Viagra derretiría grasa abdominal

Científicos de la Universidad de Bonn que trabajaban con Viagra en ratones se encontraron un sorprendente descubrimiento: esta droga convierte las indeseables células de grasa blanca por lo que podría potencialmente ‘derretir’ la que se acumula alrededor de la cintura. Aparte, la sustancia también disminuye el riesgo de otras complicaciones provocadas por la obesidad.

No es para comenzar a tomarla en cantidades industriales ni más allá del fin para el que generalmente se usa, la disfunción eréctil, advirtieron los investigadores en el Faseb Journal, pues todo se halla en fase inicial

El sildenafil (el principio de la Viagra) previene la la degradación de cGMP, lo que asegura el suministro de sangre para la erección. Sin embargo, hace tiempo se advirtió que ratones tratados son esta medicina durante periodos prolongados eran resistentes a la obesidad cuando los alimentaban con una dieta rica en grasas. La razón no estaba clara.

Científicos de Bonn aportan datos en este sentido. El sildenafil convierte la grasa blanca en grasa beige.

Con científicos de otras instituciones, el grupo del profesor Alexander Pfeifer estudió el efecto de la sustancia en las células grasa de ratones. Se la suministraron por 7 días y “los efectos fueron muy sorprendentes”, dijo Ana Kilic, colega de Pfeifer. El sildenafil aumentaba la conversión de las células grasa blancas -que se encuentran en ciertas zonas problema en humanos- en células beige en animales. “Estas queman la energía de la comida ingerida y la convierten en calor”, explicó Pfeifer. Como las células beige pueden derretir la grasa y combatir la obesidad, los científicos están optimistas sobre su potencial.

Los científicos hallaron algo adicional: al reducirse las células grasosas, disminuye las inflamaciones que estas provocan y que derivan en un mayor riesgo de infarto y derrame.

Comidas que engordan o… adelgazan: esas papas de más

Si quiere ensanchar su cintura y que su estómago sobresalga por encima del cinturón, coma papas fritas, tome gaseosas y dése otros placeres que se pagan en libras y kilos.

Científicos midieron cuántas libras se ganan con diversos alimentos y cuántas se pierden con otros y hallaron cosas sorprendentes.

Para perder peso tome yogurt, coma frutas y nueces y vegetales.

El reporte apareció en el New England Journal of Medicine.

“La sabiduría popular recomienda que todo con moderación, enfocada en las calorías consumidas antes que en la calidad de lo que es consumido”, recordó Dariush Mozaffarian, coautor del estudio y cardiólogo en Harvard Medical School and Brigham and Women’s Hospital en Boston. “Nuestros resultados demuestran que la calidad de la dieta -los tipos de comidas y bebidas que uno consume- están fuertemente relacionados con el peso que ganamos.

Vayamos al grano. O al corazón de la barriga.

Con sus colegas, combinaron datos de tres encuestas de larga duración entre 1986 y 2006 que incluían más de 22.000 hombres y casi 100.000 mujeres. La información del peso, la dieta y el estilo de vida recogida en las encuestas permitió calcular el efecto de alimentos específicos.

Ninguno de los participantes era obeso ni tenía algún problema médico serio y no se le pidió seguir una dieta.

Los investigadores monitorearon toda ganancia o pérdida de peso en intervalos de 4 años. En promedio, los participantes habían ganado 3,35 libras en cada corte de cuentas.

Las papas aparecieron como culpables grandes. Una sola porción de papas en la dieta diaria daba 1,69 libras de más en los cuatro años. Las papas fritas respondían por 3,55 libras. Una sola bebida gaseosa con azúcar al día añadía 1 libra en cuatro años. La mantequilla, los granos refinados, los postres, las carnes rojas o las procesadas, el jugo de frutas, las comidas fritas o aquellas con grasas trans añadían menos peso.

Otros alimentos parecían ayudar a rebajar. Adicionar una porción diaria de yogurt eliminaba una libra en los 4 años, mientras que una se nueces o frutas fue asociada con una pérdida de cerca de media libra por año. Una porción adicional de granos integrales, vegetales o gaseosa dietética reducía el peso ligeramente.

Los cambios en la ingestión de productos lácteos distintos a la mantequilla y el yogurt, fueran bajos en grasa o no, parecían tener poco efecto en el peso.

Una libra acá y otra allá no parece ser gran problema, pero la ganancia de peso en la edad media es gradual a menudo y las personas no lo advierten hasta que han ganado una cantidad apreciable, dijo Mozaffarian. “Esas pequeñas cantidades es lo que están causando la epidemia de obesidad”.

Diez dedos de equilibrio

Puede que no signifique mucho. O poner a pensar. Quién sabe. ¿Ha notado que a veces cuando se agacha o dobla el cuerpo, tiende a perder el equilibrio? ¿Por qué? ¿Es que falta fuerza en las piernas o… soy así?

Pero científicos que usaron un nuevo modelo acaban de terminar que la fuerza de los dedos del pie puede determinar cuánto es capaz una persona de inclinarse sin perder el equilibrio.

El hallazgo podría incidir en el diseño de robots más versátiles, que imiten el movimiento humano con mayor exactitud.

Hooshang Hemami, profesor de Ingeniería Eléctrica y de Computadores en Ohio State University, construyó un modelo computacional complejo del pie humano para mirar el rol de los pies y los dedos en el movimiento y el equilibrio del cuerpo.

Distintos estudios referentes al equilibrio corporal han enfatizado el trabajo de las piernas y el tronco, ignorando los pies.

Hemami es uno de un grupo de científicos que están analizando cómo la manipulación de la fuerza de los dedos puede afectar el equilibrio humano.

Con su colega Laura Humphrey diseñó un modelo del cuerpo y el pie al que se le asignaron cuatro secciones diferentes para representar distintas partes del pie, mientras asignaban al cuerpo una sección. Esto les permitió enfocarse en la presión del pie y los dedos a medida que manipulaban el movimiento del cuerpo.

Su estudio fue publicado en el Journal of Biomechanics.

El modelo imitó los movimientos reales del cuerpo. Los resultados indican que en una persona saludable, los dedos son muy importantes cuando se inclina hacia delante.

A medida que el modelo del cuerpo se inclinaba, la presión bajo los dedos se incrementaba significativamente y la presión debajo del talón disminuía en forma similar. El ángulo máximo en el que un cuerpo del modelo se podía inclinar hacia delante desde la cintura sin levantar los talones era unos 12 grados a partir de la vertical.

“Ahora que tenemos un modelo de computador razonable, esperamos explorar en el futuro el aparato sensorial y otras funciones de los dedos del pie en diversas actividades humanas”, dijo Hemami.

Tan descuidados e ignorados, pero tan útiles e importantes esos dedos.

La cintura es la que mata

Si cree que unos kilos de más no hacen nada, está bien. Pero ojo con la cintura: su circunferencia representa un riesgo mayor de muerte que otra causa, según un reporte en Archives of Internal Medicine.
Tener una gran cintura ha sido asociado a inflamación, resistencia a la insulina, diabetes 2, niveles anormales de colesterol y enfermedad del corazón.
Esto puede deberse a que la circunferencia de la cintura está estrechamente relacionada con el tejido adiposo en la región que rodea los órganos en el abdomen, que es más peligrosa que la grasa bajo la piel.
En el estudio de Eric Jacobs una gran cintura de 120 centímetros o más en hombres y 110 en mujeres, fueron asociados a un riesgo dos veces mayor de muerte durante el tiempo que duró el estudio, 9 años.
Una cintura mayor estuvo vinculada con un mayor riesgo de muerte en todas las categorías del índice de Masa Corporal, incluyendo el peso normal, sobrepeso y obesidad.
No está clara la relación entre la mortalidad de mujeres con bajo índice.
Cuide la barriga, que se lo puede llevar.

Si fuma cuide la barriguita

Cuide su cintura: fumadores con una circunferencia de cintura mayor que la normal tendrían mayor riesgo de desarrollar cáncer pulmonar. Esto, junto con el hecho de que el riesgo de cáncer de pulmón es en realidad más alto en los fumadores más delgados, aporta alguna evidencia de cómo la forma en la que un fumador almacena su grasa sería clave en su probabilidad de desarrollar cáncer pulmonar, según Geoffrey C. Kabat, de Albert Einstein College of Medicine, en Bronx.
Varios estudios hallaron que un bajo índice de masa corporal (IMC) significa un mayor riesgo de cáncer pulmonar en fumadores. Una explicación es que los fumadores son más delgados que los no fumadores, dijo Kabat, además de una tendencia a engordar al dejar de fumar. Otro mecanismo posible es que las personas adelgazan cuando tienen cáncer pulmonar.
En ocho años de estudio, 1.365 de los 161.809 participantes desarrollaron cáncer pulmonar. Cuando el equipo analizó el IMC tras ajustar los datos de circunferencia de cintura, halló que los fumadores y los ex fumadores con menor IMC tenían más riesgo de desarrollar cáncer de pulmón.
Pero cuando el equipo analizó la circunferencia de la cintura independientemente del IMC, halló que una cintura más grande señalaba una mayor probabilidad de sufrir de cáncer pulmonar en fumadores y ex fumadores.