Esos efectos poco deseados de la píldora

Tantas décadas después de su aparición y aunque los anticonceptivos de hoy no son los mismos que tomaron las mujeres cuando aparecieron, se detectan problemas relacionados con el placer femenino en las relaciones sexuales.

Un estudio de la Universidad de Indiana reveló que la píldora puede afectar aspectos como la excitación, la lubricación y el orgasmo, pese a los otros beneficios que trae como que ellas puedan planificar la familia.

“Si ellas experimentan esos efectos negativos, pueden dejar de usar los anticonceptivos. Necesitan saber que existen opciones como los lubricantes u otros productos para mejorar el desempeño sexual que les pueden ayudar a aliviar los efectos negativos que estén experimentando”, dijo Nicole Smith, coordinadora del Centro para la Promoción de la Salud Sexual de esa universidad.

También podrían pasarse a otro método de planificación para ver si les funciona mejor

El estudio de Smith involucró 1.101 mujeres activas sexualmente que usaban bien la píldora, el parche, el anillo o una inyección, mientras en otro grupo estaban las que no empleaban métodos hormonales como el condón, el diafragma, la abstinencia.

En la investigación halló que las mujeres reportaron niveles similares de satisfacción, incluyendo el romance y la intimidad, pero aquellas que empelaban métodos hormonales experimentaban menos excitación, menos orgasmos, dificultades con la lubricación, menos placer y sexo menos frecuente.

“Se ha hecho un gran esfuerzo para hacer los condones más agradables para los hombres, pero no se escucha lo mismo acerca de reducir el impacto negativo de la anticoncepción en el funcionamiento sexual de las mujeres”, dijo Smith.

Estudios sobre el tema son por lo general viejos y poco concluyentes y se centraron en mujeres europeas más que todo.

No embarazos sí, pero a costa del placer del buen sexo.

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Yo no dije que iba a ser monógamo

Parece trivial, pero qué cosa tan complicada. ¿Alguna vez habló con su pareja sobre ser monógamos? En nuestro medio, podría aventurarse uno, no todos lo hacen. Se da por sobreentendido, pero ¿será que sí? La monogamia no viene por añadidura.

Un estudio en Estados Unidos, con 434 parejas jóvenes, encontró que sólo en el 40 por ciento, un miembro dijo que habían acordado mantenerse exclusivos sexualmente. El otro dijo que nunca lo habían acordado.

Qué interesante, ¿no? En el estudio publicado en el Journal of Sexual Research, Jocelyn Warren y Marie Harvey de Oregon State University resalta que la comunicación de la pareja sobre la exclusividad sexual no se da o no se entiende bien.

El tema, no se crea, es importante. Estudios anteriores han demostrado que el uso del condón tienden a disminuir a medida que la relación se torna más íntima y duradera. Y algunas parejas no están comunicándose como debe ser sobre los términos de su relación.

Incluso entre aquellos que han prometido ser monógamos, se encontró un 30 por ciento que había roto la promesa, con al menos un miembro de la pareja teniendo sexo con otra persona.

En los días del creciente número de enfermedades de transmisión sexual, el dato es inquietante.

Ni el matrimonio ni el tener hijos, aumentaba, de acuerdo con el estudio, la probabilidad de que la pareja hubiese acordado ser monógama.

Para Warren, las parejas son monógamas por razones emocionales, para demostrar amor y confianza en la relación, pero la preocupación es que la falta de comunicación expone a muchas de ellas a ciertos riesgos.

De aquellas 434 parejas encuestadas, 227 (52 por ciento) coincidieron en afirmar que tenían un acuerdo explícito para ser monógamos; de esos, 162 (71 por ciento) había mantenido el acuerdo.

Era más probable que las parejas con una mayor comunicación sobre la salud y compromiso tuvieran un acuerdo sobre la monogamia.

Como se ve, no es un asunto que se debe dar por sentado.