Un mapa con las 43.000 galaxias más cercanas

 

El más espectacular mapa del universo local fue revelado por astrónomos, un mapa en 3-D que cobija el universo hasta una distancia de 380 millones de años luz.

La obra demoró más de 10 años en ser completada y fue realizada gracias al 2Mass Redshift Survey, que logró, a diferencia de mapas pasados, extenderse más hacia el plano de la galaxia, una región generalmente oscurecida por el polvo estelar.

La luz de una galaxia es desplazada hacia el color rojo del espectro y a longitudes de onda mayores por la expansión del universo. Mientras más lejos esté la galaxia, mayor su color rojizo, por lo que la medición de este color establece la distancia de las galaxias y le confiere al mapa la vital tercera dimensión.

El rastreo escaneó el cielo entero en tres bandas de longitud de onda cercanas al infrarrojo con el fin de penetrar el polvo en el camino, lo que no es fácil con luz visible. Sin adicionar los rojizos, sólo se tomaría una imagen en 2-D.

El 2Mass Redshift Survey (2MRS) eligió galaxias de imágenes hechas por el Two-Micron All-Survey (2MASS) y tomó en detalle áreas previamente ocultasen nuestra Vía Láctea para entender mejor su impacto en nuestro movimiento.

El movimiento de la Vía Láctea con respecto al resto del universo ha sido un rompecabezas aún desde que los astrónomos fueron capaces de medirlo y encontraron que no podía ser explicado por la atracción gravitacional de ninguna materia visible.

Dentro de las regiones que antes estaban ocultas y ahora son visibles, figura la de la Hidra-Centauro.

El mapa ubica más de 43.000 galaxias en esos 380 millones de años luz comprendidos en el estudio.

El mapa fue presentado por Karen Masters, de University of Portsmouth en el Reino Unido, en una conferencia de prensa en el encuentro de la American Astronomical Society.

Se aprecia en la imagen una foto del mapa. Cortesía T. H. Jarrett-Ipac-SSC.

Uno de esos objetos rarísimos

Un desafío. Una galaxia que reta la ciencia. NGC 4696 no se parece a nadie. Ni a nada. Reside en la gran nube de galaxias Centauro (Abell 3526) y tiene unas peculiaridades.
Una galaxia elíptica surge del choque de galaxias espirales, tras lo cual experimentan un breve estallido de estrellas nacientes mientras el polvo y las partículas chocan y se reúnen. Al acabarse el gas, las galaxias se vuelven viejas y débiles. No brillan tanto.
Pero esta galaxia es rara, según un reporte de la Agencia Espacial Europea (ESA) y el telescopio Hubble.
Presenta un filamento de polvo que se extiende unos 30.000 años luz, lo que le da un aire muy particular. Observado en ciertas longitudes de onda, se aprecian filamentos delgados de hidrógeno ionizado.
En el centro galáctico habita un supermasivo agujero negro que está expulsando chorros de materia a casi la velocidad de la luz.
Todo un monstruo espacial, bien lejos de nosotros, a unos 150 millones de años luz. La foto es cortesía de Hubble-ESA.