Un mensajero de más allá

Cometas. Para los amantes de estos viajeros espaciales, hayan observado alguno o no: por estos días se puede observar un cometa en el cielo. Se encuentra al oeste de la cabeza de Escorpión, luego de las 4 de la mañana hora colombiana. Será más visible al comenzar febrero, cuando se espera que pueda ser visto a simple vista. Hoy se aprecia sin ayuda óptica en cielos muy oscuros, lejos de toda contaminación lumínica.
Se trata del cometa C/2007 N3 (Lulin), que pasará a tan solo 0,41 Unidades Astronómicas de la Tierra el 24 de febrero. Una unidad es la distancia Tierra-Sol o sea 150 millones de kilómetros para redondear.
Una oportunidad para aprovechar. Y un programa sano y divertido. En la foto se aprecia el cometa, en el centro de la imagen.
Los cometas son bolas de hielo y polvo. Unos demoran pocos años en dar la vuelta alrededor del Sol, otros pueden tardar cientos de miles de años. Los primeros se denominan de periodo corto y pueden residir hacia el cinturón de asteroides entre Marte y Júpiter. Los otros, en el cinturón de Kuiper o en la nube de Oort, muchísimo más allá de Plutón.

Más allá de nuestro mundo

Uno se imagina que más allá del último de los planetas de nuestro Sistema Solar, yace un mundo millones de rocas de todos los tamaños que no pudieron convertirse en planetas, un mundo helado, frío.
Científicos buscaron durante dos años esos pedazos de roca, de entre 3 y 28 kilómetros de longitud y no encontraron ninguno. Rastrearon una pequeña porción del llamado cinturón de Kuiper, que se encuentra más allá de los planetas. Aunque buscaban cuerpos difíciles de ver a simple vista, miraron si pasaban delante de alguna estrella en el fondo, lo que mostraría su presencia.
En ese tiempo no hallaron ninguno. En el cinturón residen planetas menores como Plutón, Eris, Makemake y Haumea, y se cree que muchos otros más pequeños.
¿Existirán?
En la foto se aprecia un dibujo de cómo podría lucir Makemake, que vive unas 50 veces más lejos del Sol que la Tierra.

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