino que conducen a la progresión del cáncer, pero los otros no las tenían.

Los patrones de los ratones obesos semejaban esos de ratones con cáncer colorrectal. Además el peso parecía activar más genes asociados con la progresión de ese cáncer, lo que sugiere que los ratones gordos son más predispuestos al cáncer de colon.

Porqué la carne procesada produce cáncer

Carne sinónimo de cáncer. Ha estado entre los posibles causantes del cáncer de colon. Ahora, un estudio de tamaño reducido sugiere que podría existir un vínculo genético entre comer carnes rojas y procesadas y el cáncer de colon.

La misma investigación arrojó que otra variante genética podría tener un papel en el riesgo más bajo de cáncer colorrectal asociado con comer verduras, frutas y fibra.

Los hallazgos son preliminares, pues se revelaron en una reunión de la Sociedad Americana de Genética Humana y aún no han sido publicados en revista especializada.

De todas maneras, podrían tener implicaciones para la salud pública porque la dieta es un factor de riesgo modificable.

El estudio incluyó más de 9.000 individuos con cáncer colorrectal y un grupo similar de personas que no padecían cáncer. Se encontró, según los investigadores, una interacción significativa entre la variante genética rs4143094 y el consumo de carne procesada. La variante se encuentra en una región del cromosoma que incluye el gen GATA3, que ya había sido vinculado con distintas formas de cáncer.

También se halló una relación importante entre la dieta y el gen se detectó en la variante rs1269486, relacionada con un menor riesgo de aquel cáncer.

Sin embargo no se entiende aún cómo determinados alimentos afectan los genes y el riesgo de cáncer colorrectal, aunque se sugiere que la digestión de carnes procesadas podría producir respuestas inflamatorias o del sistema inmunitario que desencadenarían el proceso tumoral.

“Es concebible que unos individuos selectos que tengan un mayor riesgo de cáncer colorrectal según su perfil genómico podrían ser objetivos de pruebas de detección, modificación de la dieta y otras estrategias de prevención”, comentó en un boletín de prensa Jane Figueiredo, profesora de la Universidad del Sur de California.