¿Ají y frío contra la obesidad?

Un nuevo estudio aporta otras pruebas de que tanto el frío como el ají aumentan la actividad de las células grasas, con lo que queman energía y hacen que la persona no engorde, de acuerdo con un estudio de Takeshi Yoneshiro de Hokkaido University en Japón.

Los participantes en la investigación que estuvieron expuestos al frío también tenían menos grasa ‘mala’ al final de los experimentos.

Las células grasas marrones son objeto de intensa investigación para el desarrollo de medicinas anti obesidad.

En el estudio, ocho personas con pocas o ninguna célula grasa marrón fueron expuestas a temperaturas moderadamente bajas, 17 grados, durante 2 horas día durante seis semanas. Comparadas con las personas de control, las sometidas al frío tenían cerca de un 5% menos de grasa corporal según el estudio publicado en el Journal of Clinical Investigation.

También se analizó a personas que comían capsinoides, que se encuentran en el ají, y en un periodo de 6 semanas encontraron que quemaron más energía que el grupo de control.

Un estudio previo de 12 semanas había hallado reducciones más significativas en personas de obesidad severa.

Dos ingredientes a la lista posible de reductores de grasa corporal, aunque más estudios se requerirán para comprobar efectos y beneficios.