Hormigas de sal

Hormigas. No todo es dulce para las hormigas. De hecho, prefieren alimentos salados, al menos en tierras pobres en sal, según un estudio publicado en Proceedings of the Nacional Academy of Sciences.
Ecólogos de las universidades de California en Berkeley y de Arkansas en Little Rock y la de Oklahoma, examinaron las preferencias de sal o de azúcar en hormigas de Norte, Centro y Suramérica, para lo cual emplearon poblaciones de hormigas a distintas distancias del océano.
Los océanos y las tormentas pueden diseminar la sal a decenas de kilómetros de las costas, pero áreas bien alejadas son pobres en sal, sospechándose diferencias en el gusto entre las hormigas costeras y del interior.
De hecho, encontraron que las que vivían a más de 100 kilómetros adentro preferían con frecuencia una solución salina de uno por ciento, sobre una azucarada 10 veces más concentrada. Esto se apreció en hormigas que se alimentaban de plantas. Las carnívoras, aparentemente obtienen sal de sus víctimas. Por razones similares animales que pastan, como el bisonte y el ciervo buscan sal para complementar su dieta vegetariana pobre en ese compuesto, mientras los carnívoros como leones y lobos obtienen la sal que requieren de la carne sangrienta.
La atracción hacia la sal aumenta con la distancia del océano, explicó el co autor del estudio, Robert Dudley, profesor de Biología Integral en Berkeley.
Las hormigas siempre buscan azúcar, que les provee la energía básica para vivir y para sus actividades. Pero cuando se observa hormigas que gastan mucho tiempo o que utilizan un gran número de individuos buscadores de sal, indica que la sal es un recurso limitado para ellas, explicó Steve Yanoviak, otro de los investigadores.
No todo es dulce en la vida.
Foto cortesía U. de California en Berkeley.