Arañas malgeniadas no dejan macho con cabeza

Irascibles son. No todas, sí muchas hembras. Pero esta puede convertirse en toda una amenaza.

En arañas es común que tras copular la hembra se coma al macho, literalmente, practique eso que se llama canibalismo.

Algunas lo hacen incluso antes del apareamiento sin haber asegurado la fertilización de sus huevos. ¿Por qué?

Eso trataron de responder investigadores de Experimental Station of Arid Zones (EEZA-CSIC). “La tendencia hacia el canibalismo podría depender de la genética agresiva de las hembras que atacan los machos del mismo modo que atacan las presas”, explicó Rubén Rabaneda-Bueno, primer autor del estudio en Ethology.

Para evaluar la personalidad de la hembra en el canibalismo sexual, los investigadores les ofrecieron machos seleccionados al azar a un grupo de tarántulas vírgenes y documentaron i los atacaban o copulaban.

Antes de eso habían estudiado la personalidad voraz de las hembras al ser alimentadas con escarabajos y otras presas.

Luego buscaron una conexión entre la personalidad caníbal y la nutricional de las hembras.

“Las más caníbales eran también más voraces con sus presas y por eso las mejores nutridas. Es sorprendente dado que tienen los recursos más nutritivos para invertir en su descendencia antes de hallar los primeros machos”, dijo Rabaneda.

“Su prioridad debería ser asegurar la fertilización de sus huevos en vez de eliminar potenciales donantes (de esperma)”.

Las menos nutridas deberían ser las más voraces explotando esa fuente de alimento antes de copular.

“Concluimos que hay una genética agresiva que varía entre las hembras y hace que actúen agresivamente cuando se alimentan con una presa o cuando se acercan al macho en el cortejo”, indicó Jordi Moya Laraño, director del estudio. “Otras son dóciles en ambos contextos, sugiriendo la existencia de diferentes personalidades”.

Hay que aclarar que el canibalismo no depende del tamaño de las tarántulas y que el tamaño de las hembras no es lo decisivo en la tendencia caníbal en las tarántulas como se ha visto en otras especies.

Esas hembras se lo comen todo

No es una suerte deseable, después de haberse apareado. ¿Se le apuntaría usted?

Es común entre las arañas, que luego del apareamiento, la hembra se coma, literalmente, al macho. El porqué de esta conducta ha recibido toda suerte de explicaciones.

Para  Shawn Wilder y Ann Rypstra, de la Universidad de Miami en Ohio, la respuesta parecería más sencilla de lo pensado. Y así lo publicaron en un estudio en The American Naturalist..

Todo depende de… el tamaño del macho. Un análisis de diferentes especies así lo demuestra. En la especie Hogna helluo, los grandes machos nunca son devorados, mientras los pequeños sí en el 80 por ciento de los casos.

En las especies en las que los machos son más pequeños en relación con las hembras, tienen mayores probabilidades de ser devorados tras aparearse.

No pocos casos de canibalismo sexual han tratado de ser explicados por razones como la selección sexual o la competencia por el esperma.

Para los investigadores no puede tratarse de una conducta selectiva, en la que la hembra se beneficie de comerse los machos para hacerse más grandes porque los machos serían entonces siempre más pequeños y los machos no se harían más pequeños porque tendrían menos oportunidades de reproducirse.

¿Quiere probar?

En la imagen, cortesía de Shawn Wilder, se aprecia una araña hembra Hogna hellou.