Así extraviaron su pene las aves

Los patos son de los que tienen falo

El 95% de las especies de aves han perdido durante la evolución la capacidad de desarrollar una estructura peneana capaz de lograr la penetración, por lo que deben frotar una pequeña abertura llamada cloaca, en lo que se conoce como el beso cloacal.

Ahora, investigadores reportaron en Current Biology la identificación de un gen responsable de la pérdida del falo aviar.

Martin Cohn, biólogo de la Universidad de Florida y autor principal del estudio dijo a Nature que su equipo esperaba hallar que aves que habían perdido el falo habían perdido genes que incidían en su crecimiento. En vez de ello, tras comparar aquellos con los que tienen pene, encontraron que los que carecían de él poseían todos los genes requeridos para un falo, pero estaban expresando un gen, el Bmp4, que causaba muerte celular programada de las células del falo durante el desarrollo.

Cuando el gen fue bloqueado las estructuras no se reducían y al lograr la producción del gen el crecimiento del falo se detenía en patos, una de las aves que junto a los gansos sí tienen penetración para la inseminación.

El hallazgo ayuda a explicar porqué muchas especies perdieron el falo en su evolución. El Bmp4 desempeña un rol clave en la evolución de características importantes en las aves, como picos, plumas y falta de dientes.

Es posible que las aves perdieran sus falos como un efecto colateral de la evolución de otro rasgo.

Otra hipótesis es que la selección sexual fue la causante, pues las hembras pueden querer aparearse más con machos sin falo pues así podrían controlar mejor cuáles machos serían los padres de sus hijos.

El extraño pene de avestruces y emus

Una de las rarezas animales es el pene de las grandes aves, tema que ha intrigado a los científicos y parece estar más cerca de la solución ahora.

Cómo se pone erecto el pene de esas aves ha sido un misterio, pero un estudio en el Journal of Zoology científicos reportaron que los avestruces y los emus alargan su pene usando un llenado con fluido linfático en vez de un sistema vascular sanguíneo como en reptiles y mamíferos.

El hallazgo cuadra con lo que se sabe de otras especies de aves, solo 3% de las cuales tienen penes y podría ayudar a resolver el enigma de las similitudes y divergencias de la herencia evolutiva de aves y reptiles.

“Nuestros hallazgos revelan que la evolución de un mecanismo de erección linfática se presentó en el ancestro de todas las aves y no en algunas”, dijo Patricia Brennan, bióloga evolutiva de la U. de Massachussets Amherst, una de los autores del estudio.

Avestruces y emus son miembros de un grupo de aves no voladoras. Todas esas especies poseen penes –como los patos y algunas otras aves- pero la mayoría de ellas se aparean mediante un breve beso cloacal durante el cual el macho le pasa el esperma la hembra vía la cloaca, el mismo conducto usado para excretar.

La existencia de un pene linfático en algunas aves es un rompecabezas evolutivo, según Richard POUM, de Yale University, coautor. “Lo que es extraño con estas aves es que no desarrollaron una estructura nueva, sino una novedosa forma de hacer algo que ya se hacía”.