Si como camina se anima…

Muéstrame cómo caminas y te diré cuál es tu estado de ánimo.

Es sabido que cuando estamos o sentimos de determinada forma, nuestro caminado lo revela. Por ejemplo, si estamos deprimidos caminamos con menos movimiento de los brazos y hombros encogidos hacia adelante.

Pero también puede ser al revés: aprender a caminar de una manera para modificar nuestro estado de ánimo. Caminar, por ejemplo, con alegría.

Eso acaban de presentar investigadores en un artículo en el Journal of Behavior Therapy and Experimental Psychiatry.

“No es sorprendente que nuestro genio, el modo como nos sentimos, afecta nuestro caminado, y queríamos ver si el modo en que nos movemos afecta lo que sentimos”, dijo Nikolaus Troje de Queen’s University.

En el estudio con un grupo de personas encontraron que por ejemplo caminar como lo hace alguien deprimido aumenta de verdad la depresión.

El hallazgo podría tener implicaciones para ciertos tratamientos de personas con depresión y romper así el ciclo.

A caminar como si estuviéramos contentos siempre.