Los pollos nos están matando

Los pollos nos están matando. Sí: estas aves, confinadas a vivir en estrechas jaulas toda su vida hasta el sacrificio, tienen que ver cada vez con más muertes y enfermedades.

El uso exagerado de antibióticos en las granjas avícolas está creando bacterias resistentes que han salido y enferman humanos. ¿Qué tanto?

Un estudio indica que en Europa han causado 1.518 muertes y 67.236 días de permanencia en hospitales por personas infectadas.

La cifra fue obtenida por investigadores en un paper publicado en Emerging Infectious Diseases, basado en artículos previos de 2011. Los responsables son el estafilococo y la bacteria E. coli.

En algunos países la situación fue así, según los datos conseguidos para 2007:

En Holanda, 21 muertes; Inglaterra, 282; Alemania, 192; Turquía, 444.

La infección por cepa resistente de E. coli pudo triplicarse de 2007 a 2012 según los autores. En el planeta, millones de pollos reciben cefalosporina en el huevo o al día de nacer para tratar E. coli, una práctica que derivó en grandes reservorios de bacteria resistente. En Canadá, por ejemplo, esa práctica ha sido asociada al aumento en la resistencia a la tercera generación de cefalospirinas en Salmonella.

La práctica, se sugiere, debería detenerse. El uso de esa droga en huevos ha sido prohibida en Estados Unidos, por ejemplo.