El Niño se fortalece y el agua escasea

Anomalía en la temperatura: es muy alta

Los calores son extremos, la sequía agobia varias regiones mientras El Niño se fortalece.

El último reporte internacional del CPC reveló que existe una probabilidad del 90% de que el fenómeno se extienda todo el invierno del Hemisferio Norte y 85% de que vaya hasta el comienzo de la primavera en marzo de 2016.

No solo eso: se espera que hacia septiembre el fenómeno sea más fuerte: la temperatura de la zona El Niño en el Pacífico ecuatorial estaría cercana 2°C. Para algunos analistas, será un evento serio, como el vivido en 1997.

El reporte indica que las anomalías en las temperaturas en la subsuperficie del océano aumentaron en julio, mientras la atmósfera permaneció combinada con un calentamiento oceánico originando anomalías importantes en los vientos del oeste de niveles bajos y en los vientos altos del este.

“Colectivamente, estos patrones atmosféricos y oceánicos reflejan un El Niño significativo y en fortalecimiento” dice el informe.

No hay ningún modelo que no diga que El Niño continuará hasta la primavera de 2016 y todos predicen además un fenómeno fuerte hacia noviembre-diciembre, a fines del otoño del Norte.

Así la probabilidad es mayor del 90% a que El Niño prosiga hasta el invierno 2015-2016 y cerca del 85% que se extienda más.

En Colombia los efectos se han sentido con especial fuerza en la región Andina y Caribe, con una reducción considerable de las precipitaciones.

Nos esperan días difíciles con El Niño

La sed de La Guajira se podría acentuar. Foto Donaldo Zuluaga

El Niño ha traído reducción de hasta el 70% en las lluvias de la zona nordeste de Colombia, como La Guajira y de más del 40% en otras regiones andinas. Y lejos está de desaparecer el fenómeno.

El último reporte del CPC sugiere que “existe una probabilidad mayor de 90% de que El Niño continúe durante el invierno de 2015-2016 del Hemisferio Norte, y alrededor de 80% de que persista hasta temprano en la primavera del 2016”.

Es decir, podría extenderse hasta al menos marzo-abril próximos, con lo que cumpliría un año desde que se confirmó su presencia.

No es solo eso. La probabilidad de que aumente intensidad, con lo cual el verano sería más fuertes, es alta.

En junio, las anomalías de las temperaturas de la superficie del océano excedieron 1°C a través del este y centro del Pacífico ecuatorial, con los mayores aumentos en las denominadas regiones Niño 3 y Niño 3.4 (esta es la más usada para establecer el fenómeno).

Las anomalías atmosféricas permanecieron acopladas al calentamiento oceánico, lo que ayuda a configurar la existencia del fenómeno.

El informe indica que “casi todos los modelos predicen que El Niño continuará en el invierno del 2015-16 del Hemisferio Norte, con los promedios de muchos modelos prediciendo un evento fuerte durante el periodo de su máxima fortaleza (los valores de 3 meses de los índices del Niño-3.4, igual o mayor que 1.5oC).

El consenso de pronósticos “es a favor de El Niño bien fortalecido, en exceso de +1.5°C o mayor, en la región de El Niño-3.4”.

Un índice de este tipo trae como consecuencia un fenómeno fuerte que haría más secas las regiones donde se asocia con sequías y más lluviosas aquellas asociadas a humedad.

El aumento de las temperaturas debido a El Niño trae un incremento en los casos de enfermedades transmitidas por vectores, como la malaria, el dengue y la leishmaniasis, por lo que debería esperarse mayor incidencia en regiones de Chocó, Urabá, Bajo Cauca, Nordeste y algunas otras zonas del norte del país.