Antibióticos en el ganado serían una amenaza

Desde las fincas y haciendas ganaderas podría estar activándose un arma contra los humanos: las bacterias, un problema al que no se le ha puesto la atención debida.

Bueno, no hasta ahora, al menos en ciertos países: alarmados por las señales de que el exceso de antibióticos aplicados a los animales en las granjas, algunos gobiernos comienzan a tomar medidas.

Y aunque no está claro si el uso excesivo de antibióticos en ellos puede crear resistencia bacteriana que se transmita a los humanos, la preocupación tiene sobradas razones de peso.

En las granjas industriales, los antimicrobianos se suministran con frecuencia a los animales para tratar infecciones o como medida profiláctica para prevenir la aparición de enfermedades. Existe una preocupación creciente de que el uso excesivo de esos medicamentos está ayudando a crear microbios resistentes, de la Salmonella a la Escherichia coli, que son más difíciles de tratar cuando atacan personas.

La Administración de Drogas y Alimentos de Estados Unidos (FDA) está ahora protegiendo antibióticos claves, las cefalosporinas, que se emplean en humanos para tratar un rango amplio de condiciones médicas, incluida la neumonía.

A comienzos de año, la agencia informó que prohibiría ciertos usos de esa droga en animales como el ganado, los cerdos, pollos y pavos, pues su uso exagerado “probablemente contribuirá a cepas de ciertos patógenos resistentes a la cefalosporina”.

Si eso llegara a suceder en humanos, habría que tratarlos con medicamentos que hoy no son tan efectivos contra ciertas condiciones o que poseen efectos secundarios más notorios.

Las nuevas normas entrarán en vigencia en abril 5 y restringen esa clase de antibióticos a dos drogas específicas para uso de cirujanos veterinarios, ceftiofur y cephapirin, y prohíben su empleo profiláctico.

En animales como patos y conejos habrá mayor discrecionalidad para usarlas.

Como la mayoría de antibióticos se usan tanto en animales como en humanos, la FDA considera extremar el control sobre aquellos usados en las granjas. Por ejemplo, revisa las normas que prohibirían el uso de cualquier antimicrobiano para promover el crecimiento de los animales.

La Unión europea, que ya prohíbe el uso para estimular el crecimiento animal, fortalecerá también sus reglas. Los antibióticos solo podrán emplearse bajo prescripción veterinaria.

Pese a que es de pública aceptación que el abuso de antibióticos puede desencadenar la resistencia de los microbios, la evidencia que vincula los antibióticos usados en granjas con la resistencia en animales, es aún controversial.

La FDA y la World Organization for Animal Health, trabajan con la Organización Mundial de la Salud para ayudar a los países en desarrollo a mejorar la legislación que controle la distribución y uso de los antimicrobianos en animales.

Hoy más de 100 países carecen de legislación al respecto y esas drogas se venden como dulces.

Adaptado de Nature.

La sorprendente ave que reconoce las personas por el rostro

Yo te conozco, chico malo

Quienes estén familiarizados con los animales domésticos y algunos otros en las fincas saben que ellos los pueden reconocer. Y distinguen bien quién los trata mal.

Reconocen nuestras caras, nuestra voz y nuestro olor. Una mascota responde distinto frente a su amigo que frente a un extraño.

Pero son más. Diversos estudios han demostrado que las abejas, los pollos, las palomas, las ovejas, las llamas, los pingüinos, las focas, conejos, caballos, lagartos y hasta los pulpos reconocen personas individualmente.

Y hay algo en común con estos animales: están expuestos de una manera u otra a los humanos. Pero, ¿pueden los animales salvajes reconocernos?

Anécdotas sobre el tema existen muchas, pero evidencias científicas pocas. No hace mucho, se ha mostrado que los pájaros mímidos y los cuervos americanos reconocen las personas que amenazan sus nidos o los han capturado.

A la lista se debe sumar una nueva especie: la urraca de pico negro.

Cada primavera, investigadores de la Universidad Nacional de Seúl y la Universidad Ewha Womans llevan una rutina, una encuesta anual de las crías exitosas de urracas en el campus. En 2009 notaron algo extraño. Won Young Lee, estudiante de doctorado, que siempre trepaba a los árboles para tomar huevos y polluelos y contarlos, y principal autor del estudio en Animal Cognition, comenzó a ser seguido y atacado por los dueños de los nidos.

Aunque estaba con una persona la primera vez y le entregó la gorra para que no lo reconocieran y siguió luego camino aparte, no tuvo escapatoria: los cuervos siempre lo seguían a él.

Las aves de los nidos que no tocaba, no se molestaban con él.

Con base en ese hecho casual, diseñaron un experimento para verificar si los cuervos reconocían a las personas, encontrándose que sólo atacaban a quienes subían a los nidos.

“Fue algo inusual”, dijo Sang-im Lee, líder del grupo de encuestadores,. Durante 15 años habían hecho el sondeo anual, pero no los habían seguido. ¿Qué había de especial esta vez?

Que Lee fue el único que subió a los nidos a colocar cámaras, pues en las otras ocasiones lo habían todos. Así, las aves comenzaron a reconocerlo como el chico malo que usurpaba su nido y sus polluelos.

La distinción la hicieron pese a que en el experimento otras personas usaban la misma ropa. No se cree que distingan por el olor, pues no son buenos para ello y la distancia siempre fue de más de 10 metros. Es más posible que usen su visión y reconozcan la cara.

Para Piotr Jablonski, quien diseñó el experimento “es sorprendente cómo las urracas pueden reconocer un individuo entre 20.000 presentes en el campus”.