Atmósfera del Sol se extiende a 8 millones de kilómetros

Nunca es tarde para aprender, incluso cosas que estaban en nuestras barbas. Utilizando el observatorio de relaciones solares terrestres (Stereo) de la Nasa científicos precisaron que la atmósfera del Sol se extiende 8 millones de kilómetros más allá de la superficie solar.

Esa cantidad es equivalente a 12 radios solares y hasta ahora no se sabía que se extendiese tanto.

Una información que va más allá de la simple curiosidad: es vital para la misión Solar Probe Plus que será lanzada en 2018 y que irá más cerca del Sol que lo que ningún otro artefacto humano ha ido.

Estas observaciones de las sondas Stereo proveyeron las primeras medidas de la frontera interior de la heliosfera, esa gigantesca burbuja repleta de partículas solares que rodea el Sol y todos los planetas del Sistema Solar.

“Rastreamos esas ondas como del sonido a través de la corona externa y las usamos para mapear la atmósfera”, dijo Craig DeForest, del Southwest Research Institute en Boulder, Colorado. “No podemos escuchar los sonidos directamente en el vacío del espacio, pero con un análisis cuidadoso podemos verlas a través de la corona”.

Los resultados fueron publicados en el Astrophysical Journal.

Los investigadores estudiaron las ondas conocidas como magnetosónicas, un híbrido de ondas de sonido y magnéticas conocidas también como las ondas Alfven.A diferencia de las ondas del sonido en la Tierra que oscilan varios cientos de veces por segundo, estas oscilan una vez cada 4 horas y son de 10 veces la longitud terrestre.

Al rastrear las magnetosónicas, DeForest y su equipo vieron que permanecía una conexión con el material solar hasta 8 millones de kilómetros del Sol, hasta donde las gigantescas tormentas solares y o las eyecciones coronarias de masa pueden crear efectos de ondulaciones a través de la corona. Más allá de ese límite, sin embargo, el material solar va en un flujo continuo llamado el viento solar y su movimiento no afecta la corona solar.

La sonda Solar Probe Plus se acercará hasta 6.5 millones de kilómetros del Sol.

Marco Velli, científico del proyecto, dijo que “la misión medirá directamente la densidad, velocidad y campo magnético del material solar allí, permitiéndonos entender cómo se generan el movimiento y el calor en la corona y el viento solar”.

Nave está a punto de salir al medio interestelar

No es que un vecino haya hecho reclamo alguno. No. Lo que sucede es que la información no concuerda.

Los nuevos datos entregados por la sonda Voyager 1, el aparato humano que más lejos ha llegado en el espacio, indican que hay que redefinir la frontera del Sistema Solar, esa capa externa esférica hasta donde llega el calor del Sol.

La nave, aunque no se creía, está ya en el borde del Sistema. Se encuentra a unos 17.380 millones de kilómetros de la Tierra o unas 115 unidades astronómicas (una unidad es la distancia Tierra-Sol, unos 150 millones de kilómetros).

Allí, dicen los equipos de la nave, la velocidad del gas caliente ionizado se ha reducido de 241.000 kilómetros por hora a cero.

Un grupo de científicos encabezado por Stamatios Krimigis reportó hoy en el journal Nature que esa reducción en la velocidad del viento solar se debería a la presión del campo magnético interestelar en la región entre las estrellas.

Desde diciembre de 2004, Voyager 1 monitorea la velocidad del plasma en esa corona externa de influencia del Sol.

Para Krimigis los datos indican que la nave está en toda la frontera del Sistema Solar.

El viento solar viaja a velocidades supersónicas hasta que cruza una onda de choque llamada frente de choque de terminación, donde calienta la heliofunda, capa que separa la heliopausa o frontera final de ese frente, que fue cruzado en 2004 por la sonda.

No se cree que la nave haya superado la heliopausa y se encuentre en el espacio interestelar, paso que supondría una caída en la densidad de partículas calientes de la heliofunda hacia partículas frías del medio interestelar.

Los análisis revelan que la heliopausa puede hallarse a 18.185 kilómetros del Sol más o menos, por lo que Voyager 1 podría salir al medio interestelar a mediados de 2012.

La sonda viaja a 61.100 kilómetros por hora, contra 56.300 de la Voyager 2, que fue lanzada un poco antes que la 1, por lo que se encuentra más lejos que esta. La dos siguen caminos diferentes.

La Voyager 2 anda a unos 14.160 millones de kilómetros del Sol.