Denúnciela: esta mariposa se automedica

Sí, las mariposas monarca se curan a sí mismas y a sus descendientes utilizando plantas medicinales.
Así lo creen científicos de Emory University tras sus investigaciones.
Pocos estudios se conocen sobre automedicación en animales, aunque algunos científicos han teorizado que la práctica puede estar más difundida de lo pensado. Jaap de Roode, científico de esa institución, dijo en un informe de prensa que “hemos demostrado que algunas especies de la planta hospedera de las larvas (de la monarca pueden reducir las infecciones”.
La investigación se ha centrado en un parásito protozoario que puede infectarlas.
También encontraron que las hembras prefieren depositar sus huevos en plantas que harán que sus descendientes enfermen menos, lo que sugiere que han desarrollado la habilidad de medicar a sus hijos.
“Los resultados son excitantes porque esta conducta es transgeneracional”, opinó Thierry Lefevre, con un postdoctorado. “Mientras la madre es la que expresa el comportamiento, sólo sus descendientes se benefician”.
Los gusanos de la monarca se alimentan en una docena de plantas, incluyendo algunas con alto contenido de cardenolidos, que no los afectan pero los hacen tóxicos para los depredadores incluso luego de emerger como adultos de sus crisálidas.
Estudios previos se han centrado en si las mariposas eligen variedades más tóxicas de las plantas para protegerse de los depredadores. Pero de Roode se preguntaba si no estaría relacionado con el parásito Ophryocystis elektroscirrh, que invade el estómago de los gusanos y persiste cuando son adultos.
Una hembra infectada transmite los parásitos al poner sus huevos. Si una mariposa emerge de una pupa infectada, secreta fluidos y puede morir.
Los experimentos en el laboratorio demostraron que una hembra infectada prefiere poner sus huevos en una planta tóxica. Las hembras sanas no muestran preferencia alguna.
En la foto, cortesía de Emory, una mariposa infectada con el parásito.