Plantas que producen medicinas

No confunda plantas medicinales con medicinas en las plantas. Sí. Nos e trata de unas gotas de valeriana ni del té para no sé qué. No.

Científicos en el Fraunhofer Institute for Molecular Biology and Applied Ecology en Aachen (Alemania) están utilizando plantas para producir productos biofarmacéuticos: proteínas que, a diferencia de otras medicinas, no pueden ser producidas químicamente.

Medicamentos producidos biológicamente, como la insulina recombinante o anticuerpos terapéuticos para combatir el cáncer, se hacen indispensables hoy.

Las plantas, reveló un informe de prensa de esa institución, son adecuadas para producir sustancias activas complejas. En ellas pueden fabricarse, por decirlo así, de modo barato y en gran escala. En comparación con una producción en células animales, las plantas tienen la ventaja de que crecen con rapidez, son fáciles de seguir y pueden ser protegidas contra influencias dañinas.

Pero, ¿qué se ha logrado? El tabaco fue una primera elección. Jürgen Drossard explicó que es una planta muy interesante para los biólogos moleculares. “Es fácil de modificar, es decir que un gen extraño que codifica por la proteína farmacéutica requerida se puede insertar”. Además, agregó, crece con rapidez una biomasa importante y entonces se produce una gran cantidad de las proteínas deseadas.

Los controles de esta producción son extremos. Las plantas de tabaco se protegen de influencias externas y crecen bajo condiciones de control extremo. “Las plantamos en sustratos estériles”, dijo Thomas Rademacher, otro investigador.

Que crezcan no es el gran problema. ¿Cómo obtener de las hojas la proteína requerida para ser cosechada? El equipo desarrolló un equipo adecuado, pues los existentes para cualquier cosecha son muy diferentes.

Las proteínas obtenidas por este medio están siendo examinadas hoy para ser usadas en estudios clínicos. Los anticuerpos, por ejemplo, podrían ser empleados para manufacturar un gel vaginal con el que las mujeres se podrían proteger de una infección con el VIH.

“Queremos demostrar que se puede hacer”, precisó Stefan Schillberg.

En otra aproximación, se trabaja en una vacuna contra la malaria fabricada en las plantas.

En la foto, Jürgen Drossard, Thomas Rademacher y Stefan Schillberg, en una de las plantas en las que trabajan. Cortesía D. Mahler.

Descubrimientos curiosos de la ciencia

El cigarrillo lleva a la sordera

Los fumadores lo pueden dejar… ¡sordo! Los no fumadores que con frecuencia respiran en el espacio de los fumadores están en mayor riesgo de una pérdida auditiva, según estudio publicado en Tobacco Control. Investigaciones anteriores habían sugerido que los fumadores estaban en riesgo de perder capacidad auditiva, pero no se había analizado el caso de los fumadores pasivos. Qué curioso.

Comida y reproducción

El éxito reproductivo de las personas, al menos en determinadas sociedades, podría estar determinado por la abundancia de comida el año de su nacimiento. Un estudio de científicos europeos publicado en el journal of Ecology analizó la disponibilidad de alimentos del año en que nacieron 927 mujeres y hombres en una pequeña comunidad en Finlandia en el siglo 18, algunos ricos, algunos pobres. Al cruzar con la fertilidad, encontró que los nacidos en años cuando se produjeron dos cosechas de los principales cultivos, el éxito reproductivo de los hombres fue del 97 por ciento y del 95 las mujeres, mientras que en los nacidos cuando sólo hubo una cosecha, el éxito fue del 50 en los machos y 55 en las hembras. Qué curioso.

Ellas y ellos ven distinto

Que hombres y mujeres ven distinto, no parece quedar duda. Eso podría confirmarse con un reciente hallazgo. Científicos hallaron una diferencia en la forma como machos y hembras de una especie de vertebrados ven las cosas, lo que los sexos utilizarían seguramente para elegir pareja. Shai Sabbah, de Queens’s University, y colegas, hallaron que peces ciclidos machos y la hembras no sólo ven las cosas distintas, sino que detectan la luz de distintas maneras. El estudio fue publicado en BMC Biology. Al manipular las condiciones en las cuales la luz era percibida por la hembra, una condición básica para elegir al macho, pudieron hacer el hallazgo. Detectaron además que estos peces, a diferencia de los demás vertebrados, poseen cinco conos fotorreceptores distintos. Los humanos sólo tienen tres. Qué curioso.

Todo es agua para ellos

Para los murciélagos, una superficie plana… ¡es agua! Incluso, si su visión, su olfato y su tacto les dicen que es un metal, un plástico o madera. Por eso, esos mamíferos dependen más en sus oídos que en otro sistema sensorial. Esto, porque las superficies lisas reflejan las ondas de ecolocación que emiten: actúan como espejos. Como en la naturaleza no abundan las superficies llanas, esas propiedades espejo son básicas para reconocer el agua. En una nota en Nature se mostró que estudios en 15 especies diferentes de murciélagos revelaron que todas trataban de beber en superficies planas y determinaron que ese reconocimiento acústico es innato. Qué curioso.

Qué calor. ¿Sabía que las plantas responden al aumento de la temperatura con una rápida elongación de las yemas y una dramática elevación de las hojas?
Lo que parece tan simple no lo es. Esos cambios vienen acompañados por una reducción de la biomasa y una menor cosecha.

La situación no es sencilla cuando se habla del calentamiento global, que en algunas regiones ha traído cambios bruscos en la temperatura.

Kerry Franklin, del Departamento de Biología de la Universidad de Leicester en el Reino Unido, dirigió un estudio que encontró un solo gen responsable de controlar el crecimiento de la planta como respuesta al aumento en la temperatura.

El hallazgo se realizó en la planta Arabidopsis thaliana, quizás la más estudiada en el planeta. El estudio fue publicado en Current Biology.

Para Franklin, el hallazgo “provee un gran avance en entender cómo las plantas regulan su crecimiento en respuesta a mayores temperaturas, en el plano molecular”.

Con miras a entender lo que sucederá con el cambio global y la manera de reducir los efectos sobre las plantas, el estudio es un paso adelante.

En la foto de la Universidad de Leicester, una planta Arabidopsis thaliana.