Una inusual atmósfera roja

Qué cuerpo tan extraño. Astrónomos de la Universidad de Hertfordshire descubrieron una enana marrón en la que su cielo es… rojo.

Estos objetos son una línea entre planetas y estrellas. Su masa no es tan pequeña como para ser planeta ni tan grande como para desatar la fusión de hidrógeno. Son por eso fríos y muy tenues, enfriándose cada vez más.

La enana marrón ULAS J222711-004547 atrajo la atención de los investigadores por su extrema apariencia rojiza comparada con las demás. Observaciones con el Very Large Telescope en Chile y una novedosa técnica de análisis mostró que la razón de ese peculair color es la presencia de una gruesa capa de nubes en su atmósfera.

“No son el tipo de nubes que vemos en la Tierra. Son nubes densas constituidas en su mayoría por polvo mineral como enstatita y corindón”, informó Federico Marocco, quien lideró el grupo.

No solo se infirió su presencia sino que los investigadores estimaron el tamaño de los granos de polvo en la atmósfera. Este tamaño influye en el color del cielo.

Planetas gigantes del Sistema Solar como Júpiter y Saturno muestran varias capas de nubes incluyendo amoniaco y vapor de agua, fuera de sulfito de hidrógeno. La atmósfera en esta enana es más caliente -con vapor de agua, metano y quizás amoníaco, pero inusualmente es dominada por las partículas de aquellos minerales.

El hallazgo permitirá estudiar más el clima de esos objetos, en los que se cuenta con atmósferas extremas.