Mis 10 noticias científicas de la semana (8-14)

1. Las ratas también se arrepienten

Cuando una rata escoge la opción errada, muestra arrepentimiento, ese sentimiento de reconocer un error que no se hubiera dado si se hubiera elegido otra opción. Eso demostraron científicos de la U. de Minnnesota en el artículo publicado en Nature Neuroscience. Se creía que ese sentimiento era exclusivo de los humanos. El estudio se hizo dándoles distintas opciones de escogencia de alimentos.

2. Se nos mojó el interior

Científicos reportaron evidencia de grandes océanos debajo del manto terrestre que serían el mayor reservorio del planeta, según el artículo publicado en Science. Los investigadores detectaron la existencia de unos bolsillos de magma a unos 650 kilómetros debajo de la superficie de Estados Unidos, una posible señal de la presencia de agua. Esto sugiere que agua de la superficie podría ser conducida a esos profundos sitios por la tectónica de placas provocando eventualmente el derretimiento parcial de las rocas del manto en esas profundidades.

3. Un perro bien obediente

Si desea un perro bien amoroso, que esté todo el rato pendiente de usted, pues rocíele oxitocina. Un estudio japonés publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences reveló que perros a los que se les rociaba corrían donde sus amos y se hacían acariciar, a diferencia de aquellos a los que se les roció una solución salina. La oxitocina ha sido llamada la hormona del amor en humanos y parece que en perros también funciona.

4. Lunares riesgosos

Dos estudios que duraron más de 15 años, publicados ambos en Plos Medicine relacionaron por primera vez el número de lunares en la piel de las mujeres y el riesgo de cáncer de seno. Aunque ya se sabía d ella relación lunares-cáncer, no este en específico. Las mujeres que tenían 15 o más lunares tenían 35% más riesgo de ser diagnosticadas con cáncer de seno, según el estudio americano. En el otro, francés, también se encontró una relación del 13% aunque en este no se dijo el número específico de lunares.

5. El largo despertar del Sol

Científicos solares de la Nasa informaron que nuestra estrella legó al pico máximo de su actual ciclo, pico que de todas maneras no ha sido elevado. Esta semana se han producido varias llamaradas y explosiones solares seguidas, aunque ese no es el único indicativo del pico. Un ciclo durra unos 11 años, pero se extiende hasta 14 o 15. Se cree que de acá a 2015 la actividad del Sol será mucho menor.

6. No, así no fue

Un análisis de galaxias pequeñas alrededor de la Vía Láctea y Andrómeda sugiere que la actual teoría de formación de galaxias y evolución del universo puede estar viciada, pues al usar los datos disponibles más unas modelaciones los investigadores no observaron la distribución aceptada de la materia oscura. El estudio aparecerá en Monthly Notices of the Royal Astronomical Society. Si se corrobora luego, sería otra pieza menos en el rompecabezas sobre cómo es que estamos acá.

7. Sincronizados se aprende rápido

La mente humana puede absorber y analizar nueva información mientras pasa de pensamiento a pensamiento. Cuando dos áreas del cerebro, la corteza prefrontal y el cuerpo estriado sincronizan sus ondas para formar nuevos circuitos de comunicación, el aprendizaje es rápido reveló un estudio en chimpancés. No se habían visto hasta ahora las interacciones entre esos dos sistemas durante el aprendizaje. El estudio fue publicado en Neuron.

8. Sí, nuestro mundo es más viejo

Un estudio revelado por la Asociación Europea de Geoquímica reveló que la Tierra es 60 millones de años más antigua, lo que indica que se formó unos 40 millones de años después de la formación del Sistema Solar, aunque es difícil decir cuál es su edad. La Luna también es así de antigua, pues los análisis de xenón hallado en cuarzo australiano dicen que el choque entre la Tierra y el cuerpo enorme del cual surgió la Luna fue antes de lo que se estimaba.

9. Una retina especial

En un paso adelante hacia la fabricación de una retinal funcional, científicos de John Hopkins cultivaron en laboratorio tejido de retina con células fotorreceptoras funcionales a partir de células madre inducidas pluripotentes. El estudio fue publicado en Nature Communications. Y aunque aún está lejano el día en que se cree una retina completa, es un avance importante.

10. Le salió bien y así se quedó

Una serpiente norteamericana, Lampropeltis elapsoides, una coral, que no es venenosa, imita una especie que se extinguió hace 50 de años y lo hace mejor desde que esta otra desapareció reveló un estudio en Biology letters. Imitar una especie desaparecida no es ventaja alguna, pero pese a ello esta lo ha seguido haciendo para sorpresa de los científicos. Tal vez, explicaron, no ha habido suficientes generaciones de depredadores para no seguir esquivando la imitadora.

Peces van a la sala de masajes

No debe ser fácil la vida para los peces del coral, que pese al idílico paisaje a la luz de los humanos, deben lidiar con el estrés del lugar. ¿Qué tal un masaje?

El pez cirujano Ctenochaetus striatus se valen del lábrido limpiador (Labroides dimidiatus) para remover sus parásitos y la piel muerta, lo cual ha sido documentado de tiempo atrás.

Marta Soares, del ISPA University Institute en Lisboa (Portugal) notó además que estos aseadores naturales ofrecen un servicio adicional: pueden aplacar al agitado pez cirujano frotándole hacia delante y atrás las aletas pélvica y pectoral.

Soares y su grupo analizaron si se trataba de una interacción social o de un masaje que en verdad mantenía tranquilo al cirujano. “Sabemos que los peces experimentan dolor. Quizás también experimentan placer”, dijo la investigadora.

Para investigarlo estudiaron dos grupos de ocho peces cirujanos confinados en baldes durante un periodo corto para simular el estrés de su medio -depredación, conflictos con los limpiadores o competencia por alimentos. Los introdujeron con simuladores de peces: uno quieto y otro que se movía adelante y atrás.

Todos se acercaron al modelo de pez, pero en el tanque en el cual estaba el que se movía, los peces se colocaban debajo y obtenían un masaje del lomo. Estos peces se mostraban más relajados según se midió la hormona cortisol, que se libera en respuesta al estrés.

Todd Anderson, biólogo de la Universidad de California en San Diego, se mostró sorprendido al ser consultado por New Scientist sobre la disminución del estrés por el contacto, pues por lo general este lo eleva en vez de disminuirlo.

Pero, aceptó, este contacto lo inicia el pez-cliente por una relación benéfica que incluye la remoción de parásitos.

Para Soares, quizás el pez recurre al masaje por las mismas razones que una persona. ¡Relax!