Hallan virus que se come el cáncer

Un virus de la familia del que causa la rabia, eliminaría ciertos tipos de cánceres, revelaron científicos en Yale University.

En un artículo en la edición de septiembre del Journal of Virology, reprotaron el hallazgo.

Los sarcomas de tejido blando son cánceres que se desarrollan en tejidos que conectan, soportan o rodean otras estructuras y órganos del cuerpo. Los músculos, tendones, tejidos fibrosos, grasa, los vasos sanguíneos, los nervios y los tejidos sinoviales son clases de esos tejidos blandos.

Mientras que relativamente escasos en adultos, los sarcomas representan cerca del 15 por ciento de las malignidades pediátricas, provocando la muerte de un tercio de los pacientes en los cinco años siguientes al diagnóstico.

El virus de la estomatitis vesicular es un rhabdovirus que es de la misma familia de los virus de la rabia y provoca una enfermedad similar en el ganado. Estudios recientes han descubierto que el virus es también oncolítico, os ea que busca y destruye los tumores cancerosos. Estudios previos han demostrado que el VSV es prometedor en el tratamiento de los tumores cerebrales en ratones.

En el estudio de Yale, conducido por J. C. Paglino y A. N. van den Pol, los científicos investigaron el potencial del virus así como una versión mejorada del virus (VSV-rp30a) para dirigirse y matar 13 sarcomas diferentes. Ambos virus infectaron eficientemente y aniquilaron 12 de los cánceres. La resistencia de uno que sobrevivió pudo deberse a tratamientos previos con compuestos que bloquean su acción.

Los investigadores analizaron además la capacidad de la versión mejorada para infectar y detener el crecimiento de un tumor en ratones.

“Una simple inyección intravenosa de VSV-rp30a infectó de manera selectiva los sarcomas humanos subcutáneos estudiados en ratones y detuvieron el crecimiento de los tumores que de otra manera hubieran crecido 11 veces”, dijeron los investigadores.

“En conclusión, hallamos que la eficacia potencial del VSV como agente oncolítico se extiende a tumores no hematológicos mesodermales y que una resistencia inusualmente fuerte al VSV se puede enfrentar con atenuadores de interferón”.

¿Será que nos ponemos a comer anaranjado?

Vivir más, ¿pero gracias a qué? Y vivir más a pesar de qué.

Pareciera existir una razón más para comer vegetales, incluidos los amarillos y anaran jados.

Un estudio con adultos halló que aquellos con altas concentraciones de suero alfa-caroteno en su sangre tenían más probabilidades de vivir más que aquellos que tenían niveles bajo.

Las investigaciones sobre los carotenoides, fitoquímicos que incluyen también el beta-caroteno, el licopeno y otros, han arrojado resultados mixtos. El entusiasmo por la capacidad de los beta-carotenos para combatir enfermedades se vino abajo luego de años de estudios que fallaron en demostrar que los suplementos reducían el riesgo de cáncer, enfermedades cardiovasculares y la diabetes tipo 2, enfermedades todas ligadas al daño de los radicales libres, que los antioxidantes como los carotenoides, se creía, ayudaban a neutralizar.

Pese a ello, el consumo elevado de frutas y vegetales (a menudo ricos en carotenoides) continúa siendo ligado a una vida más larga y saludable, incluso a pesar de factores asociados con el estilo de vida.

Durante 13,9 años en promedio se hizo seguimiento a 15.318 adultos en Estados Unidos, midiéndoles el suero alfa-caroteno en la sangre, para ver cuáles habían muerto a diciembre 31 de 2006.

Tras controlar factores asociados con el estilo de vida, la salud y la demografía, se encontró que la concentración de alfa-carotenos estaba inversamente asociada con el riesgo de muerte, según el estudio liderado por Chaoyang Li, de la Office of Surveillance, Epidemiology and Laboratory Services at the Centers for Disease Control and Prevention.

Las mujeres tendían a tener unas concentraciones del nutriente algo más elevadas que las de los hombres (5,31 miligramos frente a 4,22).

El grupo halló una fuerte correlación entre los niveles altos del alfa-caroteno y el menor riesgo de muerte por diabetes, cánceres del tracto respiratorio superior y el tracto digestivo superior, así como una más baja enfermedad respiratoria.

El estudio será publicado en la edición de marzo de Archives of Internal Medicne.

¿A comer zanahoria?