Bacteria bucal que daña el corazón

Aunque calmada, la fauna que tenemos en la boca puede jugarnos malas pasadas.

Una nueva bacteria, que se piensa es un habitante habitual de la cavidad oral, tiene el potencial de causar serias enfermedades si ingresa a la corriente sanguínea, reveló un estudio en el International Journal of Systematic and Evolutionary Microbiology.

Identificada por científicos del Institute of Medical Microbiology de la Universidad de Zurich, ha sido llamada Streptococcus tigurinus en honor a la región de Zurich donde se reconoció.

S. tigurinus fue aislada en la sangre de pacientes que sufrían endocarditis, meningitis y espondilodiscitis (inflamación e infección de la columna). Presenta una semejanza cercana a otros Streptococcus que colonizan la boca. Las encías sangrantes son una posible ruta de ingreso de las bacterias en la corriente sanguínea.

La similitud con otras bacterias relacionadas sugiere que ha existido sin ser identificada. Su identificación es importante clínicamente “para rastrear su esparcimiento”, indicó Andrea Zbinden, cabeza del estudio.

Si bien el descubrimiento es importante, no es señal de alarma. Su riesgo debe ser evaluado.

“Esta bacteria parece tener un potencial natural para provocar enfermedad severa y por eso es importante que médicos y microbiólogos conozcan su existencia”, dijo.

El próximo paso, agregó, es ver cuán común es en la cavidad oral y qué riesgo supone. La inmunosupresión, válvulas cardiacas anormales, cirugías dentales y las enfermedades crónicas son factores de predisposición para las infecciones sanguíneas en este grupo de bacterias.

Los factores específicos para S. tigurinus tendrán que ser determinados.

Foto: colonias de S. tigurinus, Adnrea Zbinden

Descifrando un enredo de insulina y diabetes

Diabetes. Los científicos quedaron a unos pocos pasos de entender cuáles proteínas ayudan a controlar el azúcar en la sangre o glucosa durante y después del ejercicio, lo que podría derivar en nuevas terapias basadas en drogas o ejercicios más efectivos para prevenir la diabetes tipo 2 y otros problemas asociados con el azúcar en la sangre.
La resistencia a la insulina se da cuando la insulina que produce el cuerpo no estimula adecuadamente el transporte de la glucosa a las células para suministrarles energía. Demasiada glucosa en la corriente sanguínea puede provocar distintos problemas médicos, como la diabetes, según Gregory Cartee, profesor de la Escuela de Kinesiología de la Universidad de Michigan.
La insulina y las contracciones musculares son dos de los más importantes estímulos para incrementar el transporte de glucosa hacia las células de los músculos. Estas la utilizan para energía, pero nos científicos no saben con claridad cómo se da este proceso.
Cartee y su colega Katsuhiko Funai estudiaron cómo dos proteínas que se cree son importantes en estimular el transporte de la glucosa reaccionan a dos enzimas también relacionadas con ese transporte.
Encontraron que la proteína TBC1D1 era más importante para el transporte estimulado por el ejercicio, con lo cual se espera desarrollar que funcione mejor en las personas con resistencia a la insulina, un mal que afecta a millones de personas.
“Casi todas las personas con diabetes tipo 2 presentan resistencia a la insulina. Y aunque esto no causa diabetes por sí solo, es un componente esencial que contribuye a la diabetes tipo 2″, explicó Cartee. Y así no sean diabéticos, esa resistencia causa distintos problemas médicos.
En el largo plazo, quienes son resistentes a la insulina o cuyos músculos no responden normalmente a la insulina, es más probable que contraigan diabetes tipo 2.