Se acerca la cura para la calvicie

La oportunidad la pintan calva y tal vez deban aprovecharla los alopécicos del futuro.

Científicos cultivaron con éxito folículos pilosos a partir de células de la piel de hombres calvos y aunque aún no se sabe si funcionará el trasplante para los expertos en un paso adelante hacia la solución de la calvicie.

Esta se presenta cuando los folículos pilosos dejan de producir nuevas tiras de pelo en cualquier parte del cuerpo. Hoy solo se puede tratar mediante drogas que previenen o disminuyen la pérdida de cabello o con el trasplante de folículos de otra parte del cuerpo.

En ratones se ha logrado aislar células papilares de la dermis que rodean los folículos en la piel y se han reproducido en platos petri para producir nuevas células. Pero esas clases de células humanas pierden la capacidad de transformarse en nuevos folículos.

Angela Christiano, investigadora de la piel en la Universidad de Columbia, quien ha descubierto genes relacionados con la pérdida capilar, discutió el problema con sus colegas y se encaminaron a una solución.

“Su trabajo es muy elegante y riguroso”, expresó a Science Radhika Atit, biólogo de la piel en Case Western Reserve University en Cleveland, Ohio, quien no participó en el estudio.

El grupo desarrolló una técnica de crecimiento celular, los cultivos en 3D que ha sido exitosa en otros tipos de células que requerían formar estructuras complejas al crecer.

Tras un complejo proceso se logró que las células se acomodaran logrando la forma de un folículo piloso, según el artículo producido en Proceedings of the National Academy of Sciences. En dos casos, se observó pelo comenzando a extenderse desde los folículos, aunque no continuaron el experimento.

El logro es interesante, pero para los científicos el gran avance fue la expresión genética obtenida en las células de la papila en la piel.

Para Christiano, la técnica permite tener el color de pelo de la persona al usar sus células y puede expandir el número de folículos para trasplante, “cambiando el número de personas elegibles para trasplante capilar”.

Ahora, a probarla en personas.

Qué cosas tan curiosas

Uñas y cáncer. Las uñas de los pies podrían ser muy útiles para… ¡evaluar el riesgo de cáncer de pulmón! Bueno, al menos en fumadores. Esto, gracias a los niveles de nicotina que se acumulan en las uñas de bajo crecimiento. Un análisis de pedazos de uña de 850 personas durante 12 años reveló que aquellas con los más altos niveles de nicotina en sus uñas eran 3,5 veces más probable de tener un diagnóstico de cáncer de pulmón que aquellos con niveles bajos, según un estudio en el American Journal of Epidemiology. Más que curioso.

Caja negra. Una caja negra la tienen todos los aviones. Pero… ¿y las naves espaciales? Buen punto. Por eso se acaba de diseñar una, que fue probada a bordo del módulo japonés de carga HTV2. Tras desligarse de la Estación Espacial Internacional, el módulo se desintegró y la caja negra fue expulsada. Cayó en algún punto del océano Pacífico entre Chile y Nueva Zelanda. Sobrevivió el reingreso a la atmósfera, por lo que los técnicos se mostraron muy esperanzados en este útil dispositivo.

Cuando el trasbordador Columbia se desintegró tras reingresar a la atmósfera, de los cerca de 700 sensores se pudo saber que por un resquebrajamiento ingresó plasma a una ala, derritiéndose luego y produciendo el desastre en el que murieron 7 tripulantes.

La caja negra inventada, REBR, suministrará todos los datos de las naves. No será recuperada del océano. No. Cuando caiga, transmitirá toda la información a la red de satélites de comunicación Iridium. Curioso.

Temor a las alturas. Si usted padece acrofobia, el temor a las alturas, una fobia tan sentida que la persona no es capaz ni de pararse en una simple silla, podría tener una ayuda a la mano.

Una dosis adicional de la hormona del estrés podría serle muy útil, al menos en palabras de Dominique Quervain, de la Universidad de Basilea en Suiza.

Es común que personas con alguna fobia sean tratadas exponiéndolas a lo que les causa el temor. La idea es que si se aprendió una fobia, se puede reducir su intensidad aprendiendo que no hay nada que temer.

Una nota en New Scientist indica que experimentos con animales sugieren que cortisola, una hormona humana en respuesta al estrés, ayuda a aumentar ese aprendizaje. Y para examinar si era útil, Quervain se las suministró a 40 personas con acrofobia antes de someterlos a un programa de desensibilización de situaciones vertiginosas crecientes exhibidas mediante un dispositivo virtual.

A los tres días de dada la dosis, esas personas sintieron mucho menos miedo de alturas virtuales y reales medido por cuestionario y exámenes de conductancia en la piel. La diferencia se mantenía al mes. El estudio fue publicado en proceedings of the National Academy of Sciences. Bien curioso.

Viento y montañas. Una razón más para no subestimar el viento. Sabido es que destruye todo lo que encuentra a su paso cuando adquiere altísima velocidad. Seca y reseca, también. Bueno: el viento no deja crecer las montañas. Un estudio de la Universidad de Arizona en Asia Central en la cuenca Qaidam, reveló que allí debería haber una montaña, pero lo que hay son pilas de arena. “Nadie había pensado que esto fuera posible”, dijo el profesor Kapp, vinculado a la investigación. Eso no está en los textos, en donde los ríos y los glaciares figuran como las fuerzas que moldean las montañas en términos de quebrar el material que las compone.