Leche materna varía según sexo del hijo

Uno de los actos que mueve ternura es cuando una madre le da seno a su hijo. A nadie se le ocurriría pensar que esa leche no es la misma para todos.

Científicos de Michigan State University hallaron que la composición de la leche materna cambia dependiendo del género del bebé y de si las condiciones son buenas o difíciles.

Los investigadores encontraron en un estudio con 72 padres en zona rural de Kenya que el varón recibía leche más rica, con 2,8% de grasa en comparación con 0,6 para la hembra. Las mujeres pobres, sin embargo, favorecían las hijas con leche más cremosa, 2,6% versus 2,3%.

Los hallazgos fueron publicados en el American Journal of Physical Anthropology. El estudio refleja investigaciones previas que demostraban que la composición de la leche variaban con el género en las focas grises y el venado, y con el género y la situación de la madre en los rhesus macacos.

El nuevo estudio concuerda con el hallazgo de que las madres bien nutridas en Massachusetts producían leche con más energía para los bebés machos.

Todas estas investigaciones apoyan una teoría lanzada hace 40 años en el campo de la biología evolutiva. La hipótesis Trivers-Willard que afirma que la selección natural favorece la inversión parental en las hijas cuando los tiempos son difíciles y en hijos cuando no son complicados.

El desequilibrio debería ser mayor en sociedades polígamas, en las que los hombres pueden tener descendencia con varias mujeres, como en los pueblos kenianos. En esas sociedades, un hijo puede ser cuando crezca un macho popular con varias esposas e hijos o puede terminar sin nada. Los padres sin dificultades pueden invertir en hijos que les podrían dar muchos nietos. Al contrario, a aquellos en dificultades económicas no les paga porque los descendientes nacerían en lo más bajo de la escala socioeconómica.

Para esas familias, las hijas son una mejor apuesta porque si sobreviven a la adultez, probablemente producirán jóvenes.

Aparte de la grasa y la proteína, otros ingredientes pueden varias en la leche humana, según Katie Hinde, profesora de Harvard. Ella ha encontrado altos niveles de cortisola, una hormona que regula el metabolismo, en los macacos.

Su trabajo muestra que las diferencias en la leche pueden cambiar la conducta del bebé y afectar su crecimiento y desarrollo.

Qué cosas tan curiosas

Uñas y cáncer. Las uñas de los pies podrían ser muy útiles para… ¡evaluar el riesgo de cáncer de pulmón! Bueno, al menos en fumadores. Esto, gracias a los niveles de nicotina que se acumulan en las uñas de bajo crecimiento. Un análisis de pedazos de uña de 850 personas durante 12 años reveló que aquellas con los más altos niveles de nicotina en sus uñas eran 3,5 veces más probable de tener un diagnóstico de cáncer de pulmón que aquellos con niveles bajos, según un estudio en el American Journal of Epidemiology. Más que curioso.

Caja negra. Una caja negra la tienen todos los aviones. Pero… ¿y las naves espaciales? Buen punto. Por eso se acaba de diseñar una, que fue probada a bordo del módulo japonés de carga HTV2. Tras desligarse de la Estación Espacial Internacional, el módulo se desintegró y la caja negra fue expulsada. Cayó en algún punto del océano Pacífico entre Chile y Nueva Zelanda. Sobrevivió el reingreso a la atmósfera, por lo que los técnicos se mostraron muy esperanzados en este útil dispositivo.

Cuando el trasbordador Columbia se desintegró tras reingresar a la atmósfera, de los cerca de 700 sensores se pudo saber que por un resquebrajamiento ingresó plasma a una ala, derritiéndose luego y produciendo el desastre en el que murieron 7 tripulantes.

La caja negra inventada, REBR, suministrará todos los datos de las naves. No será recuperada del océano. No. Cuando caiga, transmitirá toda la información a la red de satélites de comunicación Iridium. Curioso.

Temor a las alturas. Si usted padece acrofobia, el temor a las alturas, una fobia tan sentida que la persona no es capaz ni de pararse en una simple silla, podría tener una ayuda a la mano.

Una dosis adicional de la hormona del estrés podría serle muy útil, al menos en palabras de Dominique Quervain, de la Universidad de Basilea en Suiza.

Es común que personas con alguna fobia sean tratadas exponiéndolas a lo que les causa el temor. La idea es que si se aprendió una fobia, se puede reducir su intensidad aprendiendo que no hay nada que temer.

Una nota en New Scientist indica que experimentos con animales sugieren que cortisola, una hormona humana en respuesta al estrés, ayuda a aumentar ese aprendizaje. Y para examinar si era útil, Quervain se las suministró a 40 personas con acrofobia antes de someterlos a un programa de desensibilización de situaciones vertiginosas crecientes exhibidas mediante un dispositivo virtual.

A los tres días de dada la dosis, esas personas sintieron mucho menos miedo de alturas virtuales y reales medido por cuestionario y exámenes de conductancia en la piel. La diferencia se mantenía al mes. El estudio fue publicado en proceedings of the National Academy of Sciences. Bien curioso.

Viento y montañas. Una razón más para no subestimar el viento. Sabido es que destruye todo lo que encuentra a su paso cuando adquiere altísima velocidad. Seca y reseca, también. Bueno: el viento no deja crecer las montañas. Un estudio de la Universidad de Arizona en Asia Central en la cuenca Qaidam, reveló que allí debería haber una montaña, pero lo que hay son pilas de arena. “Nadie había pensado que esto fuera posible”, dijo el profesor Kapp, vinculado a la investigación. Eso no está en los textos, en donde los ríos y los glaciares figuran como las fuerzas que moldean las montañas en términos de quebrar el material que las compone.

El masaje sueco sí alivia

Esa sensación de bienestar tras un buen masaje, no es mera ilusión.
Investigadores del Departamento de Psiquiatría y Neuroriencias del Comportamiento en el Cedars-Sinaí, reportaron que las personas sometidas a ese masaje experimentaron cambios medibles en su respuesta corporal inmune y endocrina.
Aunque la gente ve el masaje como algo que le proporciona bienestar, no se han allegado muchas pruebas fisiológicas de la respuesta inmune del cuerpo.
El estudio publicado en el Journal of Alternative and Complementary Medicine, 29 personas recibieron 45 minutos de masaje sueco y 24 el mismo tiempo en un masaje suave. Antes de la actividad, se fijaron catéteres intravenosos para tomar muestras de sangre durante la sesión.
El estudio demostró que no sólo hace sentir bien, sino que es benéfico, dijo Mark Rapaport, investigador principal.
Entre los resultados se encontró:
Las personas que recibieron el masaje sueco experimentaron cambios significativos en los linfocitos, que desempeñan un papel en la defensa del organismo.
Este masaje produjo una reducción en la Arginina Vasopresina, que se cree actúa en la conducta agresiva y ha sido asociada al aumento en la hormona del estrés, cortisola.
El masaje sueco disminuye esa hormona del estrés.
Y provocó una reducción en las citoquinas producidas por las células blancas de la sangre estimuladas.