Todos tenemos un cáncer escondido

Carcinoma escamoso de piel

Sí, todos tenemos un cáncer escondido. Bueno, casi: un potencial cáncer.

Un estudio publicado en Science reveló que cerca del 25% de las células de la piel tienen al menos una mutación vinculada con el cáncer.

Eso se encontró en toma de muestras de la cara de personas sanas, según el estudio.

Puede decirse que la piel sana es un reservorio de mutaciones, debido en su mayor parte a la exposición a los rayos del Sol a lo largo de la vida.

Mediante secuenciación genética en 234 biopsias de 4 pacientes se encontraron 3.760 mutaciones, con más de 100 mutaciones asociadas al cáncer por centímetro cuadrado de piel.

Las células con esas mutaciones formaban grupos de células conocidos como clones, que habían llegado a ser dos veces más grandes que los clones normales, pero ninguno de ellos se había convertido en canceroso.

“Con esta tecnología podemos mirar los primeros pasos que una célula da para convertirse en cancerosa”, según Peter Campbell, autor del estudio, del Wellcome Trust Sanger Institute.

“Esas primeras mutaciones asociadas al cáncer dan a las células un impulso comparadas con las vecinas normales. Tienen un mayor crecimiento que aumenta el conjunto de células que esperan la próxima mutación para empujarlas más lejos. Vimos incluso algunas células en la piel normal que han dado dos o tres de esos pasos hacia el cáncer. ¿Cuántos pasos se requieren para ser cancerosas? Quizás 5 o 10, no lo sabemos”.

Las mutaciones observadas mostraron patrones vinculados con el más común y tratable tipo de cáncer de piel ligado a la exposición al Sol, el carcinoma de células escamosas de piel. No estaban relacionadas con el melanoma.

“La tasa de mutaciones es alta, pero ninguna de esos clones se había convertido en cáncer”, según Iñigo Martincorena, otro autor, del Sanger Institute. “Como los cánceres de piel son tan comunes, tiene sentido que los individuos porten un gran número de mutaciones”.

La edad de los individuos a los que se les tomaron muestras estaba entre 55 y 73 años.