Animales del fondo marino tragan plástico

Primer plano de microfibra. Foto Claire Gwinnett

Primer plano de microfibra. Foto Claire Gwinnett

Indudable que estamos en una nueva era, el antropoceno, mercada por los cambios que el hombre ha introducido al planeta.

Una evidencia más: científicos hicieron estudios en el Atlántico medio y en el océano Índico encontraron microplásticos dentro de cangrejos, langostas y pepinos de mar a profundidades entre 300 y 1800 metros.

Es la primera vez, según los autores, que a esas profundidades se han hallado esos elementos ingeridos por animales y a miles de kilómetros de cualquier fuente en tierra.

Los microplásticos son partículas de ese material de menos de 5 milímetros, que surgen de la descomposición de productos de consumo humano y desperdicios industriales. Se incluyen la ropa y los cosméticos.

Gran parte del plástico que va a los océanos termina como microplástico.

Entre los tipos de plásticos hallados en los animales marinos figuran el poliéster, nylon y acrílico.

Este resultado me sorprendió y es una clara recordación de que la polución por plástico ha llegado a los sitios más lejanos de la Tierra”, dijo en un boletín Laura Robinson, profesora de Geoquímica en la Escuela de Ciencias de la Tierra de Bristol.

Michelle Taylor, del Departamento de Zoología de Oxford University, cabeza del estudio, explicó que “el principal propósito de la investigación era recoger microplásticos de los sedimentos en el fondo marino, y hallamos gran cantidad. Como los animales interactúan con este sedimento, viven en él o comen en él, decidimos ver si había evidencia de ingestión.

Lo que alarma más es que no fueron hallados en zonas costeras sino en las profundidades a miles de kilómetros de su origen”.

El microplástico tiene casi el mismo tamaño que la nieve marina, esa lluvia de materia orgánica que cae de las aguas superficiales a las profundidades y de la cual se alimentan muchas especies.

Claire Gwinnett, profesora de Ciencias Forénsicas y Criminales en Staffordshire, explicó que mediante técnicas forenses de laboratorio se encontraron los microplásticos en esos animales, que fueron obtenidos con un vehículo submarino a control remoto.

El estudio fue publicado en Scientific Reports.

Otro cancerígeno más

Foto Wikipedia

Pueden hacer daño aunque vengan en dosis pequeñísimas. Un controvertido grupo de químicos, que se encuentran en lociones y otros productos de cuidado personal, pueden ser más dañinos de lo que se creía.

Sí, los parabenos, a la luz de un estudio de investigadores de la Universidad de California en Berkeley publicado en Environmental Health Perspectives afectarían más la salud de lo que se ha creído.

Están en los champús, en distintos cosméticos y en bloqueadores solares. Hace tiempo generan inquietud porque imitan los estrógenos que han sido ligados a un riesgo mayor de cáncer de seno y problemas reproductivos.

Pese a ello, algunos han sugerido que su efecto es muy débil para hacer daño, dijo Dale Leitman, principal investigador del nuevo estudio. “Pero puede que esto no sea cierto cuando se combinan con otros agentes que regulan el crecimiento celular”. Los parabenos son examinados por lo general aislados, no en interacción con otros tipos de moléculas en las células para aumentar el riesgo de cáncer de seno.

En el estudio realizado demostraron que pueden ser más poderosos en dosis bajas de lo que sugerían estudios previos, lo que debería llevar a repensar su papel.

Los hallazgos también cuestionan los métodos de evaluación de seguridad de los productos que podrían no predecir la real potencia de los parabenos y sus efectos en la salud humana.