Mis 10 noticias científicas de la semana (27-2)

1. Una vida por… los huevos

En un sorprendente hallazgo, científicos reportaron en Plos One el animal que más tiempo carga los huevos hasta que eclosionan. Se trata del pulpo Graneledone boreopacifica. La hembra los carga en sus brazos durante 4,5 años. Luego, cuando nacen sus descendientes, ella… muere, como sucede en los pulpos. La hembra fue detectada en un vehículo robótico a 1.397 metros de profundidad y se le hizo un seguimiento periódico: 18 veces en 53 meses. Toda una marca para las denodadas madres.

2. Una herencia de miedo

Los recién nacidos pueden aprender de sus madres a oler el miedo en sus primeros días de nacidos sugiere una investigación hecha con ratas y publicada en Proceedings of the National Academy of Sciences. Ratas entrenadas para sentir temor al oler menta, transmitieron ese temor a sus descendientes pese a no estar más que en contacto vía un ducto por donde pasaba el aire. Los bebés pueden adquirir las experiencias de sus madres, sugiere la investigación.

3. No somos tan pesados

Medidas tomadas hasta ahora sugerían que nuestra galaxia, la Vía Láctea, es más masiva que la vecina Andrómeda, ambas parte del Grupo Local de Galaxias. Pero un nuevo estudio que tomó en cuenta la gravedad que atrae las galaxias de este grupo y la expansión del universo tomada en galaxias por fuera, revela que nuestra galaxia tiene apenas la mitad d ella masa de Andrómeda. En las dos, asimismo, se encontró que la materia oscura responde por el 90% de la masa. El estudio apareció en Monthly Notices of the Royal Astronomical Society.

4. Un cuerpo totalmente chorreado

Desde 2005 se sabía que había chorros de agua saliendo de ciertos puntos de la luna Encelado en Saturno. Un estudio presentado en el Astrophysicial Journal revela que son 131 géiseres los detectados en esa luna, Expiden agua salada del mar interno del satélite natural, salida desde las profundidades. El artículo también explica a qué se debe ese sistema, en parte por las fuerzas de marea que ejerce el planeta de los anillos.

5. La atmósfera es una olla a presión

Uno de los gases de efecto invernadero más potentes es el vapor de agua, y el más abundante, presente de forma natural en la atmósfera. Pero un estudio publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences confirmó que la concentración en la troposfera viene en aumento. Y hay más: ese incremento se debe a actividades humanas, primera vez que se demuestra esa relación. La concentración aumenta a medida que se incrementa el calentamiento debido a la quema de combustibles fósiles.

6. El terrible dolor crónico

Un estudio publicado en Science revela que el dolor crónico, realmente, modifica el cerebro, cambio que conduce a la desmotivación común en esas situaciones. El estudio se hizo con ratones. Encontraron que el cerebro de ratones con dolor crónico cambiaba en respuesta a esa condición de molestia. Luego de 12 días de dolor, era menos probable que ciertos tipos de neuronas que responden a la dopamina, químico involucrado en la motivación y la recompensa, enviaran señales de excitación que en ratones sin dolor. Un indicador de que el cerebro en esa condición es menos capaz de motivarse.

7. Muy transparentes

Era un sueño: poder ver a través de los órganos y de todo el cuerpo, visualizar la conexión entre células y las estructuras más finas. Un estudio publicado en Cell reveló un método simple para hacer transparentes los órganos opacos y las biopsias del tejido humano, un avance que allana el camino para unos diagnósticos clínicos más precisos, monitorear enfermedades y una nueva generación de terapias del autismo al dolor crónico.

8. Tumores picantes

Científicos de la Universidad de California reportaron que la capsaicina, ese ingrediente activo del ají, activa un receptor en las células que recubren los intestinos en ratones, desencadenando una acción que al final de cuentas reduce el riesgo de cáncer colorrectal. El estudio apareció en The Journal of Clinical Investigation. A ratones modificados con tumores la capsaicina se los reducía y vivían más.

9. Anticonceptivos cancerosos

Una investigación publicada en Cancer Research reveló que las mujeres que habían tomado recientemente píldoras anticonceptivas con alto contenido de estrógeno y unas pocas formulaciones más tenían un riesgo mayor de desarrollar cáncer de seno. El riesgo era 2,7 veces mayor. Los autores llamaron a la cautela pues se requieren más estudios para confirmar los hallazgos. Un contenido bajo de estrógeno no aumentaba el riesgo.

10. Una vacuna difícil

En animales funcionó a la perfección una vacuna contra la bacteria C. difficile que provoca enfermedad intestinal con diarrea y hasta fallo general de los órganos, que en muchos casos lleva a la muerte. La protección se logró tras dos inmunizaciones revelaron los investigadores en Infection and Immunity. El paso siguiente será llevarla a ensayos clínicos.

El pique del ají ayuda a la salud del corazón

No importa que le pique mucho con tal que le lata bien. Sí: el ají es un alimento benéfico que podría proteger contra la causa número uno de muerte en el mundo desarrollado: el corazón.

Ante la American Chemical Society, científicos presentaron un estudio enfocado a la capsaicina y sus feroces y calientes parientes, la familia de picantes denominados capsaicinoides. Eso que les da a jalapeños y habaneros y otros ajíes su calor, la capsaicina, ha sido usado ya en medicina en cremas para la piel que tratan dolencias como la artritis y algunos dolores.

Investigaciones pasadas sugerían que alimentos con chiles podían bajar la presión arterial, reducir el colesterol y disminuir la tendencia a formación de coágulos.

“Nuestra investigación refuerza y expande el conocimiento acerca de cómo obran esas sustancias en los chiles para mejorar nuestra salud”, dijo Zhen-Yu Chen, quien presentó el estudio.

“Ahora tenemos un retrato más claro y detallado de su efecto en genes y otros mecanismos que influyen en el colesterol y la salud de los vasos sanguíneos”.

El grupo encontró, por ejemplo, que la capsaicina y un químico pariente mejoran la salud del corazón de dos maneras: menores niveles de colesterol reduciendo su acumulación en el cuerpo, aumentando su descomposición y excreción en las heces. También bloquean la acción de un gen que hace contraer las arterias, restringiendo el flujo sanguíneo al corazón y otros órganos. Al bloquearlo, permite que fluya más sangre a través de loas vasos sanguíneos.

“Concluimos que los capsaicinoides eran benéficos al mejorar un amplio rango de factores relacionados con la salud del corazón y los vasos sanguíneos”, dijo Chen, profesor de la Universidad de Hong Kong.

“Pero no recomendamos que la gente comience a consumir chiles en exceso. Una dieta buena es asunto de balance. Y los chiles no son sustitutos de los medicamentos prescritos por el médico. Pueden ser un buen suplemento para quienes hallen agradable el sabor caliente”.

El estudio fue hecho en hámsteres.

Que se le suba el fuego, no la presión

No importa si sale corriendo en pos de un vaso con agua. El fin, en este caso, justifica los medios. El ají puede lograr en usted los efectos que busca su médico, cuando de mantener a raya la presión arterial, de acuerdo con un estudio publicado el miércoles en el journal Cell Metabolism
A la vez que la capsaicina, el ingrediente activo que le confiere al ají ese fuego característico y le hacer arder su boca, hace que los vasos sanguíneos se relajen, de acuerdo con estudio en ratas hipertensas.
El consumo continuado de ají reducía la presión en esos roedores, indicó Zhiming Zhu, de la Third Military Medical University en Chongquing, China.
No es el primer examen que se hace a esa relación, pero parece ser el primero en analizar el efecto de la capsaicina a largo plazo.
¿Será igual en humanos? Podría ser. La prevalencia de la hipertensión es 20 por ciento en el nordeste chino, comparado con el 10-14 al sudoccidente, donde la gente consume más comidas picantes con mucho ají.
Para quienes no toleren fuego en la boca, podría haber una alternativa, según Zhu: un ají japonés, con un compuesto, capsinoide, muy relacionado con la capsaicina.