7 tipos de cáncer ligados al consumo de alcohol

Foto Pixabay

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Beber alcohol no solo puede emborrachar sino tener una consecuencia más desastrosa: desarrollar 1 de 7 tipos de cáncer.

Podrían ser más, pero un meta análisis publicado en Addiction, en el que se revisó la mayor cantidad posible de investigaciones sobre el tema arrojó mayor seguridad frente a esos 7.

Pese al hallazgo no quedó claro si la relación es directa.

Hay evidencia sólida de que el alcohol causa cáncer en 7 sitios del cuerpo y probablemente en otros”, según Jennie Connor, cabeza de la investigación, de la Universidad de Otago en Nueva Zelanda.

La evidencia respalda una asociación causal del consumo de alcohol con el cáncer de orofaringe, laringe, esófago, hígado, colon y recto y de seno en las mujeres.

También hay evidencias crecientes de un vínculo con otros cánceres, como de próstata, páncreas y melanoma, pero la evidencia no es tan sólida hasta ahora para hablar de causa-efecto para esos cánceres.

Para esos 7 cánceres vinculados directamente, estudios previos han hallado que ha una relación de dosis-respuesta, o sea que a más consumo de alcohol más probabilidad de desarrollar esos cánceres.

También, dicen estudios anteriores, el riesgo se reduce cuando se deja de ingerir licor.

El vínculo entre el alcohol y los cánceres de boca y garganta son más fuertes que el de los otros cánceres.

Por ejemplo, según se explicó, beber más de 50 gramos de alcohol al día se asocia con un riesgo 4 a 7 veces mayor de desarrollar cáncer de boca, garganta, esófago en comparación con no beber.

Los gramos de alcohol en una onza de licor puedan variar, hay de 2,4 a 2,8 gramos en una onza de vino pero 1 a 1,2 gramos de alcohol en una de cerveza.

Ingerir la misma cantidad se asocia, por otro lado, con cerca de 1,5 veces más riesgo de cáncer colorrectal, de hígado o seno comparado con no beber.

Hasta ahora no se conoce el mecanismo exacto por el cual el alcohol provoca cáncer. Podría ser incluso diferente dependiendo del sitio del cuerpo donde ocurra. Se cree por ejemplo que un compuesto que se forma cuando se descompone el alcohol tiene que ver con los cánceres de boca, garganta, esófago e hígado. Es el acetaldehído, que en contacto con los tejidos puede alterar el ADN en las células, lo que deriva en cáncer.

En el cáncer de seno, el alcohol puede aumentar los niveles de estrógeno en el cuerpo, una hormona ligada a esta enfermedad.

Una e las limitaciones del estudio es que algunas investigaciones evaluadas se basan en autorreportes de las personas sobre cuánto alcohol ingerían.

Mis 10 noticias científicas de la semana (27-2)

1. Una vida por… los huevos

En un sorprendente hallazgo, científicos reportaron en Plos One el animal que más tiempo carga los huevos hasta que eclosionan. Se trata del pulpo Graneledone boreopacifica. La hembra los carga en sus brazos durante 4,5 años. Luego, cuando nacen sus descendientes, ella… muere, como sucede en los pulpos. La hembra fue detectada en un vehículo robótico a 1.397 metros de profundidad y se le hizo un seguimiento periódico: 18 veces en 53 meses. Toda una marca para las denodadas madres.

2. Una herencia de miedo

Los recién nacidos pueden aprender de sus madres a oler el miedo en sus primeros días de nacidos sugiere una investigación hecha con ratas y publicada en Proceedings of the National Academy of Sciences. Ratas entrenadas para sentir temor al oler menta, transmitieron ese temor a sus descendientes pese a no estar más que en contacto vía un ducto por donde pasaba el aire. Los bebés pueden adquirir las experiencias de sus madres, sugiere la investigación.

3. No somos tan pesados

Medidas tomadas hasta ahora sugerían que nuestra galaxia, la Vía Láctea, es más masiva que la vecina Andrómeda, ambas parte del Grupo Local de Galaxias. Pero un nuevo estudio que tomó en cuenta la gravedad que atrae las galaxias de este grupo y la expansión del universo tomada en galaxias por fuera, revela que nuestra galaxia tiene apenas la mitad d ella masa de Andrómeda. En las dos, asimismo, se encontró que la materia oscura responde por el 90% de la masa. El estudio apareció en Monthly Notices of the Royal Astronomical Society.

4. Un cuerpo totalmente chorreado

Desde 2005 se sabía que había chorros de agua saliendo de ciertos puntos de la luna Encelado en Saturno. Un estudio presentado en el Astrophysicial Journal revela que son 131 géiseres los detectados en esa luna, Expiden agua salada del mar interno del satélite natural, salida desde las profundidades. El artículo también explica a qué se debe ese sistema, en parte por las fuerzas de marea que ejerce el planeta de los anillos.

5. La atmósfera es una olla a presión

Uno de los gases de efecto invernadero más potentes es el vapor de agua, y el más abundante, presente de forma natural en la atmósfera. Pero un estudio publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences confirmó que la concentración en la troposfera viene en aumento. Y hay más: ese incremento se debe a actividades humanas, primera vez que se demuestra esa relación. La concentración aumenta a medida que se incrementa el calentamiento debido a la quema de combustibles fósiles.

6. El terrible dolor crónico

Un estudio publicado en Science revela que el dolor crónico, realmente, modifica el cerebro, cambio que conduce a la desmotivación común en esas situaciones. El estudio se hizo con ratones. Encontraron que el cerebro de ratones con dolor crónico cambiaba en respuesta a esa condición de molestia. Luego de 12 días de dolor, era menos probable que ciertos tipos de neuronas que responden a la dopamina, químico involucrado en la motivación y la recompensa, enviaran señales de excitación que en ratones sin dolor. Un indicador de que el cerebro en esa condición es menos capaz de motivarse.

7. Muy transparentes

Era un sueño: poder ver a través de los órganos y de todo el cuerpo, visualizar la conexión entre células y las estructuras más finas. Un estudio publicado en Cell reveló un método simple para hacer transparentes los órganos opacos y las biopsias del tejido humano, un avance que allana el camino para unos diagnósticos clínicos más precisos, monitorear enfermedades y una nueva generación de terapias del autismo al dolor crónico.

8. Tumores picantes

Científicos de la Universidad de California reportaron que la capsaicina, ese ingrediente activo del ají, activa un receptor en las células que recubren los intestinos en ratones, desencadenando una acción que al final de cuentas reduce el riesgo de cáncer colorrectal. El estudio apareció en The Journal of Clinical Investigation. A ratones modificados con tumores la capsaicina se los reducía y vivían más.

9. Anticonceptivos cancerosos

Una investigación publicada en Cancer Research reveló que las mujeres que habían tomado recientemente píldoras anticonceptivas con alto contenido de estrógeno y unas pocas formulaciones más tenían un riesgo mayor de desarrollar cáncer de seno. El riesgo era 2,7 veces mayor. Los autores llamaron a la cautela pues se requieren más estudios para confirmar los hallazgos. Un contenido bajo de estrógeno no aumentaba el riesgo.

10. Una vacuna difícil

En animales funcionó a la perfección una vacuna contra la bacteria C. difficile que provoca enfermedad intestinal con diarrea y hasta fallo general de los órganos, que en muchos casos lleva a la muerte. La protección se logró tras dos inmunizaciones revelaron los investigadores en Infection and Immunity. El paso siguiente será llevarla a ensayos clínicos.

Mis 10 noticias científicas de la semana (11-17)

Diagrama con órbitas de los asteroides

1. De susto no ha pasado nada

Hoy se conocen 1.397 asteroides potencialmente peligrosos. Es un enjambre de rocas que, literalmente, rodea la Tierra. Aunque no todos se han detectado, una misión en la que se trabaja hace año, los más grandes sí son conocidos. La Nasa reveló un diagrama que muestra las órbitas de esas rocas alrededor de nuestro planeta y en verdad marean. Y asustan.

2. El cáncer baja desde la boca

No hace mucho bacterias residentes en la boca fueron vinculadas al cáncer colorrectal. Esta semana, dos estudios publicados en Cell Host & Microbe revelaron cómo microbios fusobacteria, que se encuentran en la boca, estimulan respuestas malas y activan genes para el crecimiento del cáncer y generar así tumores colorrectales. “La fusobacteria puede proporcionar no solo una nueva forma de agrupar o describir los cánceres de colon sino también una perspectiva sobre cómo atacar esos medios para frenar el crecimiento del tumor y su diseminación”, dijo Wendy Garret, autora senior.

3. Qué soroche

Un estudio de científicos de la Universidad de San Diego permitió establecer bases genéticas del soroche, aquel malestar de salud, a veces de consecuencias graves, entre quienes viven en la altura. Aunque muchas personas acostumbradas a vivir en lugares a más de 4.000 metros no tienen problemas, otros sí. Los científicos encontraron 11 mutaciones al parecer responsables de la falta de adaptación a la altura.

4. Un carnívoro muy bien escondido

Al analizar individuos de museo del olingo (género Bassirycion), un pequeño mamífero de Centro y Suramérica, científicos detectaron que mezclado en los ejemplares podría haber una especie diferente, por lo que al viajar a Ecuador y recoger muestras de ADN, encontraron que algunos de esos ejemplares de museo eran una nueva especie, que denominaron olinguito (Bassirycion neblinus) del que hallaron cuatro subespecies, dos de las cuales han sido reportadas en el pasado en Antioquia (Urrao y Santa Elena) y otras regiones de Colombia sobre Los Andes.

5. Artesanos del cuero hace 40.000 años

Excavaciones en sitios de Neandertales de hace 40.000 años han permitido descubrir herramientas para trabajar el cuero que incluso son usadas hoy por los modernos trabajadores de ese material según el artículo aparecido en Nature. Entre las herramientas figura el llamado alistador. Se creía que esas herramientas solo habían sido desarrolladas por los humanos modernos. Al compararlas con los utensilios de fabricantes de cuero actuales se encontró una gran semejanza. Las herramientas habían sido halladas al suroeste de Francia en la región de Dordoña.

6. A mitad del camino

La nave Juno que se dirige hacia Júpiter pasó esta semana la mitad de su recorrido: 1.415 millones de kilómetros. La sonda no viaja en línea recta sino que su trayectoria permite pasar por planetas para agarrar velocidad adicional. De hecho en octubre 9 pasará cerca a su madre, la Tierra, a tan solo 559 kilómetros, y ahí sí saldrá disparada hacia su objetivo, el gran planeta al que llegará en julio de 2016.

7. Genes y epilepsia

Una a dos personas de cada 100 padecen epilepsia, una condición altamente incapacitante aunque en muchísimos casos bien controlada mediante medicamentos. En Nature se publicó un estudio que relaciona unos genes con dos formas de epilepsia, lo que a futuro podría traducirse en mejores tratamientos. El estudio hace parte del Proyecto Genoma de la Epilepsia que busca descifrar todas las bases genéticas de la enfermedad.

8. ¡Mírenlo, ahí está!

Luego de dos meses de haber permanecido oculto tras el resplandor del Sol, el cometa ISON fue visto de nuevo el lunes con un brillo menor al esperado. Del cometa se dijo, cuando fue descubierto el año pasado, que sería el cometa del siglo a fines de 2013, una predicción que está por verse pues entre otras pasará tan cerca de la superficie del Sol que no se sabe si sobrevivirá. Si lo hace podría ser visible a ojo desnudo en los amaneceres de comienzos de diciembre.

9. Una especie muy exitosa

Parecían roedores. Se conocen más de 200 especies, pero se extinguieron luego de vivir al menos 100 millones de años. Los multituberculados. Un artículo en Science reportó el hallazgo de un individuo de una nueva especie, Rugosodon euroasiaticus, que revela porqué fueron tan exitosos: dientes dispuestos tanto para alimentarse de plantas como de animales y unos tobillos rotadores. Se cree que esta especie allanó el camino para la posterior aparición de los mamíferos. El fósil tiene 160 millones de años.

10. Dos monstruos juntos

Cerca al masivo agujero negro Sagitario A en el centro de nuestra Vía Láctea, del Max Planck Institute for Radio Astonomy detectaron un magnetar, un pulsar con un enorme campo magnético que controla la masa que cae hacia el agujero, un sueño que habían perseguido los astrónomos por varios lustros. Un magnetar es un pulsar con un campo magnético 100.000 millones de veces más potente que el de la Tierra. Un pulsar es una estrella de neutrones que gira a altísimas velocidades.

Corra para que se le vuele al cáncer

Agréguele una razón más para hacer ejercicio: los hombres en buena forma física durante su edad media tienen menor riesgo de desarrollar y morir por ciertos cánceres, dijo un nuevo estudio.

“La forma física es un gran predictor del riesgo de cáncer”, en palabras de Sausan Lakoski en HealthDay. “Hay que estar en buena forma para protegerse de un diagnóstico de cáncer a una edad avanzada”, agregó.

Cuando las personas en el estudio estaban en buena condición física entre los 40 y 69 años tenían menos riesgo de contraer cáncer de pulmón o colorrectal décadas después. Y eran menos propensos a morir por esos tipos más del de próstata.

El estudio de Lakoski será presentado el 2 de junio en la asamblea anual de la Sociedad Americana de Oncología Clínica (American Society of Clinical Oncology), en Chicago.

Estudios previos habían determinado que la actividad física protege contra algunos cánceres, pero pocos han observado la importancia de la condición física para predecir si desarrollarán o morirán por uno de esos males, dijo Lakoski.

En la investigación se evaluaron más de 17.000 hombres que se sometieron a una evaluación de la condición cardiovascular en Dallas cuando tenían en promedio 50 años. Los resultados fueron clasificados en cinco grupos, desde el de menor condición física al más alto.

Luego se analizaron los datos del sistema de salud sobre reclamaciones de los participantes por aquellos tres tipos de cáncer, encontrándose una relación con la forma física que tenían.

En el seguimiento de 20 a 25 años, 2.332 hombres desarrollaron cáncer de próstata, 276 cáncer colorrectal y 277 de pulmón.

En ese lapso fallecieron 769, 347 de cáncer, 159 de enfermedad cardiaca y 263 por otras causas.

Los hombres que tenían la mejor condición física en la prueba tenían un riesgo un 68 por ciento más bajo de cáncer de pulmón y un 38 por ciento más bajo de cáncer colorrectal, en comparación con los hombres que tenían la peor condición física.

El riesgo de cáncer de próstata no se redujo con un mayor nivel de condición física, pero sí el riesgo de morir de ese cáncer.

Avanza método para detectar cáncer en fase inicial

No pocos cánceres se manifiestan cuando ya queda poco por hacer. Por eso se recomienda estar atentos a múltiples señales o síntomas, pero muchos cánceres no se manifiestan sino ya en estado avanzado.

Examinando secuencias de ADN que corren por el flujo sanguíneo, investigadores podrían detectar temprano las señales genéticas del cáncer.

Un método para diagnosticarlo acaba de avanzar un paso, se publicó en Science Translational Medicine. Se detectó que los pacientes con cánceres colorrectal y de seno portan cromosomas alterados en su sangre, liberados por los tumores, lo que no se ve en los pacientes sanos.

“Esta técnica es muy promisoria y si llega a ser económica tendría importantes aplicaciones en la detección temprana del cáncer”, dijo a ScienceNow Daniel Haber, del Massachusetts General Hospital en Boston. Haber no participó en la investigación.

El método, sin embargo, aún no es tan sensible para detectar los cánceres temprano, debido sobre todo al costo de la secuenciación. Los exámenes de sangre que detectan las últimas fases del cáncer cuestan miles de dólares por paciente. Los científicos esperan que cuando el precio baje no solo el test sea más abordable sino que los científicos serán capaces de aumentar el cubrimiento de la secuencia para detectar pequeñísimas cantidades de ADN del tumor en la sangre en sus etapas iniciales.

“En un futuro muy cercano esto será muy barato”, dijo el autor senior del estudio Victor Velculescu, de Johns Hopkins University School of Medicine in Baltimore.

Quizás en 5 a 10 años, dijeron otros investigadores.

Una muy buena noticia.

En la foto, mamografía, método actual de detección de cáncer de seno.