Un mar en la lejana luna

Hay agua y océanos en la Tierra. Se cree que puede haber bajo la superficie de la luna Europa de Júpiter. Marte la pudo tener, o aún conserva algo. Y hasta en la Luna habría.
Por primera vez hay indicios de un océano subterráneo en la pequeña luna Encelade de Saturno, sistema que explora hace años la sonda Cassini.
Ese satélite presenta unos chorros que salen expelidos al espacio, una especie de géiseres.
La misión Cassini acaba de encontrar granos de sal en el anillo más externo de Saturno. Ese hecho indica que la luna Encelade, que es la que llena esa estructura con el material que sale de su interior por aquellos chorros, podría contener un océano salado, tal como en la Tierra, bajo la superficie.
Cassini descubrió en 2005 esas emanaciones. Los chorros expelen pequeños granos de hielo y vapor, algunos de los cuales escapan de la gravedad de la luna y forman el anillo exterior del gran planeta. El analizador de polvo cósmico a bordo de la sonda analizó los granos y encontró sal en ellos.
“Creemos que los minerales salados en el interior de Encelade surgieron de rocas lavadas en el fondo de una capa de líquido”, dijo Frank Postberg, científico a cargo de aquel analizador en el Max Planck Institute for Nuclear Physics en Heidelberg (Alemania) y así se reporta el jueves 25 en el journal Nature.
El grupo de científicos cree que debe haber agua presente en esa luna porque es la única manera de disolver las significativas cantidades de minerales que responden por los niveles detectados de sal.
En la foto cortesía de la Nasa, imagen de los chorros que salen de Encelade.

Quiero más agua

Encelade. Tres lugares del Sistema Solar son sospechosos de poseer agua líquida cerca de la superficie. En uno de ellos, la luna Encelade de Saturno, sale a chorros por un geiser que ha sido captado por la sonda Cassini que trabaja por esos lados.
Un análisis realizado por científicos del Laboratorio de Propulsión a Chorro de la Nasa, la Universidad de Colorado y la Universidad de Florida Central en Orlando encontró que la fuente de los chorros pueden ser venas en la luna que canalizan el agua desde una tibia fuente, probablemente líquida, hacia la superficie a velocidades supersónicas.
El agua líquida existe en la Tierra, se sopecha que en la luna Europa de Júpiter, y en Encelade.
Si se confirma, las implicaciones serían grandes, comenzando porque podría deducirse que la presencia de agua en el Universo será más común de lo creído y observado.
La existencia de agua líquida debajo de capas heladas no es algo extraño. Se da en la Tierra debajo del lago Vostok, en la Antártica.
Foto de Encelade, cortesía Nasa.

La visita a Encelade

Hoy la sonda Cassini, que explora el planeta Saturno y su sistema de  anillos y lunas, pasará por Encelade, pero no será un tránsito como otros que ha efectuado en estos años. No. La sonda volará directamente sobre las fumarolas y chorros de partículas congeladas que salen de una fractura en el polo sur, una especie de volcanismo en la forma de géiseres, que han llevado a plantearse la pregunta de si el interior de esa pequeña luna, menor que nuestro satélite natural, no está repleto de agua y, por lo tanto, podría ser un lugar en el vecindario donde habría vida.

El sobrevuelo de Cassini permitirá allegar más datos, pero no resolverá el misterio. Solo cuando una nave se pose en la gélida luna se sabrá qué hay en su interior.

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