Hallan la primera araña sin ojos… y caza

No tener ojos es de por sí una desventaja. No tenerlos y cazar es una proeza.

Científicos del Senckenberg Research Institute en Frankfurt descubrieron la primera araña sin ojos del mundo, según un artículo publicado en Zootaxa.

Con una envergadura de patas de 6 centímetros y un cuerpo de unos 12 milímetros, la araña Sinopoda scurion es representante de la larga familia de arañas esparásidas (Sparassidae) o arañas cangrejo por su tamaño y forma, llamándolas otros como cazadores humanos por su velocidad y forma de cazar, de las cuales hay más de 1.100 especies.

“La encontré en una caverna en Laos, a unos 100 kilómetros de la famosa caverna Xe Bang Fai”, dijo Peter Jäger, jefe de Aracnología en el Senckenberg.

“Conocíamos otras arañas de este género en otras cavernas, pero todas con ojos y pigmentación completa”.

La regresión ocular podría deberse a vivir siempre en un ambiente carente de luz, una adaptación observada también en otras arañas habitantes de la caverna. “La especie de Sinopoda descrita demuestra todas las clases de transiciones a la adaptación en cavernas, desde 8 con ojos funcionales a 6, 4 con dos hasta las ciegas”, explicó Jäger.

Las arañas andaban en buena compañía: con peces, escorpiones y cangrejos que se han adaptado a las cavernas de Laos.

Los expertos en arañas describieron 9 especies nuevas del género Sinopoda.

El hallazgo en ambientes cavernícolas confirman la preferencia de esos animales por hábitats subterráneos.

Genitales femeninos serían la expresión artística más antigua

La primera obra artística humana conocida datan de hace cerca de 37.000 años y representan… la vulva femenina.

Eso es lo que se deduce de un artículo publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences sobre hallazgos en la caverna Abri Castanet en el valle Vezere al sur de Francia.

Se trataría de la más antigua representación de arte mural, superando por poco la caverna Chauvet, en donde en 1994 se encontraron espectaculares pinturas de leones, rinocerontes y otros animales.

El Homo sapiens colonizó Europa hace cerca de 40.000 años, pero hasta comienzos de los 90 no existía evidencia firme de que individuos de nuestra especie se hubiesen embarcado en una actividad artística sofisticada.

No pocos arqueólogos asumen que los humanos modernos desarrollaron sus habilidades artísticas gradualmente hasta culminar en las espectaculares galerías de hace cerca de 15.000 años en cavernas como las de Altamira (España) y Lascaux (Francia).

Desde el hallazgo de Chauvet no se había encontrado nada parecido, pero desde su descubrimiento un equipo liderado por Randall White de la Universidad de New York City había estado trabajando en Abri Castanet. Comenzada a excavar a comienzos del siglo pasado, fue considerada uno de los primeros sitios en albergar humanos en Europa. En 2007 se comenzó a excavar un pedazo de techo caído y se encontró en su lado bajo lo que se considera la representación de los genitales femeninos.

Al datar restos de varios animales hallados en el sitio, se encontró que data de al menos hace 37.000 años, situándose quizás un poco antes que Chauvet según los autores del nuevo artículo.

En la foto tomada del artículo, detalles del arte mural de Abri Castanet.

Humanos tendríamos un nuevo pariente

¿Y por qué no había ningún homo reciente de Asia? La pregunta llevó a muchos científicos a pensar que tarde que temprano aparecería alguno.

El análisis de fósiles del suroccidente de China sugiere que allí habitó lo que podría ser una nueva especie del género o alguien relacionado.

En 1979 se había descubierto un cráneo en la caverna Longlin en la provincia Guangxi, pero solo ahora se analizó en detalle.

Tenía huesos gruesos, arcos prominentes en las cejas, una cara aplanada y no posee la barbilla típica de los humanos. “Es anatómicamente único entre los miembros del árbol evolutivo humano”, dice Darren Curnoe, de University of New South Wales en Sidney (Australia).

El cráneo contiene un conjunto inusual de rasgos primitivos como aquellos vistos en nuestros ancestros de hace cientos de miles de años, junto con rasgos modernos similares a las personas de hoy.

Curnoe y Ji Xueping, de Yunnan University en China, han hallado más evidencias del nuevo homínido en la caverna Malu. Laos seres de la caverna del venado rojo los bautizó Curnoe porque existen rastros de que cocinaban los grandes venados.

Pero no se sabe en dónde encuadran estos fósiles en nuestro álbum familiar. Para Curnoe, podrían estar relacionados con los primeros miembros de nuestra especie (Homo sapiens) que evolucionaron en África hace cerca de 200.000 años y se diseminaron por Asia hasta llegar a China. Pero prefiere la idea de que son una nueva línea evolutiva que evolucionó en Asia oriental paralela a nuestra especie, tal como los Neandertales, en particular porque lucen muy distinto a los primeros homínidos africanos.

Chris Stringer, del Museo de Historia Natural de Londres, dijo a New Scientist que sus rasgos primitivos sugieren que podrían estar relacionados con los enigmáticos denisovanos, conocidos por un dedo de hace 30.000 a 50.000 años encontrado en una caverna de Siberia.

Se sabe que vivieron en el este de Asia y que se aparearon con nuestros ancestros directos. Para él, los nuevos fósiles podrían ser el producto de tal apareamiento.

El análisis de los restos chinos reveló que datan de hace unos 11.500 años, una época muy reciente, lo que indica que pudieron haber sobrevivido a la última Edad de Hielo.

Un análisis del ADN podría colocar el hallazgo en su sitio correcto del árbol evolutivo humano.

Foto del cráneo del fósil chino, D. Curnoe

El animal que más profundo vive

A más de dos kilómetros bajo la superficie terrestre reside un artrópodo hexápodo, ciego, que parece ser el animal que más profundo vive de los hallados hasta ahora.

Es concluyeron científicos de un equipo ruso-ibérico tras explorar la caverna más profunda del planeta.

Se trata de Plutomurus ortobalaganensis, una de las nuevas especies de artrópodos descritas en ese medio, que vive en la oscuridad total en ese recóndito lugar, alimentándose de hongos y materia orgánica en descomposición.

Estos animales no poseen alas, son colémbolos, uno de los grandes grupos de hexápodos cercanos a los insectos.

Los pequeños artrópodos fueron recolectados durante una expedición a esa caverna en el verano de 2010. La caverna, Krubera-Voronja se encuentra en Abjazia, una remota región cerca del Mar Negro en las montañas del Cáucaso occidental, y tiene una profundidad de 2.191 metros bajo la superficie.

Los científicos, del grupo CaveXteam, ha explorado la caverna en los últimos 10 años en condiciones extremas. La temperatura promedio adentro es de 0,5 a 5° C, dijo Sofia Reboleira, bióloga de la Universidad de Aveiro en Portugal.

De la caverna todo tiene que ser subido hasta la superficie a través de cuerdas y anclas, agregó. No hay máquinas solo trabajo humano en un ambiente que se debe manejar para no sufrir hipotermia.

Hasta ahora, las criaturas que a mayor profundidad de habían hallado eran un escorpión y un insecto a 920 metros de profundidad.

Los artrópodos encontrados se recogieron a 1.980 metros y fueron atrapados con queso como trampa.

“P. ortobalaganensis no tiene ojos y una gran antena”, dijo Enrique Baquero, de la Universidad de Navarra en España. Estos son rasgos típicos de los troglobites o habitantes de cavernas. “Sin embargo, posee pigmento, ausente en los verdaderos troglobites”. La criatura tiene cuerpo como grisáceo con manchas negras.

Quizás, para él, solo llegó a esas profundidades no hace mucho, lo que explicaría la carencia de adaptaciones a tal profundidad, como la falta de coloración.

En la foto aspecto de la caverna de Krubera-Voronja.

Secuencian genoma de un humano arcaico

Tanta curiosidad y tanto por aprender que no resulta difícil preguntarse cómo eran los primeros humanos. Y una de las respuestas proviene de un pedazo de dedo.

Ese fragmento, hallado en la caverna Denisova en el sur de Siberia, permitió secuenciar el genoma de esos parientes humanos que vivieron hace varias decenas de miles de años. Solo con 10 miligramos del hueso del dedo el equipo del experto Savante Pääbo lograron la secuencia en el Max Planck Institute en Leipzig, Alemania.

Aunque en 2010 publicaron la versión inicial del genoma, no tenía la resolución suficiente para estudiar la evolución de partes específicas del genoma.

Sí permitía, en cambio, establecer la relación entre Neandertales y denisovanos y con los humanos modernos.

Los denisovanos, una especie nueva de Homos clasificada así tras el hallazgo de los restos en aquella caverna, vivieron de hace 1 millón de años hasta hace cerca de 40.000 en áreas en las que también vivieron Neandertales y Homo sapiens.

Se cree que su origen se dio en una migración distinta a las de aquellos dos.

Ahora se publicó la versión completa del genoma, puesta a disposición de la comunidad científica. “El genoma es de alta calidad”, según Mathias Meyer, quien desarrolló las técnicas para el trabajo.

Es la primera secuencia completa que se hace del genoma de un grupo humano arcaico, un paso al estudio de diversos grupos extinguidos hoy.

Se espera que los biólogos y otros científicos puedan descubrir con este genoma los cambios genéticos que fueron importantes para el desarrollo de la cultura humana moderna y su tecnología, y que les permitió a los humanos modernos salir de África para diseminarse por todo el planeta desde hace cerca de 100.000 años.

Foto cortesía Max Planck Institute: aspecto de la caverna donde fue hallado el fósil.

La increíble historia de la mamá pulpo

Ninguna madre podría entregar más. La historia de la mamá más cuidadosa del mundo, que da la vida por 56.000 hijos.

La historia comienza con un pulpo hembra gigante del Pacífico. Está embarazada. Así la pasó los últimos 4 o 5 meses, llevando los huevos dentro de sí. Cuando la temperatura del agua es adecuada, hacia mediados del invierno, comienza a expeler los huevos, Uno a uno. 56.000 huevos más o menos.

Comienzan a flotar y ella los agarra y agrupa. Quedan pegados como una cortina de restaurante chino.

El nido será una caverna protegida por rocas. Ella se ubica en la entrada y así permanecerá, para que no se aparezcan cangrejos hambrientos, estrellas de mar o peces a saciar el hambre.

Cada huevo tiene el tamaño de un grano de arroz. Pasan los meses y la madre no se retira de la entrada a la cueva ni para comer.

De su color rojo hoy es una hembra gris y enfermiza, su piel está deteriorada y la respiración es lenta. De repente cobra vigor y expulsa los bebés de la caverna. Sopla para suban por el agua y se despeguen unos de otros. Ellos ya saben qué hacer. Cada uno mide 6 milímetros, pesa 0,029 gramos más o menos y tiene 8 bracitos.

No deja se soplar y moverse para que los pequeños salgan airosos. Suben hacia la superficie con la esperanza de sobrevivir, algunos vuelven al fondo a protegerse.

La madre puede flotar ahora. Se aleja dos o tres metros de la caverna. Deja de moverse y cae. Ha dejado de respirar. Dio la vida por la vida de sus hijos.

Ninguna madre podría entregar más, explica el biólogo Jim Cosgrove.

Una historia retomada de Krulwich wonders, por Robert Krulwich.

Una caverna de 600 kilómetros y más…

No es precisamente una nota de ciencia, pero está relacionada. ¿Sabe usted que hay cavernas de decenas de kilómetros? O de centenares. Un mundo apasionante o asustador para quienes padecen claustrofobia y otros miedos.

¿Cuáles son las cavernas más largas del mundo?

La Fisher Ride en Kentucky, Estados Unidos: mide 181 kilómetros y fue descubierta en 1981. Se han hallado huellas antiguas y antorchas, de visitantes hace 3.000 años.

Caverna Holloch, en Suiza. Mide 195 kilómetros. Su nombre significa hueco del infierno.

Caverna Lechuguilla, en Nuevo México. Mide 206 kilómetros. Tiene microbios endémicos.

Caverna del Viento, en Dakota del Sur, Estados Unidos. Mide 216 kilómetros. Famosa por su infinidad de pasadizos sin par.

Caverna Optimisticeskaja. Mide 230 kilómetros. Está en Korolinvka, Ucrania. Tiene tres niveles.

Caverna Jewel. De 243 kilómetros, está también en Dakota del Sur. Fue cavada por aguas subterráneas ácidas.

Caverna del Mamut, Mammoth Cave: la más larga de todas. De 628 kilómetros (como ir  de Medellín a Cartagena por carretera). Se encuentra también en Kentucky. Tiene un domo de 58 metros de altura. Contiene peces ciegos, arañas fantasma blancas y escarabajos ciegos.

En la foto, detalle de la Mamut.

Cuando el hambre acosa, el pajarito hace lo que sea

Cuando los tiempos son difíciles, cualquier hueco es trinchera. El dicho popular puede aplicársele al pequeño pájaro carbonero común (Parus major) que mide unos 14 centímetros.
Al escasear los recursos cuando la nieve oculta los campos, se dedica a cazar y comer… ¡murciélagos! Así lo reportaron investigadores del Max Planck Institute de Alemania.
Se trata de una familia nada común. En los años 40 se había comprobado la capacidad de un familiar suyo, el Cyanistes caeruleus, otro paserino, para abrir la tapa de aluminio de las botellas con leche que dejaban en los portillos los lecheros.
Ahora, durante observaciones realizadas por 21 días en dos inviernos, se observó 18 veces el vuelo de carboneros hacia una cueva al nordeste de Hungría para buscar comida y alimentarse del murciélago Pipistrelle común ( Pipistrellus pipistrellus) que hiberna allí.
Con la pequeña luz que ingresa, estos pájaros son capaces de orientarse y penetrar a la caverna, guiándose quizás por el sonido que hacen los animales en hibernación, para encontrar sus presas.
A los pájaros les toma unos 15 minutos desde que ingresan a la caverna en busca de murciélago y en ocasiones salían con él entre el pico para comérselo en un árbol del vecindario.
Se trata de una conducta adaptada. Cuando los investigadores colocaron semillas de girasol y tocino a la entrada de la cueva, sólo uno continuó en busca de un murciélago para alimentarse.
Y parece que el comportamiento es pasado de generación en generación. Peter Estok, primer autor del estudio, había visto hace cerca de 10 años un pájaro que salía de la caverna con un murciélago. Foto cortesía Dietmar Nill

Los primeros hilos que el hombre fabricó

Que encontraron un tejido en una cueva, no parece nada extraño. Pero si se agrega que fue hecho hace 34.000 años, vaya que se torna interesante. E impresionante.
Un equipo de arqueólogos y paleobiólogos descubrió hilos tejidos hace cerca de 34.000 años en lo que es hoy la República de Georgia, se informó en la revista Science que comenzó a circular ayer.
El hilo o lino fue extraído por esos primitivos pobladores de una planta de lino que seguramente crecía silvestre y constituye la fibra más antigua usada por humanos. Las fibras habrían sido usadas para trenzar hilos y hacer teles, que se habrían empleado para cubrirse del frío, o también para unir pedazos de cuero.
Las excavaciones en una caverna fueron encabezadas por Ofer Bar-Yosef, George Grant y Janet G. B. MacCurdy.
Para el hallazgo se hizo análisis microscópico del suelo en el que se hallaron numerosas fibras.
“Este fue un invento crítico para esos humanos, que pudieron emplear las fibras para sus vestidos o elaborar canastos para sus actividades domésticas”, expresó Bar-Yosef.
Los artículos creados con estas fibras incrementaron las oportunidades de supervivencia y su movilidad en las difíciles condiciones de esa montañosa región.
Algunas de ellas estaban trenzadas, sugiriendo su empleo en al fabricación de cuerdas y cadenas. Otras estaban teñidas, tarea en la cual utilizaron las plantas de la zona.
La foto es cortesía de Science.