Hallazgos curiosos de la ciencia

Incendios y pubertad. Investigadores reportaron una posible explicación para la reducción de la edad de pubertad en Estados Unidos: ciertos antirretardantes de llamas usados ampliamente e introducidos en los años 70. En animales (y en los genitales de los niños varones) se ha mostrado que algunos retardantes del grupo PBDE (éteres difenilos polibrominados) tienen efectos feminizantes. Ahora, un nuevo estudio del colegio de medicina de la Universidad de Cincinnati comparó cuándo llega el primer periodo de las niñas con los niveles de los PBDE en la sangre: a mayor concentración, más alta probabilidad de que la primera menstruación llegue temprano, antes de los 12 años. El hallazgo aparece en Environmental Research. Curiosa la relación.

Las toxinas llegan a casa. El pescado y el agua traída de los lagos puede contener cantidades altas de venenos bacteriales conocidos como microcistinas, halló un estudio publicado en Environmental Science & Technology. La cianobacteria, a menudo llamada alga azul, libera esas toxinas en aguas ricas en nutrientes. Un grupo midió los niveles de la toxina en Uganda y Estados Unidos y encontró que en 9 de 10 los niveles en el agua para consumo y en los peces –en especial depredadores y peces de pesca deportiva, excedían los niveles recomendados.

Autogobierno pancreático. El páncreas humano no necesita del cerebro para decir qué hacer. Las células pancreáticas elaboran su propio químico cerebral. En la mayoría de animales, los nervios simpáticos –como los que controlan la respiración, el latir del corazón y otros procesos inconscientes- liberan un químico cerebral llamado acetilclolino para decirla a las células del páncreas cuándo producir insulina. Pero los humanos tienen relativamente pocos de esos nervios conectados a las células beta productoras de insulina informaron investigadores de la Universidad de Miami en Nature Medicine. Cuando los niveles de azúcar bajan, las células alfa en el páncreas producen acetilclolinos, que induce a las beta a liberar la insulina, según el grupo. El resultado sugiere nuevas formas de regular los niveles de azúcar en la sangre en personas con diabetes. Curioso.

Huesos luminosos. Tomando las ventajas que ofrece una proteína para adherirse a los huesos, científicos crearon una fluorescente que se une u revela las estructuras del esqueleto en gran detalle, según experimentos con ratones. El logro, presentado en ChemBioChem, se vale de la proteína osteocalcina, que busca y se fija a la hidroxipatita, el principal componente de los huesos. El desarrollo podría ayudar a los científicos a detectar calcificaciones en las arterias y en el tejido del seno y rastrear la progresión de enfermedades óseas. Curioso.

Entrenándose para la demencia

Mantener actividades mentalmente estimulantes como resolver crucigramas, leer y escuchar radio puede en primer término desacelerar la pérdida de la capacidad de pensamiento, pero acelera la demencia un poco más adelante en la edad avanzada.
Eso mostró un estudio publicado en Neurology.
“Nuestros resultados sugieren que el beneficio de retrasar los signos iniciales de pérdida cognitiva puede venir con el costo de una progresión más rápida de la demencia más adelante, pero la pregunta es ¿qué hace que eso sea así?”, indicó el autor Robert Wilson.
Las actividades mentales estimulantes, según él, pueden alentar la capacidad del cerebro para funcionar relativamente normal pese a la aparición de lesiones cerebrales relacionadas con la demencia. Sin embargo, una vez se diagnostica demencia, las personas que tienen un estilo de vida más activo mentalmente es probable que tengan más cambios en el cerebro relacionados con demencia que aquellos sin mucha actividad mental.
Durante su estudio Wilson evaluó las actividades mentales de 1.157 personas de 65 o más años.

Peligro mortal

¿Tiene un aneurisma? Una nueva investigación aporta luces sobre su peligrosidad según el sitio de ubicación y su tamaño.
Un estudio internacional dirigido por la Clínica Mayo encontró que el riesgo de ruptura de un aneurisma cerebral depende de su ubicación y del tamaño, según estudio que se presenta en el Sexto Congreso Mundial sobre Accidentes Vasculares Cerebrales, en Viena (Austria).
El aneurisma cerebral es una dilatación en forma de globo diminuto que ocurre en un vaso sanguíneo del cerebro, según el informe de prensa entregado por esa Clínica.
Los aneurismas pueden romperse, produciendo un sangrado en la zona entre el cerebro y las membranas que lo recubren, lo que deriva en un accidente vascular cerebral y muerte. Se calcula que en solo Estados Unidos, el 2 por ciento de la gente, unos seis millones de personas, tiene aneurismas cerebrales. Cada año ocurre la ruptura en cerca de 25.000 personas.
“El estudio brinda información útil que nos permitirá guiar mejor a nuestros pacientes con aneurismas intactos o no reventados respecto al riesgo de rotura durante un período muy largo de seguimiento”, comentó Robert Brown neurólogo de la Mayo e investigador principal del estudio.
Él y su equipo encontraron que el riesgo de ruptura era un poco mayor en pacientes que los tenían en la zona posterior del cerebro o en la arteria comunicante posterior, que también se encuentra en la parte trasera del cerebro, en comparación con aquellos en la parte frontal. En pacientes con aneurismas de más de 13 milímetros de diámetro, la probabilidad de una ruptura, como mínimo, se duplicaba, frente a aquellos cuyos aneurismas tenían entre 7 y 12 mm.
“Al comparar el riesgo de ruptura determinado en este estudio con aquel del tratamiento para aneurismas, parece que los riesgos son similares para los aneurismas pequeños de tamaño menor a 10 ó 12 mm. Aún no queda claro si es necesario tratar estos aneurismas en todos los pacientes, pero las futuras investigaciones lo aclararán”, expresó Brown.