Ser religioso espanta la ansiedad

Religión. Religión y ansiedad. Las personas que son muy devotas parecen menos dubitativas que las demás, según estudio que acaba de revelar que aquellos individuos religiosos exhiben menos actividad que los no creyentes en una región del cerebro vinculada con la ansiedad, al fallar en un sencillo test.

Para Michael Inzlicht, neuro científico de la Universidad de Toronto en Scarborugh, quien dirigió el estudio, “la religión ofrece un marco interpretativo para entender el mundo. Le permite a usted saber cuándo actuar, cómo y qué hacer en una situación específica”, según el informe aparecido en new Scientist. Provee, agregó, un patrón de cómo interactuar con el mundo.

La religión y quizás otros sistemas de creencias firmes, protege contra segundas decisiones.
El estudio se hizo con cristianos, musulmanes, hindúes, budistas y ateos, a los que se les midió la actividad cerebral mediante docenas de electrodos, centrando la atención en una pequeña área llamada la corteza cingulada anterior.

La persona con desórdenes de ansiedad tiende a mostrar más actividad en esa región. Se encontró que las creencias religiosas profundas predecían la actividad en esa región del cerebro.