Por su salud, aligere el peso de ciertos metales

Que no lo dobleguen ni el hierro ni el cobre. Un tema que por lo general se ignora: Altos niveles de estos metales están ligados a la enfermedad de Alzheimer, problemas del corazón y otros desórdenes relacionados con la edad, recordó un informe en el Chemical Research in Toxicology.
Por eso, se debería evitar la acumulación, que se ha convertido en un asunto de salud pública de acuerdo con el investigador George Brewer.
El cobre y el hierro son nutrientes esenciales para la vida y los niveles altos son benéficos para la salud reproductiva de los jóvenes, pero al llegar a los 50, el asunto cambia y las concentraciones altas de esos metales pueden dañar las células y provocar la aparición de diferentes enfermedades.
Algunas de las medidas sugeridas, incluyen:
Evitar el consumo de pastillas de minerales y vitaminas que contengan hierro y cobre; reducir el consumo de carne, no consumir agua de llaves de cobre, donar sangre regularmente para reducir el hierro y consumir suplementos de zinc para reducir el cobre.

La maravilla de los vertebrados: 10K

No es sencillo: secuenciar el ADN de 10.000 vertebrados. Pues eso es lo que se propone un grupo de científicos con un proyecto que costará 50 millones de dólares.
“entender la evolución de los vertebrados es una de las grandes historias de detectives en la ciencia”, dijo David Haussler, investigador del Howard Hughes Medical Institute en la Universidad de California.
Es bien interesante. ¿Sabe alguien cómo obtuvo el elefante su trompa? ¿Por qué se estiró el cuello de la jirafa? O, ¿cómo se desarrollaron las manchas del leopardo? Parecen preguntas triviales, pero no lo son.
Se tata del proyecto Genoma 10K, que reportará algún día beneficios a humanos y animales.
Haussler es uno de los autores de un artículo sobre el proyecto, aparecido este mes en el Journal of Heredity, en el cual cerca de 50 científicos discutieron los méritos de esta gran investigación.
Hoy los costos de secuenciar un genoma se han reducido a la vez que ha crecido la capacidad de los científicos de secuenciarlo.
Todos los vertebrados actuales descienden de una sola especie marina que vivió hace 500 a 600 millones de años y los paleontólogos no conocen mucho sobre ella, pero como todos sus descendientes comparten ciertas características, se sabe que poseía músculos independientes, y un cerebro frontal, medio y posterior ligado a estructuras de la médula, así como un sofisticaod sistema inmunológico.
De él se desprendieron lo que en palabras de Haussler “es uno de los más espectaculares y maleables ramas de la vida”. Los vertebrados se diseminaron por todos los océanos, conquistaron tierra firme y hasta volaron, produciendo a lo largo de los años distintas evoluciones, como un corazón con varias cámaras, huesos y dientes y un esqueleto que ha soportado los grandes animales acuáticos y terrestres y una especie de primate, el Homo sapiens, que produjo un lenguaje, una cultura y una tecnología sofisticados.
Suficiente ilustración: un proyecto que bien vale la pena.

En sus genes está la presión

No es nada nuevo que en los problemas de la presión sanguínea el factor genético desempeña un papel activo. Lo nuevo es que un equipo de investigadores identificó un número insospechado de variantes genéticas asociadas con la presión sanguínea sistólica, la diastólica y la hipertensión, lo que abre caminos a investigaciones para prevenir y tratar la hipertensión.
En solo Estados Unidos, uno de cada tres adultos sufre de presión sanguínea alta, mal que puede conducir a enfermedad coronaria, infarto, derrames, daños en el riñón y otros problemas. Cada año, siete millones de personas mueren en el mundo por esta razón.
Para Elizabeth G. Nabel, directora del Instituto Nacional del Corazón, Pulmón y la Sangre de Estados Unidos, se trata de un avance que podría tener resultados terapéuticos en el futuro.
En un estudio de asociación genética con más de 34.000 participantes, se identificaron 11 genes relacionados don esos problemas: 4 para la sistólica, 6 para la diastólica y 1 para la hipertensión.
Danel Levy, autor principal del estudio, indicó que se identificaron ocho genes claves, varios de los cuales estaban lejos de toda sospecha sobre su relación con la presión sanguínea.

Sangra corazón, sangra

Corazón sangrante. Sí, no es por una herida ni por frustraciones amorosas. El corazón de las personas con infarto sangra al reanudar los latidos. Y tal parece que la cantidad de sangre se relaciona con el daño que ha recibido el músculo.
Las personas sufren un ataque cardiaco cuando una de las arterías que suministra sangre al corazón se bloquea, deteniendo el suministro y privando de oxígeno al corazón.
Científicos del Centro de Ciencias Clínicas del Imperial London College, captaron por primara vez, dijo la institución, imágenes que muestran el corazón sangrante, en un estudio que fue publicado en Radiology. Utilizaron resonancia magnética.
La cantidad de sangre, dijeron, está relacionada con el daño padecido por el corazón durante el infarto.
En la imagen suministrada por el Imperial London College, se aprecia el corazón sangrante.

Diez razones de peso

Ejercicio. Nadie niega que hacer ejercicio es saludable, aunque a la hroa de la verdad, muchos se aguanten las ganas de hacerlo. O vayan en contravía de lo que piensan.
Los médicos del Hospital Metodista en Houston se reunieron para establecer las 10 razones por las que una persona debería hacer ejercicio. Este es el top ten.
1. Ayuda a mantener las arterias flexibles y maleables, lo que previene las enfermedades del corazón.
2. Si se tiene el síndrome metabólico, perder tan poco como el 6,5 por ciento del peso corporal deriva en una reducción sustancial de la presión sanguínea, la glucosa, los triglicéridos y el colesterol total, factores incidentes en la enfermedad del corazón.
3. Previene el crecimiento de grasa alrededor de la cintura, que es una grasa molesta y dinámica que contribuye activamente con la diabetes, la pérdida de visión y la amputación de extremidades.
4. La grasa en el abdomen está asociada con la inflamación que conduce a daño en los vasos sanguíneos, a enfermedades del corazón y del hígado y al Alzheimer.
5. El ejercicio mejora el ánimo y el buen genio, lo que incrementa los niveles de serotonina en el cerebro.
6. El ejercicio puede ser una actividad social, lo que se relaciona con una sensación más alta de felicidad.
7. El fortalecimiento mejora la firmeza de los huesos y previene la osteoporosis.
8. El fortalecimiento y la flexibilidad ayuda a prevenir lesiones causasas por las actividades diarias, como levantar objetos o saltar sobre los charcos.
9. Los participantes en deportes de conjuntos como fútbol, baloncesto o voleiplaya mejoran la coordinación mano-ojo y los reflejos.
10. El ejercicio tonifica los músculos y hace que la persona sea más ágil y ligera.

30 días vitales

Infarto: cuídese el primer mes. Un estudio de expertos de la Clínica Mayo encontró que la gente que sobrevive a un ataque cardiaco tiene el mayor riesgo de morir por problemas cardiacos repentinos durante l primer mes tras salir del hospital.
La muerte cardiaca repentina puede venir cuando el sistema eléctrico del corazón funciona mal y si no se administra con rapidez el tratamiento, la reanimación cardiopulmonar y desfibrilación, la persona fallece.
Tras ese mes, el riesgo baja de manera significativa, aunque sube cuando el afectado presenta señales de insuficiencia cardiaca, según el artículo publicado en la revista de la Asociación Médica Americana.

Vitaminas y corazón no se ayudan mucho

Suplementos vitamínicos siguen cuestionados. No es que no sirvan, pero quizás no para lo que se dice. Ni los suplementos de vitamina C ni de E reducen el riesgo de eventos cardiovasculares serios, según un estudio publicado en el Journal of the American Medicine Association.
Aunque la mayoría de los adultos en países como Estados Unidos ingieren suplementos, su uso no parece tan eficaz. Estudios previos sugerían que la vitamina E tendría un efecto en la prevención de problemas cardiovasculares. Y otros hablaban de la vitamina C para disminuir el riesgo de problemas coronarios.
Howard Sesso y colegas analizaron los efectos de tales vitaminas en más de 14.000 médicos mayores de 50 años y con bajo riesgo de enfermedad cardiovascular al comienzo del estudio en 1997. Tras los análisis, concluyeron que no existen evidencias de su beneficio en cuanto a la reducción del riesgo de eventos del corazón.

Un corazón… inalámbrico

En la Pontificia Bolivariana de Medellín se desarrolló un procedimiento, sistema inalámbrico de monitoreo cardiaco automatizado, que consta de un dispositivo la mitad de un teléfono celular, que se ubica en el tórax con unas cargaderas especiales. El paciente puede activar y desactivar el registro y monitoreo de su actividad cardiaca cuando lo considere o vaya a cambiar la batería.
Las señales que registra son transmitidas por la red inalámbrica celular a una unidad de monitoreo, que trabaja con un software desarrollado por el Grupo de Investigación en Dinámica Cardiovascular, la que es vigilada por una enfermera o personal médico.. De esta manera, el paciente puede ser contactado de inmediato para indicarle qué hacer en el caso de una arritmia.

Estire su corazón

Hay una fórmula para rejuvenecer el corazón. Y no se trata de revivir amores. No. Si bien la ausencia puede hacerlo sensible, el ejercicio fuerte vuelve joven el corazón. Así lo sugiere una investigación de la Escuela de Medicina de Washington University.
El ejercicio continuo hace que el corazón sea metabólicamente más joven y son las mujeres las que más se benefician.
“Sabemos que el corazón se deteriora a medida que envejece la persona y eso es en gran medida porque no estamos tan activos como acostumbrábamos”, dijo Pablo Soto, primer autor del estudio e instructor de la División Cardiovascular. “Investigaciones anteriores habían sugerido que el ejercicio podía revertir algunos de los efectos del envejecimiento y queríamos ver qué efectos tenía sobre el corazón”.
El estudio fue presentado en el American Journal of Physiology. Los participantes, personas de 60 a 75 años, se entrenaron durante 11 meses.