Resumen científico de la semana

1. No somos de aquí ni de allá

Dos estudios al tiempo aportan contradictorias pistas sobre el origen de los americanos. Mientras uno en Science sugiere que los primeros pobladores entraron por Siberia en una sola oleada hace cerca de 23.000 años, otro en Nature encontró huellas genéticas de Australasia en pueblos amazónicos dando pie a la múltiple ocupación del continente americano. Dos estudios que complican el panorama sobre la pregunta básica: ¿de dónde venimos? El dibujo es de S. Bech.

2. Nos bombardean

Electrones de alta energía que viajan casi a la velocidad de la luz están golpeando la atmósfera, donde afectan la capa de ozono y además pueden dañar también satélites de comunicaciones, climáticos, militares y de navegación también, reveló un estudio en Nature que muestra las investigaciones iniciales sobre el tema. El flujo llega tras las explosiones solares.

3. Viejos agrícolas

Se ha considerado hasta ahora por las pruebas existentes que la agricultura comenzó hace unos 12.000 años en la región del Levante. Un estudio publicado en Plos One reveló la existencia de pruebas que indicarían que nació hace unos 23.000 años. Las evidencias se encontraron en las playas del mar de Galilea. La pista la dieron unas malezas encontradas en el sitio. Esas malezas crecen en sitios cultivados y suelos trabajados.

4. Un lejano primo

La Nasa anunció la detección de 521 candidatos a exoplanetas y la confirmación de un planeta primo de la Tierra, con un diámetro 60% mayor, orbitando en la zona de habitabilidad de su estrella, muy parecida al Sol, aunque más viejo. Se supone que es rocoso, pero no se ha precisado. Allí el año dura 385 días de los nuestros. El planeta es el Kepler 452b, a 1.400 años luz. Con él suman 1.030 planetas hallados en otros soles y más de 4.600 candidatos.

5. Dura es la pobreza

Un estudio aparecido en Jama Pediatrics encontró que el cerebro de niños en la pobreza no se desarrolla bien, lo que traerá consecuencias como la falta de atención y la dificultad de lidiar con el estrés. Una dificultad que disminuye cuando tienen el adecuado cuidado de los padres y que marca el camino para intervenciones y evitar secuelas de por vida

6. El enano que se las trae

Nuevos datos de la misión New Horizons en Plutón revelados por la Nasa muestran un planeta enano más especial de lo que podría esperarse en ese pequeño mundo en la frontera del cinturón de Kuiper. La nave detectó en el sobrevuelo una bruma extendida y hielo que fluye. Además con las montañas de hielo ya reportadas y la extraña química superficial. La bruma se encuentra en dos capas, una a 50 kilómetros de altura y otra a 80.

7. La música, remedio infalible

Un estudio encontró una asociación entre el aprendizaje de música en estudiantes de la secundaria y un neurodesarrollo acelerado, confiriéndoles a los estudiantes mayor capacidad auditiva y habilidades en el lenguaje que conducen a un mayor éxito académico. El estudio en Proceedings of the National Academy of Sciences sugiere la importancia de las clases de música como parte del currículo escolar, algo que no se da con frecuencia.

8. Estuvimos con suerte

¿Por qué vivimos en la Tierra y no en Venus ni en Marte? Un estudio en Nature Geosciences parece aportar la razón: el bombardeo de asteroides tras la formación de nuestro planeta hizo que el uranio y el potasio, que producen calor y eran abundantes, fueran expulsados, lo que determinó la evolución de las placas tectónicas, el campo magnético y el clima que diferencian la Tierra.

9. Un gen esquizofrénico

Científicos identificaron una función crítica que parece ser el gen piedra de Rosetta que podría ayudar a desentrañar todos los genes relacionados con la esquizofrenia. El hallazgo reveló un periodo vulnerable en las fases tempranas del desarrollo cerebral que podría ser contemplado para hacer reversible, algún día, esa enfermedad. El estudio fue revelado en Science.

10. Y la serpiente tenía patitas

Es un fósil de un animal que vivió hace 110 millones de años en el Cretáceo en lo que hoy es Brasil. Nada raro hasta ahí: pero tenía 4 patas y… era una serpiente. Un hallazgo revelado en Science que podría ayudar a comprender mejor cuándo y cómo fue que las serpientes perdieron sus extremidades. Se sabe que estos reptiles evolucionaron de los lagartos que vivían en hoyos en la tierra. Y sirve para recordar que no siempre han sido como hoy.

La música es clave en el rendimiento académico

Qué buena es la música. Un nuevo estudio sugiere que si se recibe entrenamiento musical a más tardar en la secundaria, mejorará la respuesta del cerebro de los adolescentes al sonido, afinarán el oído y las habilidades del lenguaje.

La investigación, publicada en Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS),

indica que la instrucción musical alimenta las habilidades básicas para el buen suceso académico.

Las ganancias fueron vistas durante clases de música a los grupos incluidas en el currículo escolar, sugiriendo que el entrenamiento en la escuela acelera el neurodesarrollo.

“Mientras que los programas de música a menudo son los primeros que son recortados en las escuelas para disminuir gastos, los resultados resaltan el lugar de la música en el currículo escolar”, expresó Nina Kraus, autora senior del estudio y directora del Northwestern’s Auditory Neuroscience Laboratory en la Escuela de Comunicación.

“Aunque aprender a tocar música no enseña las capacidades que parecen más relevantes para las carreras, los resultados sugieren que la música puede engendrar eso que los educadores llaman aprender a aprender”.

El estudio se realizó con 40 bachilleres de Chicago, que fueron seguidos hasta el final de sus estudios.

Casi la mitad de enroló en clases de bandas, con 2 a 3 horas semanales de instrucción musical en la escuela, el resto se matriculó en cursos de entrenamiento físico. Ambos grupos asistían a las mismas escuelas del vecindario.

Los registros con electrodos al comienzo del estudio y 3 años después reveló que el grupo de música mostraba una maduración más rápida del cerebro en respuesta al sonido y tenían más sensibilidad a los detalles de los sonidos.

Ambos grupos mejoraron en el lenguaje, pero mucho más en los que estudiaron música.

Tal vez la música podría entonces disminuir los efectos de la pobreza en el cerebro, se desprende de los resultados.

Que suene la música.