Residuos de un gran lago marciano

Dibujo del lago en el cráter Gale. Cortesía Nasa/JPL/ESA

Que en Marte hubo agua es cuento viejo. Lo nuevo: que la hubo en el monte Sharp donde se encuentra husmeando el robot Curiosity. Y la hubo contenida en un lago

La Nasa reportó que los hallazgos del robot en el cráter Gale sugieren que el planeta rojo tuvo un clima en el que hubo lagos que duraron mucho tiempo, distribuidos en distintos puntos de su geografía.

“Si se confirma nuestra hipótesis, desafía la noción de que las condiciones más calientes y húmedas fueron transitorias, locales o subterráneas”, dijo Ashwin Vasavada, uno de los científicos del proyecto en el Jet Propulsion Laboratory. “Una explicación más radical es la de que la atmósfera antigua de Marte, más gruesa, aumentó las temperaturas globalmente sobre el punto de congelación, pero hasta ahora no sabemos si lo hizo”.

Ha sido un misterio cómo se asienta el monte Sharp, de 5 kilómetros de altura, en un cráter. Sus flancos bajos exponen cientos de capas de rocas, capas que alternan depósitos de lago, río y viento, testigos claros del proceso repetido de llenado y evaporación de un lago mucho más grande y de mayor duración que cualquier otro examinado tan de cerca hasta ahora.

“Estamos trazando el camino para resolver el misterio del monte Sharp”, dijo John Grotzinger, otro científico del proyecto. “Donde ahora está una montaña, pudo haber una serie de lagos”.

Hoy Curiosity investiga las capas sedimentarias bajas del Sharp, una sección de roca de 150 metros de alto, llamada la formación Murray. Los ríos transportaron arena y limos al lago, depositando los sedimentos en la boca del río formando deltas similares a los de la Tierra. El ciclo ocurrió una y otra vez.

“A medida que Curiosity suba por el monte, haremos una serie de experimentos para mostrar los patrones de cómo la atmósfera, el agua y los sedimentos interactúan. Podemos ver cómo se modificó la química de los lagos en el tiempo. Esta es una hipótesis de lo que hemos observado hasta ahora, un marco para ser examinado el año próximo”, dijo Grotzinger.

Luego de que el cráter se llenó hasta una altura de unos pocos cientos de metros y los sedimentos se endurecieron como roca, las capas acumuladas de sedimento fueron esculpidas por el tiempo con forma montañosa moldeada por la erosión del viento que cavó el material entre el perímetro del cráter y lo que es hoy el borde de la montaña.

Hasta el punto en que se encuentra, Curiosity ha recorrido 8 kilómetros sobre la superficie marciana desde el sitio en el que aterrizó en agosto de 2012.

Y la Luna hizo ¡pum!

Fue como una explosión de 15 toneladas de TNT, producida por una roca de casi 1,40 metros. Una explosión tan fuerte que pudo verse… en la Tierra.

Sí. En septiembre 11 de 2013 golpeó la Luna una roca. El impacto fue tan grande que produjo un cráter de unos 40 metros de diámetro. Y aunque han pasado varios meses, los análisis demoraron y el resultado fue divulgado este lunes en Monthly Notices of the Royal Astronomical Society.

Ha sido el meteorito más brillante observado en la superficie lunar. Fue tan brillante, visto desde la Tierra, como la estrella Polar, por lo que cualquiera que hubiese estado mirando la Luna en ese instante lo hubiera notado.

“En ese momento entendí que había presenciado un evento raro y extraordinario”, dijo José Madiedo, profesor de la Universidad de Huelva. Observó la colisión con dos telescopios lunares al sur de España, que son parte del Sistema de Detección y Análisis de Impactos en la Luna (Midas).

La roca golpeó a una velocidad de 61.000 kilómetros por hora en una zona antigua llena de lava conocida como Mare Nubium. Debió tratarse de una roca de unos 400 kilos y de 60 a 140 centímetros de diámetro.

Si hubiera golpeado la Tierra no hubiera amenazado gente en la superficie pero sí hubiera sido un bólido muy llamativo. Como la Luna carece de una atmósfera como la nuestra, el golpe fue duro.

La explosión que liberó una energía equivalente a unas 15 toneladas de TNT fue al menos 3 veces más poderosa que el evento similar observado previamente, una explosión el 17 de marzo de 2013, cuando una roca cavó un cráter de unos 20 metros cuando cayó a unos 90.000 kilómetros por hora.

Los destellos de esa colisiones duran una fracción de segundo, pero el visto por Madiedo duró 8 segundos según dijo.

Desde 2005 el programa de observación de impactos lunares ha observado más de 300 caídas de meteoritos en la superficie de nuestro satélite.

Curiosity encontró oro en Marte

Aunque no ha encontrado señales de compuestos orgánicos y tampoco rastros de actividad biológica alguna, la Nasa confirmó ayer tarde en rueda de prensa que el robot Curiosity encontró un gran yacimiento de oro en Marte.

El explorador, el más sofisticado robot construido por el hombre para la exploración planetaria, se encuentra en el cráter Gale en suelo marciano, en donde con su brazo robótico ha excavado en el suelo en busca de elementos de interés para la ciencia.

En el segundo análisis hecho por su pequeño laboratorio, el robot descubrió un mineral que no se esperaba existiese en el llamado planeta rojo.

A raíz del hallazgo, realizado a comienzos de mes, los científicos de la agencia espacial norteamericana procedieron a examinar una y otra vez los datos transmitidos por Curiosity, para evitar cualquier posible error.

Cuando hubo verificación total, la agencia decidió convocar a rueda de prensa, la que se cumplió anoche en las instalaciones del Jet Propulsion Laboratory en Pasadena, California, centro que maneja la misión.

Medios periodísticas y científicos comenzaron a especular, creyendo que la inesperada citación se debía al hallazgo de alguna huella biológica.

Ayer al atardecer (9 p.m. hora colombiana), los directores científicos de la misión del Mars Science Laboratory Project informaron que el robot había encontrado una gran veta de oro, lo que se deduce luego de estimar el alto porcentaje del metal en una roca de 10 por 7 centímetros que pulverizó el brazo robótico con ayuda del rayo láser que porta.

La Nasa dijo que no cree que se llegue a explotar el mineral en ningún momento en el futuro, no solo por los costos, sino porque se trata de una inocentada.

¡Pásela por inocente!

Foto cortesía Nasa

Curiosity halló antiguo arroyo marciano

Érase una vez…. El robot Curiosity encontró el viejo cauce de lo que parece fue un arroyo por el que corrió agua sobre la superficie de Marte.

El anuncio lo hizo la Nasa. Y aunque no es nuevo hablar de la existencia de agua en el planeta rojo, esta es la primera evidencia de su clase.

Los científicos estudian las imágenes de piedras pegadas en una capa de roca aglomerada. Los tamaños y formas ofrecen pistas sobre la velocidad y la distancia de un flujo de hace mucho tiempo.

“A partir del tamaño de la gravilla que transportó, interpretamos que el agua se movía a casi 1 metro por segundo, con una profundidad en unos puntos entre el tobillo y la cadera”, dijo el co investigador de la misión William Dietrich, de la Universidad de California en Berkeley. “Se han escrito muchos papers sobre la existencia de canales en Marte con distintas hipótesis acerca de los flujos que contuvieron. Esta es la primera vez que en realidad vemos gravilla transportada por agua. Es una transición de la especulación sobre el tamaño del material a una observación directa”.

El sitio del hallazgo está entre el anillo norte del cráter Gale y la base del monte Sharp, una montaña dentro del cráter.

La forma redonda de algunas piedras en el indica que hubo transporte por un gran trayecto desde encima del borde, donde un canal llamado Peace Vallis cae a la zona aluvial.

La abundancia de canales entre el borde y el conglomerado sugiere que los flujos se repitieron o mantuvieron durante un periodo muy extenso. no solo una vez o por pocos años.

En la foto, cortesía Nasa, vestigios del arroyo marciano.

Carro gigante sale hoy para Marte

Si el clima lo permite, hoy en la mañana parte hacia Marte una nueva misión de exploración del suelo marciano: el Mars Science Laboratory, la máquina científica más completa enviada hasta hoy por el hombre al vecino planeta rojo.

Del tamaño de un auto, el explorador, llamado también Curiosity, descenderá al pie de una montaña dentro del cráter Gale en agosto de 2012. El cráter se extiende por 154 kilómetros.

Las capas en esa zona sugieren que se trata del remanente de una serie de depósitos.

Marte está en nuestra mira”, dijo Charles Bolden, administrador de la Nasa. La sonda, agregó, retribuirá no solo valiosa información sino que servirá como una misión precursora para la futura exploración humana del planeta.

Durante su misión de un año marciano (casi dos años terrestres) Curiosity dispondrá sus herramientas para estudiar si en la región donde aterrizará hubo condiciones ambientales favorables para la vida microbiana y si alguna vez existió vida allí.

“Los científicos identificaron Gale como la mejor elección para lograr las metas de la nueva misión”, explicó Jim Green, director de la División de Ciencias Planetarias de la Nasa. “El sitio presenta un paisaje dramático y también un gran potencial para hallazgos científicos significativos”.

El lugar fue seleccionado en 2008 por más de 100 investigadores.

Curiosity es casi el doble de largo y cinco veces más pesado que cualquier otro explorador de Marte. Sus 10 instrumentos incluyen dos para ingerir y analizar muestras de roca pulverizada que recoja el brazo robótico. Una fuente de poder de radioisótopos suministrará calor y electricidad.

Cuando la cápsula llege a Marte, desplegará un paracaídas y luego liberará al explorador con un módulo que accionará sus cohetes, soltando a Curiosity con amarras que se irán estirando, hasta que el carro toque suelo marciano y el módulo lo suelte, para luego caer él en otro lugar.

La porción del cráter donde llegará Curiosity muestra un depósito aluvial, probablemente formado por sedimentos transportados por el agua. Las capas en la base de la montaña contienen arcillas y sulfatos, conocidos por formarse con el agua.

La carga científica del vehículo puede identificar otros ingredientes de la vida, como los bloques constitutivos basados en carbono, llamados compuestos orgánicos, que podrían estar protegidos por la arcilla y los sulfatos cerca del fondo de la montaña de Gale.

Para el lanzamiento hoy, los cuatro motores se encenderán durante 112 segundos, elevando luego al cohete Atlas. Tres minutos y veinticinco segundos tras el lanzamiento, la nariz con el conjunto del explorador se abrirá. Luego la primera etapa caerá al Océano Atlántico.

El motor Centauro, entonces, encendidos 4 minutos y 38 segundos después del lanzamiento moverán la segunda etapa del cohete y durante 7 minutos se mantendrá encendido. el cohete estará entonces en órbita alrededor de la Tierra, a entre 165 y 324 kilómetros de altura. Allí permanecerá de 14 a 30 minutos.

Un segundo encendido del Centauro durante 8 minutos sacará la nave de órbita y la pondrá en curso hacia Marte. A los 44 minutos contados desde el lanzamiento, la nave se separará de la segunda etapa, que hará una maniobra para evitar chocarla.

Tras esa fase, la nave tendrá comunicaciones con tierra.

Imagen cortesía Nasa/JPL-Caltech en la que se aprecia el cráter Gale y su montaña en el medio.

Video del descenso en Marte: http://youtu.be/xqqBy7C8gyU

Sonda visitó el cometa con el hoyo

El cometa con una huella humana. Sí, el Tempel 1, si así pudiera decirse, no olvida a los humanos. O, al menos, la nave que en 2005 se le acercó y…le disparó.

El lunes pasado, la sonda Stardust visitó ese cometa situándose a menos de 200 kilómetros, desde donde tomó distintas imágenes. ¿Qué encontró?

Pudo ver el hoyo que dejó en el núcleo del cometa la nave Deep Impact, que en 2005 chocó contra este viajero del espacio.

Un informe de la Nasa reveló que tomó 72 imágenes de alta resolución y acumuló 468 kilobytes de datos sobre el polvo en su coma, esa nube que hace las veces de atmósfera cometaria.

Stardust se llamó, en esta misión, Stardust-Next, pues en 2006 ya se había acercado a otro cometa, del que recogió partículas y las trajo a la Tierra.

La misión permitió ver además del cráter dejado por Deep Impact, que algunos rasgos de la superficie habían cambiado con respecto a lo observado en 2005.

“Vimos un cráter con un pequeño montículo en el centro y parece que parte del material que eyectó en 2005 regresó al núcleo”, dijo Pete Schultz, de Brown University. Eso sugiere que el núcleo es frágil y débil.

Cortesía Nasa.

Encuentran una sorpresa en la Luna

La Luna tiene un suelo más rico de lo que se pensaba, rico incluso en agua en forma de hielo, confirmó la Nasa.

Sodio, mercurio y quizás plata. Pero también metano, dióxido de carbono, amoníaco e hidrógeno.

Todo eso se detectó al analizar la información que se recogió el 9 de octubre de 2009 cuando las sondas gemelas Lunar Crater Observation and Sensing Satellite y su cohete acompañante fueron chocadas contra el cráter Cabeus en el lado oscuro del satélite natural de la Tierra.

Ese material no ha visto la luz del Sol durante al menos miles de millones de años.

La polvareda que se levantó voló unos 16 kilómetros encima de la corona del cráter y el Lunar Reconnaissance Orbiter, orbitando la Luna, recogió toda la información, que será publicada mañana en el journal Science.

El impacto desprendió unos 155 kilos de agua en hielo y en vapor, de un total de 4.000 a 6.000 kilogramos de material removidos durante el choque, que formó a su vez un cráter de 25 a 30 metros de ancho.

“Ver granos de agua pura en el chorro de material significa que el hielo fue puesto en la Luna en el pasado o algunos procesos químicos están haciendo que se acumule en grandes cantidades”, dijo Anthony Colaprete, investigador del proyecto en el Ames Research Center de la Nasa.

La variedad de materiales sugiere la acción de cometas o asteroides en el pasado y un ciclo activo del agua en las sombras lunares.

Un 20 por ciento del material eyectado fueron volátiles, compuestos que se congelan y son atrapados en los fríos cráteres y se vaporizan cuando los calienta el Sol.

Los instrumentos revelaron que el agua no se halla distribuida uniformemente, sino en sitios puntuales, que podrían estar también por fuera de la región de sombra perpetua. Tanto el agua como los volátiles pudo haber llegado por el golpe de algún cometa.

Foto cortesía Nasa.

El meteoro que deslumbró a nuestros ancestros

Nos sorprendemos todos cuando vemos algo raro en el firmamento. ¿Se acuerdan de los recientes meteoros sobre dos regiones colombianas? De todo se dijo. Y con una gran ignorancia.

Hace unos pocos miles de años –no se ha precisado aún- un objeto rasgó el cielo africano y cayó cerca de lo que hoy es el borde entre Egipto y Sudán, en pleno desierto del Sahara.

Es muy probable que, dado su tamaño, hubiese sido observado por primitivos humanos. ¿Qué habrán pensado?

El cráter que dejó sólo fue hallado. En 2008, el minerólogo Vincenzo De Micheli, del Museo de Historia Natural de Milán, que buscaba rasgos naturales en el planeta utilizando Google Earth, lo detectó.

Se puso en contacto con el astrofísico Mario Di Martino, del Instituto Nacional de Astrofísica, que junto a Luigi Folco del Museo de la Antártica en Siena, organizaron la expedición.

El meteoro pudo alcanzar la superficie a una velocidad de 12.000 kilómetros por hora, medía 1,3 metros y pesaba una tonelada: era de hierro.

Calculan los científicos que pudo ser observado hasta a 1.000 kilómetros de distancia, como una bola de fuego que caía. El cráter tiene un tamaño de 16 metros de profundidad y 45 de ancho. Permaneció prácticamente igual hasta ahora.

Los primeros análisis sitúan la frontera del suceso hace 10.000 años, pero podrían ser varios miles menos.

El cráter se fue denominado Kamil, por un promontorio cercano.

Los científicos determinaron que un meteoro metálico de ese tamaño no se desintegra en la atmósfera, sino que explota al chocar con la superficie y produce un cráter. Una información que servirá para establecer el riesgo de pequeños asteroides.

El informe sobre este estudio fue presentado por Alphagalileo, que difunde notas científicas europeas.

¿Qué habrán pensado quienes lo vieron caer?

Foto cortesía L. Folco

La Luna se desnuda por dentro

No demoró mucho en estar ahí, ligada a la Tierra, cuando ¡pum! Sí, la Luna, poco después de su formación, recibió el gran impacto de un asteroide que le dejó una enorme cicatriz de 2.400 kilómetros de diámetro por 11 kilómetros de profundidad. El sitio: la región Aitken del polo sur.
“Es el mayor y más profundo cráter en la Luna, el cual podría engullir Estados Unidos de la costa este a Texas”, dijo Noah Petro, del Centro Goddard de la Nasa. El impacto arrojó polvo por todas partes, incluso enviándolo al espacio. Y el tremendo calor que generó el golpe, derritió parte del piso del cráter, volviéndolo un mar de roca derretida.
Fue el anuncio de lo que vendría: la Luna ha sido golpeada una y otra vez por asteroides que han dejado su huella, cráteres de todos los tamaños, polvo y lava. Hasta ahora poco se ha podido ver de la corteza lunar original, una mirada que podría darse en la región Aitken, en un cráter en todo el borde, llamado Apolo, que mide unos 480 kilómetros.
Sería una oportunidad única para ver algo que no se ha captado hasta ahora, pues la base de ese cráter parece sin ceniza volcánica, una oportunidad para conocer más la historia lunar, un cuerpo que, como indican las pruebas, se formó del golpe de la Tierra con un asteroide o planetoide del tamaño de Marte hace cerca de 4.500 millones de años.
¿Usted ve la Luna? Sí, como los astronautas que la pisaron, pero de su interior no se ha conocido nada. Es el momento, parece.

Resumen científico de la semana

Lunes: se inundó la Luna

Más agua: analizando datos del radar de la Nasa a bordo de la nave india Chandrayaan-1, científicos confirmaron la existencia de depósitos de hielo cerca del polo norte de la Luna.
El mini instrumento SAR encontró más de 40 pequeños cráteres con hielo de agua, cráteres que van de los 2 a los 15 kilómetros en diámetro. Y aunque la cantidad de hielo dependerá de su grosor e cada cráter, se considera que podría haber al menos 600 millones de toneladas métricas de hielo.
Paul Spidos, principal investigador de ese mini componente, afirmó que el retrato que se tiene de las múltiples mediciones indican que la creación de agua, su migración, depósito y retención se están dando en la Luna.
“Los nuevos descubrimientos muestran que la Luna es un destino atractivo para la exploración y operación, más de lo que se había pensado”.
Foto cortesía Nasa.

Martes: agua congelada con calor

Increíble: las mismas proteínas anticongelantes que previenen que los organismos se congelen en ambientes fríos, pueden prevenir el derretimiento del hielo a temperaturas más tibias, reveló un estudio de Ohio University y Queen’s University publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences.
Las proteínas anticongelantes se encuentran en insectos, peces, bacterias y otros organismos que necesitan sobrevivir en temperaturas muy frías. Se encargan de proteger los organismos evitando el crecimiento de cristales de hielo en sus cuerpos.
Hace 20 años, investigadores habían propuesto que las proteínas anticongelantes pueden crear supercalor suprimiendo el derretimiento a temperaturas mayores al punto de equilibrio del derretimiento.
“Durante la recristalización, un gran cristal de hielo crece mientras uno pequeño se derrite. Aquellas proteínas pueden ayudar a controlar ambos procesos”, explicó Ido Braslavsky, profesor de Ohio que trabajó en la investigación.
El estudio tiene implicaciones para entender el proceso en la naturaleza y para entender el supercalentamiento de cristales en tecnologías que usan materiales superconductores y nanopartículas.
Los científicos proveyeron además la primera evidencia experimental de que los cristales de hielo supercalentados pueden ser estabilizados sobre el punto de derretimiento por horas, a una temperatura máxima de cerca de .5 grados Celsius.

Miércoles: el pulpo que se esconde

La diferencia entre la vida y la muerte puede estar en… ¡un buen camuflaje!
En las abiertas planicies subacuáticas del Caribe, en la que los animales de tejidos blandos están expuestos continuamente a los depredadores, sí que es importante tener una buena estrategia.
Quizás ningún grupo de animales es tan hábil para mezclarse con el paisaje que los cefalópodos, que junto a sus parientes, los calamares y las sepias, que han desarrollado una habilidad para cambiar instantáneamente su apariencia.
En The Biological Bulletin, el experto Roger Hanlon y colegas reportaron las excepcionales habilidades del pulpo de largos brazos Macrotritopus defilippi, cuya estrategia para evadir sus depredadores incluye disfrazarse de… ¡lenguado!
Hanlon y colegas habían documentado en dos especies de pulpos en aguas indonesias el mismo truco, pero es la primera vez que se registra en el Atlántico.
Tras comparar fotografías y videos de cinco localidades en el Caribe, Hanlon y sus estudiantes Anya Watson y Alexandra Barbosa observaron similitudes entre aquel pulpo y el lenguado Bothus luctus, uno de los residentes más comunes de las arenas del fondo caribeño.
No solo imitan su apariencia sino su velocidad y forma.
Los pulpos, como los lenguados (que tienen los ojos en el mismo lado) contornean su cuerpo para abrazar el fondo y esconden sus brazos detrás.
Foto cortesía de Roger Hanlon.

Jueves: dietas a punta de ADN

Elegir la dieta adecuada es a veces tan difícil como seguirla. ¿Será mejor reducir la grasa o… los carbohidratos?
Bien: una prueba de ADN tomada del interior de la boca podría revelar qué método sería mejor, según sugiere una investigación.
Investigadores de la Universidad de Stanford utilizaron datos de un estudio de 2007 en que 138 mujeres con sobrepeso u obesas fueron asignadas a una de cuatro dietas populares durante un año. Las dietas eran la Atkins (muy baja en carbohidratos), la Zona (baja en carbohidratos), la Ornish (muy baja en grasa) o la dieta de un profesional de la salud (una dieta baja en grasa que sigue en general la pirámide alimentaria del Departamento de Agricultura de Estados Unidos). También se tomaron muestras del interior de las bocas de las mujeres para recolectar una muestra de ADN.
Los investigadores emplearon la información genética para asignar a las mujeres a una dieta adecuada para su genotipo, un plan de alimentación que parece tener el máximo de eficacia para ellas dada su conformación genética.
Las mujeres asignadas a la dieta adecuada según su genotipo perdieron entre dos y tres veces más peso a los doce meses que las que fueron asignadas a una dieta inadecuada. Cuando los investigadores observaron únicamente las dietas más extremas (Atkins frente a Ornish), los resultados fueron aún más obvios. Las mujeres asignadas a la dieta correcta para su genotipo perdieron cinco veces más peso que las que estaban en la dieta incorrecta, encontró el estudio.
Las mujeres en las dietas correctas también mostraron mejoría en su colesterol bueno (HDL) y reducciones en los dañinos triglicéridos.
“Las diferencias en la pérdida de peso entre las varias dietas no fueron tan dramáticas, pero la diferencia en la pérdida de peso dentro de una dieta sí”, señaló la autora principal del estudio, Mindy Dopler Nelson.

Viernes: golpe de gracia a los dinosaurios

No se murieron de viejos ni por erupciones volcánicas. Un estudio presentado en Science este viernes, adelantado por un equipo internacional de científicos, concluyó que el impacto de un solo asteroide en lo que se conoce hoy como Chicxculub, México, desató el evento de extinción de los dinosaurios.
Esa extinción, ocurrida en el Cretáceo-Paleogeno fue una de las más grandes en la historia de la Tierra y la evidencia geológica del impacto ha sido descubierta en capas de roca de ese periodo, alrededor del mundo.
Esa teoría, que ha ido ganando en aceptación, es discutida por algunos críticos, que dicen que los microfósiles del Golfo de México muestran que el impacto ocurrió mucho antes de la extinción y que podría no haber sido su causa principal.
El vulcanismo masivo que produjo las Trampas de Deccan en India alrededor de esta época también ha sido propuesto como la principal causa de la extinción.
En un Review, Peter Schulte y un equipo de investigadores de alrededor del mundo sintetizaron la evidencia geológica que apoya la hipótesis del impacto. Un impacto como ese, mostraron, habría provocado instantáneamente ondas expansivas de devastación, un gran pulso de calor y tsunamis alrededor del globo. Además, una liberación de grandes cantidades de polvo, escombro y gases habrían conllevado a un prolongado enfriamiento de la superficie terrestre, bajos niveles de luz y la acidificación de los océanos que habría diezmado a las plantas que llevan a cabo fotosíntesis y a las especies que dependían de ellas.
Imagen cortesía Denver Museum-Science.

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