Objetos raros en anillos de Saturno

Extraños objetos de un kilómetro de largo han estado golpeando el anillo F de Saturno, revelaron imágenes de la sonda Cassini que explora, hace años, ese sistema.

Los objetos dejan una estela tras de sí, siendo llamados minijets por los expertos de la Nasa.

Los objetos golpean el anillo externo, que tiene una circunferencia de 881.000 kilómetros. Los científicos analizaron 20.000 imágenes y encontraron 500 de esos eventos durante los 7 años en que Cassini ha explorado el sistema.

Se sabía que objetos relativamente grandes podrían crear canales, ondulaciones, bolas de nieve o polvaredas de material congelado, pero no se sabía qué sucedería una vez creados. Se encontró que los más pequeños pueden sobrevivir a las fuerzas enormes del planeta, golpeando contra el anillo F.

“Los hallazgos nos muestran que el anillo F es como un zoológico de objetos de unos 800 metros hasta de 160 kilómetros (como la luna Prometeo), creando un show espectacular”, dijo Carl Murray, miembro del equipo investigador.

Los objetos pequeños parecen colisionar con el anillo a una velocidad de 2 metros por segundo. Los choques proyectan partículas hacia fuera del anillo, dejando una estela de 40 a 80 kilómetros.

En algunos casos esos objetos viaje en grupos, creando esos exóticos minijets.

Los anillos de Saturno están compuestos más que todo de hielo de agua. Los trozos de los principales anillos se diseminan unos 140.000 kilómetros del centro del planeta. Se cree que el grosor de los anillos es de apenas 10 metros.

Foto de los objetos contra el anillo F. Cortesía Nasa/Caltech

Curioso, curioso, bien curioso

Dinosaurios picados. ¿Cómo se rascaba un dinosaurio? Vaya uno a saberlo, pero lo que parece posible es que estos grandes animales tenían… piojos. El estudio en Biology letters empleó fósiles y datos moleculares para rastrear la evolución de los piojos y sus hospederos. Presentó serias evidencias de que los ancestros de los piojos que hoy se alimentan de las aves y distintos mamíferos comenzaron a diversificarse antes de la masiva extinción de los dinosaurios hace 65 millones de años. En la foto, piojo de hace 44 millones de años. Curioso.

Síndrome metabólico. Cortar los carbohidratos parece ser más efectivo que reducir las calorías en personas que buscan reducir la cantidad de grasa en su hígado (una de las consecuencias del síndrome metabólico tan en boga hoy), según investigadores del UT Southwestern Medical Center. “Lo que nos dice este estudio es que si su doctor le dice que necesita reducir la cantidad de grasa en su hígado, usted puede hacer algo en un mes”, dijo Jeffrey Browning, líder de la investigación que será publicada en el American Journal of Clinical Nutrition. Curioso y llamativo.

Mujeres parecidas a hombres. Un interesante estudio en España reveló que las mujeres no son hoy lo que eran. Bueno, al menos en su cráneo. El estudio se examinó cientos de cráneos españoles y portugueses de varios siglos, encontrándose que las diferencias en los rasgos craneofaciales de hombres y mujeres se han hecho menos pronunciadas. Una investigación para aprender más de restos esqueléticos y para ayudar a identificar un individuo con base en sus restos, explicó Ann Ross, de North Carolina State University. Curioso.

Egipcios obstruidos. Las arterias taponadas no eran raras en la familia de la reina egipcia Ahmose-Henutempet, que gobernó durante la dinastía 17, hace unos 3.600 años, según una investigación en la que se escaneó el cuerpo de las momias. La reina, que murió en sus años 40 y su hermana, la princesa Ahmose-Meyret-Anon presentaban señales de aterosclerosis, la acumulación de sustancias grasas en los vasos cardiacos que derivan en ataques y derrames, reveló el estudio divulgado en el encuentro del American College of Cardiology y en el que se escanearon 44 momias de la familia real. Bien curioso.

Muñeca habladora. Medir el hueso de la muñeca podría ser una nueva manera de identificar qué niños y adolescentes con sobrepeso enfrentan un mayor riesgo de desarrollar enfermedad cardiovascular, según una investigación publicada en Circulation. “Esta es la primera evidencia de que la circunferencia de la muñeca está altamente relacionada con la evidencia de resistencia a la insulina, dijo Raffaella Buzzetti, de la Universidad de Roma, cabeza del estudio. Curioso.